EL AGUA

Víctor Morlán /Rafael Bardají

 

12/2/2004

 

Pilar de la Vega: Buenas tardes. Hoy nos toca hablar del agua.

 

Nos parecía a los miembros de la Fundación Bernardo Aladrén que este es un tema que tenía que estar en nuestros programas de “Pensando Aragón: entre dos siglos” y para hacer el análisis de estos veinte años en los diferentes temas tenemos a dos personas conocedoras expertas y que han vivido la realidad aragonesa desde diferentes lugares.

 

Rafael Bardají es periodista, es el representante de los medios de comunicación y de la opinión pública, con una larga trayectoria desde su lugar de nacimiento, que es un lugar muy relacionado con el agua, Graus.

 

Es el fundador creador de El Ribagorzano, luego pasó por Aragón Express, por Heraldo de Aragón, tuvo también su periodo de trabajo en televisión aragonesa cuando fue responsable de contenidos de Antena Aragón y ahora está de nuevo en el Heraldo, y quién sabe, muchas más cosas hará y nos sorprenderá porque él es un buen trabajador de los medios de comunicación con ideas y originalidad.

 

Y a mi derecha el actual diputado por la circunscripción de Huesca, Víctor Morlán, diputado del Partido Socialista desde hace ya bastante años, desde el año 1986, responsable en el Congreso de los Diputados en el área de medio ambiente y antes con responsabilidades en el Ministerio de Obras Públicas, fue Director Provincial de la provincia de Huesca y más tarde Delegado de la Comunidad Autónoma en el Gobierno de Santiago Marraco, con lo cual es un hombre que también ha visto arrancar el proceso autonómico de la misma forma que lo vieron el profesor Biescas o Andrés Cuartero en los días anteriores.

 

Por eso le cedo la palabra a Bardají primero y después a Victor Morlán.

 

 

 

Rafael Bardají:Muchas gracias a la Fundación Bernardo Aladrén por esta invitación y porque yo creo que en estos tiempos y sobretodo en estos tiempos que corren, un foro como éste es necesario y saludable.

 

Me vais a permitir que haga una pequeña objeción, quizás cuando se programó o se programaron estas jornadas no se sabía que iba a haber dentro de poco unas elecciones y creo que de haberse sabido, se podría haber tenido más tino para que al menos en este lado de la mesa hubiera habido distintos representantes de organizaciones políticas, sociales o sindicales en un asunto que despierta y levanta tantas pasiones, existen tantas aristas y donde la verdad no está en ninguna de las dos partes y las razones son muchas y diversas.

 

Dicho esto creo que además una participación amplia permite el enriquecimiento cultural, social e intelectual.

 

En cualquier caso mi misión va a ser no tanto defender unas posturas u otras sino intentar, bajo mi humilde punto de vista, realizar un recorrido histórico sobre los últimos veinte o veinticinco años del debate hidráulico o del debate del agua en Aragón.

 

Y la primera pregunta es si seguimos siendo herederos de la política hidráulica que se ha llevado a cabo durante el siglo XX por los distintos Gobiernos y regímenes que se sentían intérpretes del pensamiento regeneracionista de Joaquín Costa.

 

El pasado día 8 en Graus, donde cada año se homenajea con una ofrenda floral a Joaquín Costa, volvieron a estar todos: instituciones, partidos políticos y organismos culturales, regantes y “antipantanos”. Tal número de asistentes no se había dado en otros años, pero quizás la próxima y cercana contienda electoral había obligado a muchos a estar presentes en un acto dedicado a quien es considerado en Aragón como un tótem y casi un Dios.

 

Y es curioso pensar, y luego explicaré porque voy a centrar el inicio de esta intervención en la figura del montisonense o grausino, que cada uno sigue sacando la misma o parecida conclusión con respecto a los pensamientos de Joaquín Costa.

 

Que sí Costa era un “pantanero” dicen unos, y entonces se acuerdan de ese canto al Ésera donde Costa se transmuta como si fuera el río para hablar en primera persona y dice siendo él el río: “Yo soy la sangre de La Litera pero no corro por sus venas, por eso La Litera agoniza. Rocío de La Litera que ha de esmaltar de flores sus campos y mantener en ellos un verdor perpetuo, me apartan de allí para que no humedezca sus noches estivales y por eso las noches de La Litera son abrojos y sus campos abrasados desiertos africanos donde sólo podrán vivir tribus de negros sometidos a la ignominiosa servidumbre. Yo soy el oro de La Litera con que ha de recogerse el pagaré, alzarse el embargo y recobrarse el patrimonio regado con el sudor de tantas generaciones de trabajadores heroicos”.

 

Entonces eran finales del siglo XIX o principios del siglo XX, España había perdido las últimas colonias Filipinas y Cuba, España empezaba a mirar adentro y consideraba que la única posibilidad de salir de ese movimiento regeneracionista era mirar adentro y empezar a pensar en nosotros mismos y no seguir pensando en los réditos que nos pudiera dar un colonialismo.

 

Costa pensaba además que llevar el agua al llano suponía aportar mucho más democracia y libertad que cualquier Constitución por muy liberal que fuera, Costa entonces preconizaba la regularización máxima de los distintos ríos que discurrían por el Alto Aragón y esa imagen ha perdurado durante un siglo, es más, en el escudo de riegos del Alto Aragón figura la efigie de Costa.

 

Para otros, para aquellos que piensan que este mensaje ha sido mal interpretado, Joaquín Costa nunca hubiera permitido que su pueblo, Graus, se viera amenazado por un pantano o que, veintiún años después de su muerte, se inundara el pueblo de Barasona con todo lo que eso repercutió en la economía Ribagorzana.

 

También se añade que Costa nunca hubiese apostado por los planteamientos de la España franquista e incluso por determinados postulados del inicio de la democracia y que un hombre con la sensibilidad ambiental de Costa, que hablaba largo de la pedagogía de la naturaleza, un hombre de esa sensibilidad ambiental, muchos dirían ahora ecologista, hubiera tronado contra los grandes embalses y contra sus aprovechamientos hidroeléctricos.

 

Pero lo cierto es que durante el siglo XX la figura de Costa siempre ha sido valorada en gran parte por sus postulados hidráulicos y de hecho al régimen de Franco, que se resentía un poco a admitir su figura por su carácter republicano, se le convenció y de hecho eso me lo contaba a mí el anterior director del Heraldo de Aragón, Antonio Bruned.

