CONFERENCIAS EN UGT

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José Benito Butera Aured

La UGT realizo una labor similar a la que en la actualidad viene desarrollando; defensa de los intereses materiales de los trabajadores – entonces la puesta en marcha y mantenimiento de los  Contratos Colectivos – y tratando de imbuir en los trabajadores, cultura y formación.
De esta última faceta es de la que quiero ocuparme hoy. Conocíamos la existencia  del periódico Vida Nueva y sabíamos que su creación fue posible al final de la dictadura; cuando ya el dictador se había exiliado y el general Berenguer puesto al frente del Gobierno, estaba dando los primeros pasos para restituir el orden constitucional.

En ese contexto de relajación de la dictadura, la UGT comienza por medio de su periódico a difundir ya libremente su ideario y sus reivindicaciones, que, aún atemperadas, debemos de suponer no abandonadas durante los siete años de dictadura.
De esa lectura sorprende la variedad de asuntos que refleja la publicación y que leída con reposo nos conduce a un entendimiento de las formas de vida que entonces tenia la sociedad española.

También se puede constatar la actividad sindical de la UGT, al igual que se deduce la de los demás sindicatos que por entonces actuaban entre los trabajadores, unas veces con el seguimiento de las noticias y otras por los encendidos artículos en contra de esas actuaciones ajenas.

Otro de los aspectos interesantes de su lectura son las nóminas de personas que pertenecientes a la Unión, formaron parte de las directivas de entonces, así como de las aportaciones monetarias que con diversos motivos desde el periódico se organizaban.
En el número 8 del Vida Nueva del 22 de junio de 1930,  aparece el anuncio de un libro editado por la UGT en el que publica las conferencias que se han dado en la sede sindical, cubriendo las necesidades formativas de los trabajadores. Esta lectura me ha empujado a la confección de estas líneas que espero tengan algún interés para los actuales lectores.

De ese libro se da la nómina de los que con sus conferencias han contribuido a su edición. Estas personas; intelectuales del momento y desde luego de la clase alta, eran lo más granado de la intelectualidad del momento tales como: Vicente Gómez Salvo, médico de prestigio, que pronuncio la conferencia titulada El problema de la hospitalización en Zaragoza, durante  los días 24, 28, 30 de enero. Esta conferencia está editad en un texto de cuarenta y tres páginas y depositada en el archivo municipal con la signatura F- 5 /44; José Algora Gorbea, también médico y fundador del Partido Radical en Zaragoza en 1917. Luego ingresó en el PSOE en 1927 Unos pocos años después seria expulsado del partido por su disensión a propósito del estatuto de autonomía catalán, el cual votó en contra en el Parlamento español, en 1932.  Disertó  sobre El matrimonio y la soltería, los días 7 y 14 de mayo. Su ejercicio de la medicina estaba enfocado hacia la urología y la piel, tiene publicados varios títulos  sobre sexología. 
Otro de los conferenciantes de aquel curso fue el periodista Fernando Castán Palomar, que dirigía La Voz de Aragón y que pronunció la conferencia titulada Cavia.

También  intervinieron Pedro Arnal Cavero, maestro  y director de la escuela Costa de gran prestigio por aquel entonces y envuelta en polémicas por la mala gestión que el patronato creado al efecto hacía de todo lo referente al funcionamiento, tanto del inmueble como del profesorado, de cuya situación laboral el semanario da mas de una noticia a lo largo de sus primeros años.
 Otro  de  los conferenciantes de aquel curso fue, Juan Fernández  Amador de los Ríos, nacido en Madrid, catedrático de historia en el bachillerato. En Zaragoza vivió desde 1922. Académico de la Historia y con varias publicaciones (en el Catálogo de la Biblioteca Nacional,  tiene registrados cincuenta y un títulos, de alguno de ellos hasta séptimas ediciones) no fue represaliado y figura en el BOE de marzo de 1940 su paso a una categoría superior en el escalafón de enseñántes.
Aquel año también pronunciaron conferencias; Carlos Sánchez Peguero, José Estella Bermúdez de Castro, José Valenzuela La Rosa, Miguel Sancho Izquierdo y Domingo Miral.

Dice Vida Nueva. Cerró las conferencias el camarada Julián Besteiro con la conferencia pronunciada en el Teatro Principal, el día primero de mayo.
Esta pléyade de personalidades de la vida zaragozana, me llevó a indagar sobre esa publicación realizada con los textos de las conferencias pronunciadas ya que pudiera ser interesante su reproducción.
Como primer recurso indago en la Biblioteca y Hemeroteca Municipal, donde solamente logro encontrar la pronunciada por el doctor Gómez Salvo, pero no en la edición buscada sino en otra que acompaña a otro texto más.
Por una lógica racional, el segundo recurso es personarme en la Real Sociedad de Amigos del País, por ver si en su biblioteca se halla algún ejemplar de la citada publicación, ya que bastantes de los conferenciantes pertenecen a esa institución, no creo que mi lógica de resultado y poder localizar algún ejemplar de  ese libro. 
Si la búsqueda racional no me ha dado resultado; por el contrario un comentario de estas cuitas, sí lo da. Uno de mis interlocutores; hace tiempo que posee un ejemplar que el cree es el que se cita en ese número de Vida Nueva. – Adiós  a mi creencia. – Quedamos  en verlo y estudiar las posibilidades que pudiera tener su recuperación como publicación.

