¿HASTA CUANDO VAMOS A AGUANTAR?

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Fernando Bolea Rubio

Todo es una mentira. Se habla, se promete, se pone tiempo de por medio para alcanzar la felicidad económica y el paraíso del trabajo, pero todo es falso. Del segundo semestre de este año, se pasa al siguiente para lograr el crecimiento y la creación de empleo. Y una vez allí, con más parados, necesidades y desesperación; este Gobierno arcaico dirá, que un año o dos más de sufrimiento, porque la inyección salvadora de la derecha tarda en llegar, por culpa de todos menos de ellos. He oído decir: “Tendremos que cambiar de partido, porque votando al PP nos hemos equivocado”. “Eso tú, yo no, nunca les he votado”, le contestaron. El ciudadano se había bajado del tranvía socialdemócrata y montado en un burro torpe, que anda para atrás.

     Todo es una mentira. Se habla, se promete, se pone tiempo de por medio para alcanzar la felicidad económica y el paraíso del trabajo, pero todo es falso. Del segundo semestre de este año, se pasa al siguiente para lograr el crecimiento y la creación de empleo. Y una vez allí, con más parados, necesidades y desesperación; este Gobierno arcaico dirá, que un año o dos más de sufrimiento, porque la inyección salvadora de la derecha tarda en llegar, por culpa de todos menos de ellos. He oído decir: “Tendremos que cambiar de partido, porque votando al PP nos hemos equivocado”. “Eso tú, yo no, nunca les he votado”, le contestaron. El ciudadano se había bajado del tranvía socialdemócrata y montado en un burro torpe, que anda para atrás.

     En el primer trimestre del año se han perdido 330.000 puestos de trabajo, cifra que refleja que se podrían superar en 2013, los 850.000 del año pasado. La OCDE acaba de anticipar que la tasa de paro española escalará desde el 27,2% (6,2 millones) al 28% este año. ¿Y en el 14, otros tantos parados más, mientras esperamos complacientes estas catastróficas cifras, que sin duda serán peores aún? En sindicalismo se dice: “El que no defiende su puesto de trabajo, no merece tenerlo”. ¿Vamos a seguir sentados un año más, sin enseñar los dientes de verdad a las patronales, el Gobierno y a sus maestros el capital? ¿Qué más tiene que ocurrir para que se despierten de una vez el movimiento obrero y los sindicatos, cuando el empleo es su principal desvelo? Nunca se ha visto una decadencia sindical y política semejante. Preocupándome sobremanera, el que la totalidad de la izquierda -sí toda ella- esta amorfa, adormecida, como si no existiera o no supiera que hacer. Entre sus jóvenes posibles valores, solo veo demasiada animadversión hacia el PSOE y a nadie en IU que pueda llegar a ser capaz de pegar un puñetazo encima de la mesa, ante las injusticias que el pueblo sufre. Con la debilidad de esta izquierda, hubiera sido imposible conquistar la libertad y la democracia en los setenta del siglo pasado. Siendo lo peor, el que mientras seguimos así, esas rosas las estamos perdiendo.

     Ahora nos llegan también los deberes de Bruselas, con dos décimas y dos años más de flexibilidad en el déficit: 6,5% del PIB en 2013 y hasta 2,8% en el 2016. Todo ello a cambio de una nueva oleada de recortes en pensiones, con subida de impuestos y mayor precarización laboral. Y yo me pregunto: ¿Hasta cuando vamos a aguantar? ¿No tienen bastante todavía? Recortan y recortan y quieren más. Los políticos alemanes que mandan no son amigos nuestros, son enemigos del sur. Ellos solo obedecen a sus banqueros, a esos especuladores que ganaron mucho con el ladrillo español y cuyo único afán es cobrar la deuda de los bancos españoles -de ellos o del Estado-, por el capital prestado. Sin aplicar posibles quitas que son necesarias y sin perder nada a pesar del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, que tanto afectó a entidades españolas. Pero a ellos no. En su caso el riesgo inversor no existe. Ganaron, ganan y ganarán todo lo previsto, aunque España se hunda y su gente se tire al mar. Esta es la política real del Gobierno alemán, aunque es tan grande el poder financiero tanto aquí como allí, que llego a pensar que ni la propia Angela Merkel manda de verdad.