 

Me contaba como fueron a ver al entonces Ministro de Obras Públicas en los años cincuenta y le convencieron de que Costa tenía un valor al margen de sus ideas liberales, progresistas, heterodoxas o republicanas, que eran sus planteamientos ideológicos y efectivamente el régimen de Franco asumió esos principios y de hecho los desarrolló.

 

Y, ¿por qué insisto yo en este personaje aparte de porque lo conozco y porque me bañaba en el río en el que él miraba? Porque la figura de Costa ha pesado como una losa en todos los planteamientos hidráulicos y es una herencia que seguiremos arrastrando sin saber cómo resolver un conflicto que desde el inicio de la democracia nos ha estado atenazando.

 

Antes con Franco las cosas eran mucho más fáciles y la tecnocracia opusdiana no entendía de debates ni de disquisiciones, así se hicieron Mediano, El Grado, Mequinenza, Ribarroja, por cierto, estos dos últimos embalses yo creo que han supuesto el mayor trasvase que ha habido en todos los tiempos sin tener el mayor beneficio para Aragón sino para el resto de España, con toda la producción hidroeléctrica.

 

O por ejemplo los embalses Escales, Canelles y Santa Ana, en el río Noguera Ribagorzana, que es tan catalán como aragonés aunque algunos no lo conozcan, y que supusieron una enorme productividad hidroeléctrica, es más, se benefició mucho más Cataluña, los habitantes que construían todos esos embalse estaban en Pont de Suert, etc., sin embargo los habitantes de Arén o Puente de Montañana sufrieron enormemente las repercusiones de esos embalses.

 

Desde entonces, desde aquella época, en Aragón se ha hecho muy poco en lo que a regulación se refiere, a excepción si se quiere de Los Fayos o por ejemplo en el río Queiles que aún no está lleno, La Loteta que está prácticamente acabado y que va a suponer la traída de agua de calidad a Zaragoza, o el embalse de Cibán en Caspe.

 

Y ya en esa época posterior al franquismo de los años 75 y 76, se dejaban ver en el inicio de la democracia las enormes contradicciones y como el debate iba a ser tremendamente difícil e incluso irresoluble.

 

En las primeras manifestaciones que se hicieron en Huesca se decía algo tan surrealista como “Riego si, Pantanos no” y entonces la pregunta que surgía era cómo se iban a regular las miles o cientos de miles de hectáreas de Bardenas, de riegos del Alto Aragón o de riegos de Aragón y Cataluña o de otros sistemas a lo largo de la cuenca del Ebro, si no se hubiesen hecho pantanos, era imposible que los Monegros pudieran lograr un cierto equilibrio territorial y que en Bardenas se pudiera asentar población si no hubiera pantanos.

 

En esa misma época uno de los gritos de guerra de las personas que se manifestaban a favor de la democracia, de la amnistía y de la libertad, iban conjuntamente con la oposición a un megalómano pantano que se iba a construir con el nombre Lorenzo Pardo en la localidad de Campo, y que inundaba Campo, Morillo, Valle de Bardají, Llert y unas cuantas poblaciones más y que hubiese supuesto un enorme perjuicio para la región de la Ribagorza.

 

Desde entonces, desde esos pantanos que se hicieron en la época de Franco y desde esos gritos contra los embalses como el de Campo por ejemplo, prácticamente en los principales ríos del Alto Aragón, me refiero a ellos porque son fundamentalmente los que más conllevan la presión ambiental de la opinión pública, ni en el Ésera, el Gállego, el Ara o el Aragón, ha sido muy fácil hacer nada.

 

Los años 80 fueron un periodo marcado por el in-pass en la regulación y los intentos para buscar alternativas que al final resultaron fallidas, se intentó buscar una solución al pantano de Lorenzo Pardo en Campo con el embalse fuera de cuenca de Comunet, que inmediatamente encontró la respuesta de los habitantes de Ribagorza, o por ejemplo el embalse alternativa a Yesa, el embalse de Embún, ambos dentro de la línea postulada por el entonces Presidente de Aragón Santiago Marraco.

 

El poder regional socialista, hay que reconocerlo, entonces era muy débil en Madrid y Aragón quedaba muy lejos y hay que decir que la única política hidráulica que se le ocurría entonces al Gobierno de Felipe González con el Ministro Borrell al frente, bien entrada la década de los 80, era resucitar el tan traído y llevado el trasvase del Ebro.

 

Era ya la época del Hipólito Gómez de las Roces en el Gobierno aragonés y los socialistas aragoneses estaban sufriendo sus tensiones internas y las consecuencias de que habían sido víctimas por la descalificación del entonces Gobierno socialista de Felipe González.

 

No hay que olvidar que en 1986 la mayor descalificación que sufrió el Gobierno de Santiago Marraco, uno de los Gobiernos más honestos que ha tenido esta tierra en los últimos veinte años de democracia, esa descalificación supuso, entre otras cosas, que al Ayuntamiento de Zaragoza fuera Antonio Gonzalez Triviño y no Mariano Berges, el primero en la terna que propuso Santiago Marraco y su ejecutiva.

 

Y así a los socialistas ya un poco desorientados y con un Gobierno que, todo hay que decir, el Gobierno consiguiente del PAR-PP se ensañó excesivamente contra los anteriores, sólo les faltaba que al Gobierno de Felipe González se le ocurriera resucitar el debate hidráulico precisamente por el tema del trasvase.

 

Mientras tanto seguían sobre la mesa las grandes obras y nadie hablaba de ellas, de las repercusiones de las grandes obras nadie se acordaba, o por lo menos no salía eso en los periódicos y no había un estado de opinión favorable en todo Aragón, de qué pasaba por ejemplo, con uno de los mayores oprobios que ha sufrido esta tierra, en concreto con el no nato pantano de Jánovas, expropiado hace 50 años a punta de bayoneta por parte de la Guardia Civil, se expropiaron las casas y sin embargo no se hizo nunca un pantano, allí está como un fantasma Jánovas, y los pueblos que le rodean.

 

En esa época, cuando se propuso el trasvase a finales de los 80 principios de los 90, el Gobierno de Felipe González se encontró con la posición frontal de los aragoneses, sobre todo del PAR y del Partido Popular, el mismo que ahora insiste en un nuevo trasvase, de la misma forma que se la encontraría el Gobierno de Franco con el trasvase, aunque evidentemente eran otros tiempos completamente distintos.

 

La pregunta ahora sería quizás qué pasaría si un Gobierno socialista en Aragón tuviera que lidiar con un Gobierno socialista en Madrid y si a este Gobierno socialista de Madrid se le pueden ocurrir o no varios planteamientos trasvasistas, pero en fin, esto lo dejamos en futurible, porque la realidad hasta el 14 de marzo al menos no es esa.