El ejemplar no es el anunciado, corresponde al curso anterior 1929, que comenzado en enero, concluye en el mes de mayo; en el transcurso de este tiempo se pronuncian trece conferencias. Los conferenciantes  en esta ocasión son los siguientes: el día 11 de enero. D. Antonio de Gregorio Rocasolano, Vicerrector de la Universidad de Zaragoza; el título de la conferencia: El problema del combustible líquido. El día 15 de enero. D. José Lorente Laventana, médico de la Beneficencia Municipal y de la Mutualidad Obrera: su conferencia verso sobre Medidas profilácticas. Su valor en la práctica. El día 8 de febrero. D. Rafael González Álvarez, catedrático de la Escuela de Veterinaria: disertó sobre, La naturaleza de los fenómenos vitales. El día 15 de febrero. D. Jesús Ferrer Allué, Médico; habló de; Algo que debe saberse de Tuberculosis. El día 22 de febrero, fue; D. Orencio Pacareo Lasauca, maestro nacional, habló de La Escuela de Anormales. El día 25 de febrero, Joaquín Gimeno Riera, Médico, Director del Manicomio leyó el tema, El concepto Actual de la Locura. El día 8 de marzo; el Catedrático de la facultad de medicina, D. José Estella Bermúdez, diserto sobre Mortalidad infantil en la clase obrera. El día 15 de marzo D. Manuel Fernández Aldama, médico, leyó  el tema: Enfermedades profesionales. El día 22 de marzo el Arquitecto Municipal D. Miguel Ángel Navarro, disertó sobre Habitaciones Baratas. El día 5 de abril la conferencia pronunciada por D. Joaquín Ferrer Figueras, químico trató del tema Procedimientos de obtención y de moldeo en la fundición gris. El día 12 de abril, D. Antonio Guallar Poza, médico, que expone el tema. Los Trabajadores y el deseo de aprender. El día 16 de abril, D. Genaro Poza Ibáñez, abogado, habla de Significado y alcance de las leyes de carácter social. Cierra el ciclo el día 10 de mayo, D. Ricardo Royo Villanova, Rector de la Universidad de Zaragoza, con el tema, Pueblo y Progreso.

De todas estas conferencias se incluyen en el tomo que referencio, solamente cuatro y otra pronunciada el año anterior en abril  (1928) que enlaza con la explicada ese año por el Rector de la Universidad,  hablado sobre el mismo asunto Pueblo y Progreso e intercalando el Arte.
Las tres restantes corresponden a las que exponen los asuntos de la tuberculosis, la locura y las enfermedades profesionales.
De esta última es de la que extraigo unos párrafos de su exordio, si como un somero extracto de su contenido, por creer es un tema que si ya se planteaba en el primer tercio del siglo XX ahora en el XXI no ha dejado de perder actualidad; es más quizás la visión que de él se da sea más humana y racional que la mercantilista con que en estos momentos se analiza el asunto. En el preámbulo de la conferencia dice en referencia a quien lo ha presentado lo que sigue:
 Mas, antes, vais  a permitirme que cumpla con dos deberes: de gratitud el uno; de admiración y pleitesía el otro; agradecimiento a vosotros, en general, que habéis ensalzado mi figura de modesto trabajador de la Medicina hasta este nivel, ocupado otro por eminentes especialistas en tantas bellas cuestiones, y a vuestro Presidente en particular, a este inteligente  y admirable Aladrén, justo en sus juicios y parco en sus elogios siempre, pero que hoy ha faltado a esta parquedad y aquella justicia, volcando sobre mí toda la bondad en forma de adjetivos elogiosos, que agradezco tanto como comprendo que no merezco.

Luego a lo largo de su conferencia; –  ocupa treinta y una páginas –  primero desarrolla el estado de la cuestión en diversos países europeos y los intentos de la clase médica por influir en la elaboración de legislación que cobije esas enfermedades, agradece a El Socialista y a El Sol (periódicos de Madrid) el apoyo que tanto en 1916 como en 1923, le prestaron a favor de sus tesis sobre  los hidrargíricos de Almaden; cita ; igualmente los esfuerzos emanados del Congreso sobre Accidentes celebrado en 1922 en Zaragoza y del que él había sido secretario, desde donde se pretendió influir en la legislación del trabajo sobre este asunto.

Expone, sus teorías sobre las enfermedades profesionales describiendo los distintos tipos de agentes que las producen; así como los individuos predispuestos a sufrirlas, por su exposición a ellos…Y curiosidad que traigo aquí describe como causa de indemnización profesional, el callo recalentado, haciendo una completa descripción de los diferentes que se producen y por que y concluyo con la literalidad de un párrafo que puede ser el compendio de todo lo que expone.   
Los callos profesionales son de tal suerte, que su examen permite en muchas ocasiones identificar y precisar la profesión del individuo que los posee, por su localización, forma e intensidad. 

La  ley de accidentes que regia desde 1900, no fue modificada en este aspecto y hasta 1958 España no suscribió el Convenio 42 de la OIT sobre enfermedades profesionales que se había acordado en 1934 .
Este hombre parece ser que se trasladó a Almadén  donde dirigió un periódico minero y socialista.

También he encontrado otro dato; este referido a 1928. El 21 de febrero martes a las 21,30  y sobre el tema La Construcción dio una conferencia en la sede de UGT Fernando Albiñana, arquitecto del que ya he hablado en otra ocasión; esto indica que los cursos de conferencias no fueron cosa esporádica y tenían una continuidad. Si mi paciencia no se agota y puedo alcanzar los medios necesarios para recopilar todas estas antiguas enseñanzas que a los obreros zaragozanos se impartían y de su examen resulta algo de interés, quizás esas antiguas ediciones merezcan la pena ver de nuevo la luz.        

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