14-N: Gran huelga con la calle en pie

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Fernando Bolea Rubio

La segunda huelga general en menos de un año contra el Gobierno, ha sido como la anterior, un nuevo éxito de movilización para los sindicatos. La decadencia laboral y social que el Partido Popular ha generado y se prevé que originará, fue masivamente contestada por la clase trabajadora, rebelándose a las políticas a favor de los ricos y de los poderosos que esta fiera derecha impone. Como siempre, no faltan los detractores mediáticos pos huelgas que para servir a sus señoritos, hablan de fracaso y de mil rarezas, lo que a las trabajadoras y a los trabajadores les puede dar risa, porque saben mejor que nadie el alcance real de su digna, solidaria y eternamente respetable acción.

 

Si tal como queda demostrado en el artículo de este blog “29-M: Llama y voz de consenso”, la madre de todas las huelgas generales fue la del 14-D de 1988 y la de 29-M de hace nueve meses la siguió en importancia, ocupando merecidamente el segundo nivel del podium. A la de 14-N, hay que situarla a la misma altura de la última, dejándole ésta espacio para tanto honor. Evidentemente, las dos medallas de plata juntas adelantan en incidencia a la mejor, debiéndose considerar el año 2012, como el campeón de la lucha sindical y política contra un Gobierno. Si 1988, por el esplendor de su huelga, fue un año histórico para el movimiento obrero; 2012, por sus dos espléndidas huelgas generales, será otro hito de referencia sindical, al quedar marcado como el año más combativo en democracia hasta hoy. A Mariano Rajoy, siempre le acompañara esta mancha en su gestión. Por donde quiera que vaya, este lamparón deslucirá su corbata.

 

Yendo a los datos, de nuevo ha sido el indicador del consumo de energía del 14-N, de “Economistas Frente a la Crisis” (EFC), el que ha rebatido las cifras antisindicales oficiales, aclarando la incidencia de la huelga más realmente; aun no siendo la referencia de este consumo, un procedimiento exacto al depender según el momento de muchas variables. De acuerdo con el informe de EFC que, ha medido la evolución de la demanda eléctrica imputable a la actividad productiva en términos desestacionalizados, la adhesión al paro el 14-N se situó hasta las 24.00 en el 66,8%. En las anteriores convocatorias, el seguimiento al cierre de la jornada fue del 87,6% en el caso del 29-M y del 68% en la huelga de hace dos años. Así, se mostraría que el paro fue similar al de 2010 que se le hizo al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, un 1,2% mayor ese;  distanciándose más del 29-M, al haber sido teóricamente un 18,8% superior.

 

Las causas del descenso en el consumo de energía radican, de forma determinante, en las grandes fábricas e industrias. Según los sindicatos, estos sectores han parado de forma significativa, salvo el País Vasco, donde la convocatoria no ha sido apoyada por los sindicatos nacionalistas ELA -mayoritario- y LAB. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha aludido a este factor para poner en cuarentena que el menor descenso en el consumo de energía, se pueda traducir en una participación inferior a la huelga general de marzo. Méndez también ha señalado, que en esta ocasión hubo un millón más de trabajadores movilizados en servicios mínimos que en la anterior. EFC explican, a titulo de ejemplo, que “una caída del 20% de la demanda de electricidad podría suponer una caída del 100% de la demanda de electricidad que puede ser afectada por una huelga e indicaría que estábamos ante una huelga absoluta y no ante una huelga de sólo un alcance del 20%”.

 

En mi opinión, es casi imposible que las huelgas generales puedan tener mayor seguimiento. Si observamos los porcentajes de los paros, estos oscilan entre el 68% y el 87% de consumo de energía, con una corta diferencia de un 19%, en función -como hemos observado- de factores variables que se dan en unos casos y en otros no. El 14-D fue un éxito total; pero, “porque estaba de acuerdo la patronal”, ha dicho estos días el expresidente, Felipe González, que ahora hasta presume de que se le hiciera la huelga más trascendental. Evidentemente, no fue por eso. Sin embargo, hay que reconocer que alguna mínima influencia si debió tener, el que la derecha y sus coros de fan mediáticos, con un algún beneplácito empresarial, hostigaran la huelga intentando hacer dimitir al gobierno socialista, después de seis años en el poder.

 

Por eso y otros motivos, es ilógico que una huelga tan completa como esa se vuelva a dar. En los paros los trabajadores han estado y estarán siempre frente a la patronal (cuyo fin es que fracasen las huelgas) sin dejar que se inmiscuyan en sus acciones. Pero claro, el 14-D tampoco puede servir para desprestigiar las huelgas posteriores, al poderse alegar que las nuevas huelgas no han sido totales, porque no se ha parado el país, como en aquel caso; aunque las movilizaciones sean espectaculares y mayores a las que se realizan en otros países grandes como España. De todas formas, el 14-N fue una gran huelga, magnífica, como lo fueron las demás. ¿Que abrieron algunas tiendas? Sí, es cierto; pero me temo, que no sabían bien para que, porque si los minoristas no apoyan a sus clientes un día que lo necesitan, después estos pueden no defender el comercio de proximidad y salir perjudicados. Vi por TV a un comerciante con un palo en la puerta, que me dio la sensación de que se desafiaba a sí mismo.

 

Las manifestaciones de la tarde, fueron el mejor colofón conocido a un día de huelga. La calle se puso en pie, con ciudadanos de toda condición, familias enteras y sobre todo yendo mucha juventud... como llama de esperanza. Este Gobierno no puede atender las demandas del 14-N de los trabajadores y de la sociedad civil. Pero le voy a contar una historia. Ha ganado las elecciones por mayoría absoluta, hundiéndose por la abstención el Partido Socialista lo que le facilita gobernar. Sin embargo, ha de tener presente, que toda la tendencia progresista española continúa intacta, como lo demostraron las 200.000 personas que se manifestaron en Zaragoza. Antes, estas aglomeraciones tan espectaculares eran contra el terrorismo. Ahora en cambio, son contra el Partido Popular. No diré más. 

 

Sí me parece destacable, el grado de desorientación ideológica que se va notando, dado que el 14-D lo hizo sin ninguna duda la clase trabajadora y el 14-N parece haberlo hecho la clase media, como a muchas personas equivocadamente les gusta definirse ahora. Mal iremos, si empezamos así. Quizá por eso, procede recordar al histórico dirigente socialista y ugetista aragonés, Isidoro Achón, cuando escribió: “El descanso dominical, el descanso de un día cada siete, no se implantará, mientras la clase trabajadora no lo imponga por la fuerza de su organización”. “En las fábricas y talleres mueren la flor de la juventud; la mujer es explotada vilmente”. No perdamos las esencias de la cultura obrera. Con ella hemos llegado hasta aquí.

 

22.11.2012                                                                                                                         Fernando Bolea Rubio

                                                                    Sindicalista    

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