 

En este in-pass de mediados y finales de los 80 nos acercamos a principios de los 90, cuando el Gobierno socialista de Felipe González pretende resolver el conflicto del agua proponiendo en Aragón un Pacto del Agua que, todo hay que decirlo, fue muy bien recibido por la clase política aragonesa en general.

 

El PAR que siempre había defendido y sigue defendiendo los embalses, incluso que propugnaba las grandes obras de regulación como el canal de la margen derecha del Ebro, auténtica obra faraónica que por supuesto nunca se llevó a cabo, gobernaba entonces la Diputación General de Aragón en coalición con el Partido Popular y es cierto que se alcanzó un acuerdo histórico, pero el tiempo demostró que ese Pacto del Agua había servido para muy poco, incluso no faltaron algunas interpretaciones de quienes pensaban que el Pacto del Agua venía a ser una moneda de cambio para el trasvase.

 

Pero hubo más, conforme fue pasando el tiempo, desde las corrientes más contrarias a los pantanos se utilizó el mensaje de que los embalses y que en concreto el embalse de Yesa, iba a servir de almacén necesario para reserva de agua de caudales para llevar el trasvase y en este asunto seguimos y avanzamos muy poco perdidos en interpretaciones.

 

Coincidiendo con los primeros años del Pacto del Agua es cuando se recrudece el debate interno en Aragón, no sin antes que el pueblo de Aragón expresara con mayor o menor contundencia sus reivindicaciones autonomistas, entonces los socialistas seguían un poco agazapados y con mala conciencia y la bandera de la autonomía la lideraba el Partido Aragonés y le apoyaba el Partido Popular que se apuntaba.

 

Mientras todo esto ocurre en la década de los 90, y ya nos metemos a mediados de los 90, los afectados de los pantanos empiezan a organizarse y surgen organizaciones en defensa del Pirineo o de Ayuntamientos como ADELPA y más tarde un movimiento que aglutinaría con fuerza la oposición a todo tipo de embalses, quizá más radical que las anteriores, COAGRET, una organización que ha sabido manejar a lo largo de estos años con excelentes resultados la batalla de la imagen y la comunicación en una trayectoria que se ha visto coronada con el premio Goldman a su líder Pedro Arrojo.

 

En paralelo a este resurgir de las asociaciones en la montaña hay que apuntar que los periódicos ya no eran tan agraristas, ya no hablaban tanto de los regadíos sino que empezaban a contar que es lo que pasaba con unos pueblos que se sentían víctimas y no se sentían recompensados por un oprobio que habían sufrido en los años 60.

 

Surgen movimientos culturales y folclóricos con mensaje, como es el caso de la Ronda de Boltaña, de partidos que consiguen amplio apoyo y rédito electoral no sólo en la montaña sino también en Zaragoza, como es el caso de CHA e insisto, el debate empezó a salir con fuerza en los medios de comunicación.

 

Curiosamente los mensajes que se recreaban en la dialéctica entre la España seca y la España húmeda, o la interior y la Mediterránea, son los mismos que se trasladan aquí y que hasta entonces no se había dado con una intensidad tan fuerte, en la montaña se sienten como Aragón en el trasvase y los regantes se sienten como los murcianos en el tema del trasvase, y eso es así muy simplificado y podemos luego adoptar todo tipo de matices y consideraciones, lo que sí que es cierto es que hasta entonces no se había hablado y a principios de los 90 se empieza a hablar del debate de la montaña y el llano.

 

Y aparece eso también en los editoriales de los periódicos que hasta entonces, por lo menos el que yo conozco, el Heraldo de Aragón, había sido bastante alarmista en defensa de los regadíos.

 

Un momento crucial en esta reorientación del panorama hídrico de Aragón es cuando en 1995 una empresa francesa quiere abrir una piscifactoría en el Cinca, concretamente en El Grado, justo debajo de la presa, la verdad es que prometían muchos puestos de trabajo y se ha quedado en bastantes menos de los que solicitaban, para ello pidieron sólo 10 m3/seg del caudal ecológico que el pantano de El Grado arrojaba al río Cinca, los regantes se llevaron las manos a la cabeza y llevaron el asunto a los Tribunales por considerar que esos caudales formaban parte de su concesión.

 

Sin embargo desde la montaña, y hay algunas personas aquí que lo saben muy bien, se consideró que esta oposición a la piscifactoría de El Grado suponía ir en contra del desarrollo de la montaña y de aprovechar los propios recursos que tiene y que durante mucho tiempo no habían podido salir adelante, porque es cierto, un pantano no sólo es lo que inunda un pueblo, sino es también las consecuencias que genera, de expectación, de nada en muchas localidades o las hipotecas que supone el que estés amenazado para que no te hagan una carretera, y por ejemplo me refiero a uno de los grandes ejes que siempre ha reclamado el Pirineo como es el Eje Pirenaico.

 

La memoria histórica es muy fuerte y pesa mucho y la imagen de los pueblos inundados que han visto hipotecados su desarrollo es un argumento muy a tener en cuenta.

 

Coincidente con este sentimiento se van incorporando al debate social, periodístico, de los partidos y de los movimientos, nuevos elementos al debate hidráulico que no habían sido contemplados o por lo menos no se había puesto el acento cuando se redactó el Pacto del Agua, un documento quizás excesivamente alejado, o por lo menos así se trasladó a la opinión pública, de las necesidades de los regadíos.

 

Así sale la preservación del medio ambiente, la calidad del agua, por cierto el Ebro, el Ésera, el Cinca, son ríos que posiblemente podríamos volver a decir la frase de Heráclito de “no te puedes bañar dos veces en el mismo río”, efectivamente, porque si lo haces hoy dentro de dos días estará mucho más sucio.

 

Surge también el uso turístico de los ríos con empresas que tienen mucha fuerza en el Ésera o en el Gállego, empresas de rafting o piragüismo, e incluso el tratamiento de las riberas y también la necesidad de impulsar la modernización, la aplicación de nuevas tecnologías en los regadíos en un asunto extraordinariamente complejo sobretodo por el extraordinario coste que supone su puesta en marcha.

 

Lo triste en cualquier caso, desde una visión de observador de la realidad sin estar metido en ninguna formación a la que afecte el desarrollo concreto del agua, es que yo creo que todo el asunto del trasvase a impedido un debate interno y una comunicación con la Administración Central, yo recuerdo que Gómez de las Roces cuando se fue a entrevistar con el González dijo “yo me tomé un café y él se tomó una cerveza, fue una sesión muy agradable pero no nos pusimos de acuerdo en nada”, Gómez de las Roces tampoco era una persona que tuviera un talante negociador y abierto al diálogo y a la comprensión.