     La economía especulativa se ha apoderado definitivamente de la economía productiva y de la economía política, dejando un pequeño espacio para que se puedan hacer juegos políticos dentro de la inmensa trama financiera que domina todo e impone sus intereses. Así, la CDU alemana juega con los alemanes haciéndoles creer que la Canciller defiende sus intereses, resguardándolos de los tarambanas y vagos españoles, cuando eso es mentira y una ofensa intolerable que no se ha de permitir por más tiempo. El alemán que cree en tal manipulación es un ignorante. El PP juega con políticas que dice que no haría, si bien disfruta ideológicamente cortando con sus grandes tijeras el Estado del bienestar. El PSOE juega queriendo pactar con el Ejecutivo para ir ganando tiempo y mantenerse, hasta que las próximas elecciones lo conviertan en un partido marginal. IU juega aparentando que es de izquierdas, cuando yo no veo que haga algo sustancioso que se pueda calificar como tal. Todos juegan aparentando que hacen la política que les corresponde, cuando en realidad no se dan cuenta o no quieren reconocer que hace mucho que los sectores financieros y las multinacionales del dinero les han quitado el poder y, por ende, a todas las personas y a los países que representan.

     Por ejemplo, el gran capital ha permitido que el euro se alemanizara, haciéndolo inviable y odioso para los países del Sur. ¿Hasta cuando vamos a seguir en él? Este euro no nos interesa y por tanto ¡fuera del mismo! Los pobres no tienen nada que perder. Con la peseta, se devaluaría, pero a la par el empleo crecería mucho. Tal como está todo, es la única manera de que se cree empleo a toda velocidad. Se puede seguir en la Unión Europea y tener como los ingleses la libra. Se habla de establecer un nuevo euro acompañado de las monedas anteriores propias. Un euro peseta, un euro marco, un euro franco. En definitiva, una moneda que mantenga lazos de unión y a su vez que pueda ser devaluada por los países individualmente. En mi opinión, sería una buena solución. Todo, menos seguir aguantando la corrosión de este euro que para España ha resultado infernal. ¿Por qué el europeísta Felipe González no dice a la nación, que han transformado el euro en otra cosa y que hay que salir rápidamente de él? ¡Viva la peseta! La quiero volver a ver. Y que del euro germánico no se hable más. Nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán. Mejor empleo con pesetas en España, que de precario en Alemania con su euro revalorizado. El que lo quiera que se quede en él. Yo, no.

     Nuestro país debe potenciar sus puntos fuertes, eliminando las trabas que puedan impedir su desarrollo, como ocurre con este euro. Así diré, que España tiene que poner más atención y sinergias en África sin dejar nunca de ser un gran país europeo, porque ésa es una de las ventajas que nos proporciona la ubicación geográfica y nuestra condición de país desarrollado y amigo de todo el mundo. Desde hace mucho, el sector de automoción español, piensa en el desarrollo de ese continente y sus posibles ventas de futuro. El socialdemócrata alemán, Martín Schulz, ha declarado esta semana: “Los Estados mediterráneos deberían hacer un Acuerdo de Libre Comercio con los países del norte de África para volver a crecer y crear empleo de verdad”. Al Gobierno no se le oye hablar de esto. Su objetivo patriótico, es cerrar las puertas del país y de los hospitales, a los inmigrantes vecinos de esa como de otras áreas subdesarrolladas. Pagaremos caro tanta inhumanidad y su nula visión de futuro.

     Si no se cambia la política económica, para que no sea “una cruzada moral e ideológica” como la denomina José Carlos Díez, estaremos en crisis veinte años más como ha ocurrido en Japón. Si no se crea riqueza, no hay dinero que fluya, ni ideas que se materialicen. De esto debemos ser conscientes todos los españoles, sin que se haga política de confusión interesada, porque sólo servirá para perjudicar a los demás. Que nadie viva en la ignorancia. La principal portavoz de mi banquero, Angela Merkel, ha dicho hoy: “Si quieren que los jóvenes tengan trabajo, ha de ser con menos derechos y menos salarios, o nada”. Mientras en las fábricas de Volkswagen en Alemania, han pactado en el convenio un incremento salarial del 5,6% para este año. Lo que la señora no puede frenar allí, lo consigue aquí. Debido a nuestra paralización: ¿Esta mujer que pensará de cómo somos los españoles?¿Conformistas? ¿Desclasados? ¿Cobardes?

     Hoy también, el Banco de España reclama una vuelta de tuerca a la reforma laboral con contratos fuera de convenio o la supresión del salario mínimo para parte de los trabajadores. Ante lo cual, Toni Ferrer de UGT, ha dado en la diana al afirmar: “Lo que se esta planteando es prácticamente sacarnos del modelo social europeo y avanzar hacia un modelo semiesclavista en el que los trabajadores no tengan derechos ni salarios dignos”. Se están forjando los cimientos para una nueva huelga general.

     Todos tenemos que pelear por defender nuestros derechos y por este país, agraciado por el Sol, la alegría, la profesionalidad y el buen fondo de la gente. Hay que reflotar España, irguiendo su orgullo y su valor. La nación de ahora produce dolor..., hace llorar. Yo no la aguanto más. Hay que limpiarla. ¡Lucharé!

   31/05/2013

Fernando Bolea Rubio

Sindicalista