ALHAMBRA

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José Benito Butera Aured

Quizás el ser un lego en los asuntos de la investigación te depara sorpresas que te llenan de satisfacción unas, otras de asombro y otros de desesperación.

Inducido por mi afán escudriñador  y empujado por el ánimo que otros me inoculan, me embarco en asuntos de diversa índole, que como digo me aportan sorpresas agradables la mayor de las veces y algún sin sabor  que te hace sentirte ridículo e impotente,  cuando creyendo tener los datos necesarios no das, con lo buscado y te quedas sin saber lo que anhelas.

En este caso voy a enfrascarme en un  asunto  que me ha proporcionado una asombrosa satisfacción que me apresuro a plasmar en este espacio, para que como a mí  me ha sucedido, sirva a los demás para conocer una cosa más de nuestra oculta historia ugetista y que cada día va a ir siendo más oculta si no se remedia   –  Camino  llevamos de poner el remedio –  ya que lo nuestro, no es una atractiva materia para historiadores; aun habiéndose escrito mucho sobre el asunto lo que más prolifera, son descripciones de hechos y no de hacedores.
Entrando ya en materia, lo que hoy expongo a vuestra conocimiento, versa sobre dos asuntos: Un órgano de difusión; Vida Nueva. Y  uno de los que en ese órgano escribía, Arsenio Jimeno.

Sobre Vida Nueva  he de decir que era el medio de difusión que tanto el PSOE como la UGT de Zaragoza y su provincia, mantenían como herramienta de difusión de ideas y acontecimientos que a ellos afectaban. Este periódico  que era semanal, publicábase todos los sábados durante casi seis años, desde el 4 de mayo de 1930 a 1936; aunque tuvo sus lapsos por unas u otras circunstancias, uno de esos lapsos duro del 29 de septiembre de 1934, hasta enero de 1936. El segundo, más que lapso – fue su muerte – hasta el 6 de julio de 1939, aunque hay constancia de su renacimiento en el exilio y en la clandestinidad.
En cuanto al  escritor – entonces colaborador – Arsenio Jimeno; casi todos los afiliados y los que no lo son, sabrán de ese nombre gracias a  que se dio su nombre al centro de formación que UGT, con las ayudas pertinentes ha levantado en el ACTUR y por lo que será conocido por la inmensa mayoría, quedando por algún tiempo referenciado en listines telefónicos, boletines oficiales, impresos varios, en fin en todo tipo de publicidad que actualmente comporta un ente como el que me refiero. Esperemos que su nombre perdure más de un par de generaciones; desde luego a algunos nos superara.

Podría acabar ya; la cuestión  podría darse por agotada puesto  que lo que pretendo no es biografiar a la persona, ni historiar la publicación y los datos plasmados son suficientes para el conocimiento de ambas, persona y periódico aun esquemáticamente, ahora bien para esto; no me habría embarcado en semejante asunto, por lo que paso al asunto.
Una disquisición sobre la conservación y contenido del periódico con dos jóvenes compañeros, me llevo a la hemeroteca municipal, con la idea  de constatar los datos que poseíamos ellos y yo. Así hice un vaciado del contenido del citado periódico tomando nota de los artículos y sus creadores que figuran en los periódicos depositados en la citada hemeroteca.
Así del número uno al ciento veintinueve; números depositados en la citada hemeroteca. El  periódico llegó hasta el doscientos cincuenta; en casi cada uno, hay una columna que trata de los asuntos municipales y de la Diputación  y que viene firmada por Alhambra, que titulaba, Del Concejo las crónicas sobre los asuntos municipales y  De la Diputación, los destinados al análisis de dicha institución, dando así cuenta de las discusiones que en ambos foros se suscitaban en torno a los asuntos que en ellos se trataban.
Como es de suponer la firma de los escrito  da fe de su autor y cuando esta resulta un seudónimo intriga al lector, ya que al no conocer la personalidad del autor le induce a todo tipo de elucubraciones en torno a lo escrito y el escribidor.

No creo que haya descubierto las fuentes del Nilo, pero si me sorprendió el descubrir gracias al azar, buscando información para otro trabajo que me he propuesto; en el número ciento sesenta y seis de Vida Nueva, correspondiente al día veintitrés de septiembre de 1933, en una reseña del acto de propaganda celebrado en Novallas por las juventudes socialistas de la Provincia. En dicha reseña  titulada, Actividad Juvenil se nombra a los intervinientes en el citado mitin (meeting por aquel entonces)  que son  Amadeo Corgano, presidente de las juventudes socialistas de Novallas que presenta al siguiente orador  Joaquín Robles quien en nombre de los jóvenes de Tarazona de los que es el presidente da saludos a los asistentes. Luego interviene Jose A. Baras cuyo cargo era el de secretario provincial de las juventudes, afiliado a UGT y trabajador de las artes gráficas; fue seguido por el último interviniente; el presidente de la federación provincial de las juventudes que no era otro que Arsenio Jimeno.
El redactor de la nota que resalta ambas intervenciones encabezándolas con el nombre en mayúsculas de los oradores al lado del  de Jimeno entre paréntesis pone el seudónimo Alhambra. Por fin sabia la personalidad del redactor de las notas sobre las discusiones que en los Plenos Municipales se producían semana tras semana. Unas veces criticaba, otras alababa, siempre destacaba  la realidad de lo que en Zaragoza y su provincia sucedía en el ámbito político, más cercano al ciudadano.

Aclarada la primera cuestión; la persona del autor, con el  que has coincidido después de que volviera del exilio, aunque no tuviste el honor de hablar con él te queda otra aclaración.¿ Como escribía sus crónicas Arsenio? Por la exactitud y conocimiento de lo plasmado en esas columnas; te creas la imagen del empleado municipal que con acceso directo a las actas de los plenos y a la documentación necesaria, puede redactar sus crónicas con la exactitud que Alhambra lo hace.
El haber conocido sus últimos años y sus relaciones en Zaragoza, te diriges al que tú sabes fue su voz en los últimos años de su vida (él había perdido la suya) para saber algún dato que te afirme en tu teoría.
Si el primer descubrimiento te ha sorprendido, el dirigirte a tu informante y preguntarle por la profesión de Arsenio te sorprende más; tú creías que debía de tratarse de un empleado municipal. ¡Pues no! Resulta según tu informante, Benito Rodrigo, había sido empleado de la compañía de tranvías de Zaragoza alguna temporada. Pretendió ser maestro sin conseguirlo ya que no avanzó en la carrera de magisterio. También pretendió, a pesar de escribir asiduamente en este semanario y supongo que algo de lo que escribiera fuera publicado en El Socialista y otros medios de nuestras organizaciones de entonces, el que se le  reconociera como periodista sin conseguirlo, todo esto según mi informante y si yo no tergiversado sus palabras.
Agotado el espacio y ante lo prolífico  de su escritura, prometo en otra ocasión volver con la obra de nuestro  personaje, que entre otras cosas, le fue editado una obra que tuvo difusión en la UGT hace algunos años y cuyo titulo  Zaragoza en la  tormenta de la cual en nuestra biblioteca hay algún ejemplar.    

  

Arsenio Jimeno, durante un acto de la UGT en noviembre de 1988