 

Eso ocurre ahora también, por distintas causas Marcelino Iglesias ha sido recibido sólo en una ocasión por José María Aznar y la verdad es que tampoco llegaron a ninguna conclusión ni hubo interés por parte de la Administración por intentar saber qué pasa en Aragón.

 

Sí que hubo acuerdos en la época de Eiroa y hubo una temporada, la única que ha habido en esta tierra, excepto la de un periodo bastante oprobioso para esta tierra o más para el Partido Socialista que fue la época del presidente Marco, sí que hubo una época aparte de la Marco en la que coincidió el mismo color de Madrid era el mismo color de Zaragoza y era cuando Santiago Lanzuela y Aznar presidían uno el Gobierno de Aragón y el otro el Gobierno de España.

 

A partir de aquí se hicieron avances en el planteamiento, en el desarrollo, en la regulación de los ríos pero por cuestiones jurídicas, medioambientales y de otro tipo, tampoco se llegó a mucho, yo creo que el debate interno no se ha resuelto.

 

Y es verdad que en el discurso de investidura en 1999 de Marcelino Iglesias, el Presidente actual, planteó que cualquier obra hídrica pasaba por la no inundación de ninguna casa y en ese planteamiento estamos, no es reciente, no es fruto de los debates o de las proximidades electorales, se dijo hace ya cinco años, se ha dicho en alguna ocasión y en alguna declaración, pero no ha surgido con fuerza en parte también porque yo creo que el Gobierno socialista de la Diputación General de Aragón está hipotecado por una coalición con el Partido Aragonés que es más partidario de los embalses a cualquier precio.

 

Ha habido por tanto una ambigüedad calculada, ha continuado el diálogo de sordos y lo que es más preocupante para esta tierra, en toda y cada una de las manifestaciones anti-trasvase, justas manifestaciones, han aparecido con la misma contundencia las pancartas para exigir la regulación de los ríos, como aquellas otras en las que se expresa una oposición frontal y radical a Yesa, a Santaliestra y Biscarrués.

 

Son tiempos electorales y parece que hay ciertas aproximaciones, veremos qué sucede después del 14 de marzo, pero lo cierto es que es necesario realizar un enorme esfuerzo por parte de todos para lograr enviar un mensaje unitario, es la fuerza que nos queda en Aragón y a veces parece que pueda ser un milagro.

 

Gracias.

 

 

 

Víctor Morlán: Gracias Pilar y gracias a la Fundación Bernardo Aladrén por permitirme estar en este acto.

 

Efectivamente estamos en precampaña electoral, pero yo no elegí el día, lo que sí es cierto es que con la intervención de Rafael Baradají no hace falta que haya muchos partidos a la contra, porque el Partido Socialista ha sido, por lo que veo, el gran responsable de todo lo que ha pasado en este país en los últimos tiempos, pero bueno, no pasa absolutamente nada.

 

 

 

R. Bardají: Ha sido el contrapunto, para animar y provocar el debate, mi misión es provocar el debate.

 

V. Morlán: Me parece perfecto, no tengo ningún problema en absoluto, además en este tema cuanto mejor se digan las cosas y más claras, más consecuencias y más provechos sacaremos para nuestros propios intereses.

 

En Aragón hay una cosa que sí que está clara y me lo decían a mí mis familiares, la gente de mi pueblo me decía que en esta tierra nuestra se mata por tres cosas, por el agua, por la tierra y por el dinero, no se mata por las mujeres y lo siento mucho, pero que ese era el orden que estaba establecido.

 

Y eso significaba según la tradición, que el agua era un elemento vital para nosotros, para nuestra vida, para nuestro desarrollo, para hacer frente a nuestras ocupaciones, a nuestros trabajos agrícolas y a nuestros abastecimientos y que era un recurso que ya lo considerábamos como propio, es un bien ligado a la tierra y a nosotros mismos como aragoneses y la verdad es que los problemas del agua siempre los enfocamos con una gran dosis de sentimiento y a veces tendríamos que aplicarle un poco de racionalidad a todo el proceso para evitar que se produzcan estos niveles de confrontación que actualmente tenemos en nuestra Comunidad y en el conjunto del Estado.

 

Sin lugar a dudas el siglo XX ha sido un siglo, y en eso coincido con Rafael Bardají, que ha estado muy condicionado en Aragón pero también en el conjunto del Estado, por las posiciones de Costa, con las diferentes interpretaciones que puedan plantearse sobre su discurso, sobre su trabajo, pero indudablemente Costa en Aragón ha pesado mucho, ha sido una de las personas clave en lo que ha sido nuestra preocupación por el agua y de ahí que todos los planes que hubo de obras hidráulicas y de regadíos al inicio del siglo XX y después con la dictadura, han sido planes que han estado basados en esos criterios que él planteaba.

 

Los grandes sistemas de riego de Bardenas y Monegros, que son sistemas que todavía no están acabados y que se lleva mucho tiempo trabajando en ellos, no son fruto de hace poco, son fruto de hace muchos años y las grandes regulaciones que se han producido en Aragón se han producido como consecuencia de estos planteamientos, sin intentar valorar si son grandes y pequeños porque si comparamos las regulaciones de Aragón con otras regulaciones que hay en nuestro país como la de la Serena por ejemplo, veremos que se quedan en un término medio.

 

Pero sí que es cierto que por la fisura que produce en nuestros ciudadanos y en nuestro territorio indudablemente tienen una repercusión muy importante y de ahí que demos ese sentido, esa amplitud a lo que supone una regulación en nuestra tierra, y desde luego lo que sí que es cierto es que en este siglo XX en Aragón nos hemos preocupado de hacer cosas pero también el propio carácter de los aragoneses nos ha llevado a no ponernos de acuerdo en muchas, y cuando surge el Pacto del Agua parece que es un esfuerzo de integración de todos los sectores, de todas las fuerzas políticas, para tener unas cotas de entendimiento, de trabajo, que desde luego no están todos, falta Chunta Aragonesista que se opone de manera muy clara a la continuidad del Pacto, no a todo pero sí a algunas regulaciones determinadas, pero sí que es cierto que es un instrumento que entendíamos que nos iba a solucionar los problemas pero al final no va a solucionar ninguno porque todavía existe la confrontación.

 

Desde luego, en lo que ha sido la política de aguas de este país, que también ha repercutido como es lógico en Aragón, hay varios momentos que en los últimos veinte o veinticinco años hay que tener en cuenta.

 

El agua no es sólo un recurso natural que va por los ríos y que está en los pantanos, también es un recurso que es objeto de concesiones, objeto de tratamiento jurídico, de tratamiento normativo y parece que eso a veces no lo tenemos en cuenta a la hora de elaborar políticas de agua, no sabemos quién tiene el agua, para qué se usa, con qué condiciones se usa, no sabemos muchos aspectos relacionados con lo que tiene que ser un marco jurídico de la política de aguas, y luego desarrollar esa política en base a instrumentos de planificación hidrológica, en base a instrumentos de desarrollo territorial que indudablemente no se han llevado a cabo con la diligencia y con el entendimiento que era necesario que se produjera.

 

En España, y como es lógico en nuestra Comunidad, la Ley del 85 de Aguas, es una ley que marca un antes y un después de cómo tenía que ser el tratamiento de la política hidráulica y lo digo porque desde la primera ley que fue en 1879 hasta 1985 lo que se hizo fue desarrollar los planes de grandes regadíos y los planes de obras hidráulicas que se fueron aprobando por los sucesivos Gobiernos en la República y en la dictadura, y la ley de 1985 quiere introducir una serie de pautas, de planteamientos de cómo tiene que gestionarse el agua, que después muchos de ellos han sido incorporados a las Directivas Europeas.

 

La Directiva Marco en Política de Aguas, que parece que en algunos casos no se le ha dado la importancia que tiene y que ha sido traspuesta a nuestro derecho en el último pleno del Senado de este año 2003 de manera oculta, a través de la ley de acompañamiento y se ha hecho de manera incompleta, sin ningún tipo de debates, sin contemplar qué tipo de consecuencias tiene esa trasposición, ya que intervienen muchos factores que van a tener que ser considerados en el futuro porque van a afectar muchísimo a los bolsillos y a los territorios, eso no se ha barajado no se ha planteado y creo que eso ha sido un error importante que tendremos que enmendar en los próximos tiempos para no tener problemas de esas características.

 

Desde esa Ley de 1985 se pone en cuestión el planteamiento de la no planificación hidrológica, es decir lo que hace la ley es decir miren ustedes existen cuencas hidrográficas, hay que planificar el desarrollo de la cuenca y en función de eso hay que ir trabajando y aportando recursos públicos para que eso sea así.

 

En una dictadura donde se te imponen las cosas por obligación, hacer un pantano no era muy difícil y ese ha sido el grave error que ha pasado en Aragón, porque todos los pantanos a los que ha hecho referencia Rafael Bardají, que se hicieron antes de los años 80 se hicieron con alguien que tocaba el pito y todos a obedecer y eso para los aragoneses ha supuesto un problema muy serio, porque inundar pueblos, expulsar a las familias con indemnizaciones raquíticas si es que las había, de mala manera, eso en el sentimiento de la gente cala muy profundo y yo creo que ya deberíamos ir superando también ese tipo de dicotomías del llano y la montaña porque estamos profundizando en la confrontación, yo creo que es lo que ha motivado que durante todos estos años se haya producido semejante tensión.

 

Por ejemplo en Andalucía, donde no se produjeron estas dificultades a lo largo de los años de la dictadura y de la República, se han llevado a cabo regulaciones importantes desde el año 1982 hasta 1996 y todas las que no se han producido, en estos momentos la Breña II o Alqueba, son regulaciones que están teniendo dificultades pero que al final saldrán porque habrá compensaciones territoriales, porque no se inundan pueblos, porque se actúa de manera muy distinta a aquí, y aquí tenemos la herida abierta de como se hizo y de lo mal que se hizo y eso es grave.

 

Entonces qué es lo que sucede, qué diferencia vemos entre la dictadura y la democracia; cuando estamos en democracia este tipo problemas los tenemos que solucionar por acuerdo y hay cosas que se podrán hacer y cosas que no, pero el diálogo y el entendimiento son fundamentales, y el Pacto del Agua en su momento quiso ser un instrumento de diálogo, de entendimiento entre las diversas fuerzas políticas para sacar adelante todo lo que supone la gestión del agua en nuestra Comunidad.

 

Yo recuerdo que en aquellos años, cuando se puso en marcha Lorenzo Pardo, subí a Campo con Santiago Marraco a ver de qué manera podíamos convencer y qué alternativas teníamos a ese pantano y lo pasamos muy mal, cuando salió el Comunet también tuvimos muchas dificultades pero al final parece que no entraba dentro de los cálculos de gente de la Confederación o de la gente del Ministerio respecto a la bondad de esa regulación fuera del río principal de la cuenca y tampoco se hizo.

 

Surge Santaliestra y también tiene todas las dificultades del mundo, pero además dificultades de carácter judicial que lo están haciendo inviable.

 

Pero de alguna manera tendremos que hacer frente a las necesidades que se plantea en el canal de Aragón y Cataluña y de alguna manera tendremos que hacer frente a las necesidades que se plantean en Monegros y en Bardenas, por eso como se entiende y se deben buscar fórmulas, no queda más remedio que acudir al diálogo y al acuerdo y sentarse todos lo que sean necesarios para que esas fórmulas salgan adelante y creo que existen porque indudablemente, entre los estudios y las preocupaciones que existen en muchos sectores sociales y colectivos, se puede hacer frente a las necesidades que tengamos de agua en las zonas regables y no tener que ir a fórmulas de inundación o que planteen fracturas en el territorio.

 

Una de las cosas que se planteó después de la Ley de Aguas, luego vino el plan Borrell de trasvases en la última época del Gobierno socialista que no fue aprobado en el Congreso y en el Senado porque en ese momento el Partido Popular dijo que antes de acudir a ese plan tenía que hacerse un Plan Nacional de Regadíos y cuando estuviese ese plan hacer el Plan Hidrológico Nacional, cuando gana las elecciones en el 96 resulta que las cosas se hacen al revés, se hace el Plan Nacional de Regadíos y no está probado el Plan Hidrológico Nacional y no pasan absolutamente nada, pero son avatares políticos que existen y lo que si es cierto es que en este tema concreto debido al sentimiento que produce tenemos que buscar otros elementos de encuentro y creo que se podría conseguir y se pueden conseguir por varias razones, en principio porque todos tenemos experiencia de lo que no debemos hacer, en segundo lugar porque creo que la mentalidad de la gente está cambiando de manera bastante importante respecto a cómo gestionar el agua y en tercer lugar porque estamos en una Unión Europea que nos está planteando determinadas exigencias y de condicionamientos a la hora de gestionar el agua que no tiene nada que ver con lo que han sido las pautas que se desarrollaron a lo largo del siglo XX.

 

Este siglo XXI, sin lugar a dudas, va a ser un siglo en el que el agua que es un bien cada vez más escaso y de peor calidad, tendremos que trabajar para que se agua se pueda usar, se pueda gestionar, pueda ser un elemento de desarrollo para el conjunto de nuestra Comunidad y que a la vez sea un recurso que podamos beber sin ninguna dificultad y que podamos hacer frente a nuestras necesidades tanto de ocio como industriales y agrícolas.

 

Si no somos capaces de entender que esto tiene que plantearse así, mal vamos a ir, yo no voy aprovechar el que estemos en precampaña, que hay una campaña electoral en muy pocas fechas, pero si que es cierto que me gustaría poner encima de la mesa algunas cosas porque hay dudas que creo que se deben despejar.

 

Nosotros como partido hemos cambio de posición, hemos llevado a cabo durante estos últimos años una opción distinta de la gestión del agua en el conjunto del Estado y desde luego de lo que está pasando en nuestra propia Comunidad, que no tiene nada que ver con lo que se hizo antes.

 

Efectivamente nosotros apoyamos y abalamos, con todos los problemas que tuvimos, un documento sobre política del agua que elaboró Borrell, que suponía trasvases de intercuencas, que suponía que todas las cuencas estaban comunicadas a través de canales, esa fórmula fue rechazada por el Partido Popular, que trajo esas frases famosas del señor Aznar diciendo que nunca aceptaría un trasvase del Ebro, pero a nosotros en este momento no nos van a coger en el mismo renuncie, nosotros si decimos que no va a haber trasvase del Ebro es que no va a haber trasvase, y si decimos que eso tiene fáciles alternativas para hacer frente a las necesidades de agua del conjunto del arco Mediterráneo también es cierto.

 

Lo que también es cierto es que el trasvase del Ebro tiene una justificación por parte del Partido Popular que es meramente electoral y es hacer frente a las necesidades que existen en algunos territorios como Murcia y Almería, donde efectivamente hay déficit, aunque la palabra déficit sea cuestionable cuando a agua se refiere, y también justifican el trasvase por el déficit que dicen que existen en otras cuencas como las del Júcar o las cuencas externas de Cataluña, y ahí no hay déficit, es perfectamente posible hacer frente a sus necesidades tanto de riego, como de abastecimiento, saneamiento y depuración con el recurso que tienen sus propias cuencas y sus propios ríos.

 

Y por lo tanto no hay ninguna posibilidad de justificar la existencia de ese déficit a pesar de que en el Libro Blanco, que se elaboró hace unos años por parte del Gobierno, se decía con rotundidad que había suficiente agua en el Ebro para hacer frente a los déficit que existían en esas cuencas, no es cierto y eso se ha demostrado en estudios técnicos elaborados donde se ha puesto de manifiesto que el agua que se contemplaba era agua destinada a tierras que ya no eran tierras, eran edificios y ahí hemos observado cómo esa transferencia de recursos que se plantea del Ebro hacia otras cuencas tenía otro tipo de justificaciones que no eran precisamente las que estaban perfectamente comprendidas en los estudios serios y rigurosos.

 

Hay una cosa en lo que ha de ser la política de aguas de futuro que además es obligatorio, nosotros no podemos hacer frente, por ejemplo ahora nos está sancionando Europa porque no hemos traspuesto una Directiva sobre la calidad de las aguas de baño y nos están metiendo cada día 1710 euros de multa y así nos van a ir pasando la factura hasta que el Estado español ponga en funcionamiento todos los mecanismos para que la calidad de las aguas de baño reúna las condiciones necesarias.

 

Es decir, si no somos capaces de entender que la política del agua no es una política que podemos hacer como queramos sino que tiene una serie de condicionantes que nos vienen desde la Unión Europea, mal vamos a hacer para poder estudiar cuales son nuestras formas de hacer frente a nuestros propios necesidades.

 

Y el famoso Pacto del Agua yo lo que he observado es que todas las fuerzas políticas cuando hablan de él, salvo el tema de Yesa o algún otro en concreto, lo que sí es cierto es que nadie plantea ninguna dificultad, Yesa, Biscarrués y Santaliestra son los problemas que se plantean por parte de las fuerzas o de una determinada fuerza política y el resto con independencia que exista ese colectivo COAGRET que es antipantanos, el resto lo acepta con bastante naturalidad siempre que se cumplan una serie de condicionantes respecto restituciones territoriales, a no inundar pueblos y otros elementos que condicionan esas regulaciones.

 

Pero hay muchas medidas en el Pacto del Agua que se pueden desarrollar y que no están desarrolladas, el Pacto del Agua no es solamente un instrumento para hacer regulaciones, es un instrumento para mejorar la gestión del agua en el conjunto de la Comunidad y hace poco se actualizó ese Pacto del Agua con el voto en contra del Partido Popular, el voto en contra porque no participó en la actualización de ese pacto, pero lo que sí que es cierto es que ese momento se encontraron unos mínimos que salvo unos puntos concretos fueron aceptados por todo los grupos políticos.

 

Poco a poco se va acudiendo en Aragón a través de las fuerzas políticas a buscar puntos de encuentros y un punto de encuentro importante es el que se llevó a cabo hace pocos días con el tema del recrecimiento de Yesa.

 

Efectivamente el Presidente de la Comunidad, Marcelino Iglesias, planteó que no era partidario de que se inundaron pueblos, en las zonas de Bardenas y en otras zonas de nuestro territorio primaba más la regulación que el que se inundarán o no, que se compensara en esos pueblos y que se solucionara el incidente, pero yo creo que la medida que se plantea es una medida que en estos momentos, salvo que a última hora surjan voces discrepantes muy serias, está bastante bien aceptada y que todo el mundo entiende que no es necesario inundar pueblos para hacer frente a las regulaciones con independencia de que haya otras regulaciones menores como son las tres balsas laterales que puede haber en Bardenas y el pantano de San Salvador en la zona de Calanda, Aragón y Cataluña, que pueden perfectamente ir minimizando y amortiguando las repercusiones que pudiera tener el que no hubiera agua suficiente para hacer frente a las necesidades de sus sistemas de riego.

 

Pero indudablemente en política de aguas, ya no hablo de política hidráulica ya hablo de política de aguas, que también la terminología tiene su importancia, en política de aguas hace falta llevar a cabo una serie de actuaciones que no se han planteado en estos últimos años, que tienen que acometerse.

 

Por ejemplo la Ley de Aguas del 85 se ha tomado como punto de referencia por la Unión Europea porque ha contemplado la unidad de cuenca, si que es cierto que se han incorporado a esa unidad de cuencas las aguas litorales y por lo tanto todo lo que son las aguas marinas que están en los entornos de los ríos que dan al mar son aguas que entran dentro de esa demarcación hidrográfica, que se llama ahora, y por lo tanto eso toma como base la propia Ley del 85.

 

Una ley que cuando fue modificada en el año 1999 introdujo otro aspecto que nosotros no compartimos, el agua es un bien público y es un bien que no puede ser objeto de tratamiento de privatización, tal y como se planteó con la existencia de esos Centros de Intercambio de Concesiones que no se han puesto en funcionamiento porque no se ha planteado ningún tipo de medida al menos oficialmente, otra cosa es que bajo mano haya habido permutas y cambios concesionales entre agricultores o usuarios de un sitio u otro para hacer frente a esas necesidades, pero eso es un elemento que a nosotros no nos gustó porque privatizar el agua que es un bien público no es una buena medida.

 

Sin embargo nosotros lo que sí que entendemos, y aquí entra el componente jurídico en la gestión del agua, es que tiene que haber una regularización de nuestro sistema concesional que es uno de los puntos más débiles que tenemos en la política de aguas en este país.

 

No puede ser que en estos momentos no conozcamos quién tiene el agua y para qué la utiliza, porque ha evolucionado tanto la sociedad que hay concesiones que yo estoy seguro que si sumas la cantidad de agua que saca cada quién de cada río, sumas el volumen y sumas las concesiones que tienes registradas, estoy seguro que las concesiones son más que el agua que sale del río.

 

Y sin embargo da la impresión que aquí ese problema no existe, y es un problema que cuando se llevó a los Tribunales al final lo que te exigen poner encima de la mesa es que digas qué derecho tienes tú para usar ese bien público, qué cuantía tienes y para qué lo quieres y ese sistema, nuestro sistema concesional, está en estos momentos desconocido porque en principio hay semejante retraso en las Confederaciones Hidrográficas para otorgar las concesiones que solicitan que, en este momento la cifra de la CHE no la conozco, conozco la de hace unos tres o cuatro años, había 12.000 concesiones solicitadas, 12.000 agujeros pinchados en el suelo que sin embargo no tenían autorización pero era agua que desaparecería porque se utilizaba.

 

Y muy mal se puede desarrollar una política de agua en cualquier sitio, si no se sabe de qué se dispone, de qué volumen de agua se dispone, y de quién tiene derecho a utilizar esa agua, por lo tanto acudir a una fórmula como puede ser el Banco Público de Aguas que pueda haber en cada cuenca, en el cual se registren las concesiones que hay, las concesiones que caducan, quién las tiene, cuándo caducan, para qué se quieren y de qué manera se pueden ir cediendo a otros para que puedan usarlas, creo que es uno de los planteamientos mínimos que se pueden hacer porque si no acaba siendo una lucha permanente entre unos y otros, para hacer frente al uso y consumo de ese agua.

 

Como también es cierto que las Confederaciones Hidrográficas, que han sido la panacea de la política hidráulica de este país, en este momento están de capa caída.

 

Ha aparecido un fenómeno hace unos años, en el año 1997, que se llaman Sociedades de Agua que son unas sociedades que bajo la premisa de que iban a ser sociedades con capital público pero podría incorporarse capital privado, el capital privado no se ha incorporado, sigue siendo todo capital público y lo que no se sabe es lo que hacen, se tienen muy pocas noticias de lo que hacen y a qué se dedican, porque todas las obras y proyectos que hacían antes las Confederaciones al pasar a estas Sociedades de Agua, que son sociedades anónimas, se ha difuminado muchos la posibilidad de controlarlas y la verdad es que nos encontramos con auténticas dificultades, como Parlamentarios que somos, para ver cuál ha sido, cuál es el desarrollo de cada actuación, de cada obra que esté llevando a cabo esa Sociedad.

 

Lo que se ha hecho es trasladar el personal de las Confederaciones a esas Sociedades de Agua y dejar las Confederaciones Hidrográficas anoréxicas, y estamos viendo cómo la gestión de las Confederaciones Hidrográficas con las pautas que tienen que existir actualmente, no puede ser sólo la de hacer obras hidráulicas, sino que tiene que dedicarse a otros aspectos que tienen que ver con la calidad de las aguas, el control de los vertidos, con toda una serie de actuaciones encaminadas a que el agua que es ese bien público, tenga una buena calidad y se sepa quién la tiene y para qué la tiene.

 

Y en estos momentos eso no se hace y entra dentro de lo que tendría que ser el funcionamiento normal de una Confederación, y desde luego las Sociedades de Agua son instrumentos de gestión hidráulica que debieran de desaparecer, no digo de golpe, porque tienen en sus acciones patrimoniales muchos recursos de la Administración Central del Estado que se los ha ido transfiriendo todos los años, que como es lógico, se han ido comprometiendo determinadas obras y hasta que esas obras no estén acabadas, hasta que no se vea cómo es posible recuperar esos recursos por las Confederaciones Hidrográficas, va a ser bastante difícil que podamos llevar a cabo una concentración de todo el esfuerzo sobre la política de agua en las Confederaciones Hidrográficas o en las Demarcaciones Hidrográficas, que es como se llaman ahora a raíz de la traslación de la Directiva Marco en política de aguas.

 

Se trata por tanto de ver en qué medida todo lo que se ha hecho estos últimos veinte años ha tenido fallos y ha tenido dificultades que tienen que ser corregidas apoyándonos, no sólo en nuestra voluntad de entendimiento y de acuerdo, porque no estamos en una dictadura estamos en una democracia y aquí todo el mundo tiene que participar y tiene que saber para qué se hacen las cosas y con qué recursos se hacen, sino que se trataría también de darle a la gestión del agua un aspecto o un tratamiento distinto con el objetivo de que preservando el agua como un recurso que necesitamos en nuestra Comunidad, para hacer frente a nuestros propios exigencias y desarrollo y también seamos capaces de mantener nuestros ecosistemas, nuestro medio ambiente y de hacer que la gente beba agua de calidad, de conseguir que a partir de estos años la política de aguas sea absolutamente distinta a como ha sido hasta ahora.

 

Yo no soy de los que piensa que esto no tiene solución, yo soy de los que creo que en un sistema democrático frente a la confrontación tiene que existir el diálogo y muchos de los problemas que hemos tenido de aguas en estos últimos años han venido casi fomentados por la falta de entendimiento, tanto a nivel interno nuestro de nuestra propia Comunidad, como a nivel de relaciones con otras Comunidades y con la propia de Administración Central.

 

El hecho de que el Presidente del Gobierno de España se haya reunido una vez con el Presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón es un hecho bastante negativo, porque al final ahí no hay un interés por resolver los problemas concretos sino que es un interés por aislar y marginar a una Comunidad que no ha hecho caso a los planteamientos que él lleva sobre la política del agua, y el hecho de que no haya sido posible que los encuentros se hayan suscitado en foros de debate, en foros parlamentarios que creo que debieran de ser unos instrumentos institucionales que deberían utilizarse en un sistema democrático.

 

Y en un sistema autonómico como el nuestro, en el que las Comunidades Autónomas tienen competencias exclusivas en materia de agua en muchos casos, en que cada Comunidad Autónoma tiene sus propios mecanismos de desarrollo y de equilibrio territorial, no puede ser que una viva a espaldas de la otra y de ahí que sea necesario que este tipo de políticas territoriales y entre otras la política del agua, sean políticas que también se tratasen por ejemplo en el Senado o por ejemplo en una conferencia sectorial de todas las Comunidades Autónomas sobre políticas de agua para ir definiendo y para ir evitando los posibles conflictos que existen entre unos territorios y otros.

 

Yo creo que el paso que se dio en un momento determinado con el Pacto del Agua en Aragón fue un paso positivo y creo que los pasos que se están dando Aragón en estos momentos para hacer frente a estas dificultades que tenemos entre el llano y la montaña son pasos positivos.

 

Nos quedará algún punto por ahí que tiene algún conflicto, pero si esto no lo hacemos también a nivel del Estado con otras Comunidades Autónomas, si esto no le entra a la Administración General del Estado que es la responsable en gran medida de toda la política que se lleva a cabo en el conjunto del Estado, indudablemente poco podemos hacer.

 

Pero hay que poner por parte de la Administración muchos mecanismos de clarificación, de información, que faciliten el conocimiento de quién tiene el agua, para qué la tiene y hasta cuándo la tiene y en qué medida ese agua podemos gestionarla o usarla para otro tipo de objetivos que tengan que ver con el desarrollo de nuestros territorios y con el asentamiento de poblaciones en el mundo rural, que debería de ser en una Comunidad Autónoma como Aragón uno de los objetivos prioritarios.

 

Porque en estos momentos que Zaragoza sea la macrocefalia de Aragón, que en Huesca estemos ya en 46.000-48.000 habitantes, que en el resto de la provincia en total estemos en unos 200.000 habitantes y que en Teruel estén viviendo 140.000-135.000 habitantes nos debería de llevar a reflexionar a todos, para que el agua y otro tipo de políticas contribuyeran a consolidar poblaciones rurales y territorios.

 

Me da la impresión de que por ahí tienen que ir las cosas y ya digo que no es ninguna propuesta o alternativa electoral porque no es momento de hacerla llegar, ya la haré donde tenga que hacerla, pero indudablemente creo que el desarrollo de nuestra Comunidad pasa porque el agua que pasa por nuestros ríos, sea un agua que podamos gestionar y que pueda hacer frente a las necesidades de nuestros agricultores, pero también de nuestras industrias y que podamos beber todos sin ningún tipo de dificultad.

 

Muchas gracias.

 

 

 

Pilar de la Vega: Gracias. Como todos los jueves este es nuestro cuarto jueves, estamos justo en el ecuador y cedo la palabra al público. Ellos han expuesto su visión desde el punto de vista de los medios de comunicación y de una persona que desde hace ya muchos años ha trabajado este tema, ahora la palabra es de todos ustedes por lo tanto les invito de nuevo como todos los días a participar y a abrir el debate sobre un tema que han visto que es polémico de por sí, como la propia discrepancia que planteaba Rafael que le echaba la culpa, según decía Víctor, al Partido Socialista y Víctor decía que tenemos parte de culpa pero no toda.

 

 

 

Intervención: Me llamó Fernando, yo quisiera hablar empezando por ejemplo por Yesa, yo soy partidario de que hasta la cota intermedia se consiguen 1000 hm3 más los 100 que se deriven de La Loteta y los 44 de los laterales de Malvecino y Laverné, empezando por ahí, pensando en perjudicar lo menos posible porque perjuicios hasta esa cota va a haber, pero así serían los mínimos.

 

Y a los perjudicados habría que indemnizarlos generosamente, esto que quede bien claro, porque cuando ha nombrado el señor Morlán el último embalse que se hizo en Andalucía, el de Negratín en el Guadiana Menor de alrededor de 500 hectómetros cúbicos, les prometieron de 8.000 a 10.000 hectáreas de regadío, todo mentira y ahora hay un trasvase a Cuevas de Almazora para los invernaderos.

 

Eso un punto, otro, comentaba yo con un ingeniero de la Confederación y le decía que era muy fácil echar agua al Canal de Aragón y Cataluña en cabecera desde el Cinca porque hay una separación de un centenar de metros y además sería por gravedad, sin bombeo, cuando Barasona está flojo, porque es el embalse más pequeño del Pirineo, nos beneficiamos Aragón y Cataluña, más Cataluña que Aragón y este señor ingeniero me contestó que era cambiar el agua de cuenca y yo le dije que qué era entonces el trasvase y el me dijo que cuando no lo han hecho, pues si un ingeniero me da ese razonamiento apaga y vámonos.

 

Quiero comentar también que había un anteproyecto de hacer un canal de la Litera Alta cogiendo agua del Escales, ¿ en qué ha quedado aquello?

 

Y en cuanto a Santaliestra, yo he leído las Jornadas de Presas y allí hay una estudio muy completo de dónde va la presa, pero resulta que de los laterales nada de nada y ahí ha habido dos deslizamientos de la montaña y eso habría que solucionarlo porque es bastante grave ya que hay precedentes, por ejemplo en Italia en Vaiont se originó una ola gigante que no rompió la presa sino que la saltó por encima y arrasó cuatro pueblos.

 

Quisiera decir también que el Pacto del Agua lo unen al trasvase y no es lo mismo, y desde luego como ha dicho el segundo conferenciante, yo he defendido a capa y espada que Murcia y Almería tomen ejemplo de Baleares y Canarias que con problemas muy grandes de agua solucionan sus problemas con las desaladoras.

 

Y estos señores del Partido Popular han empezado la casa por el tejado, porque un Plan Hidrológico lo primero que tendría que contemplar es la recuperación de los ríos y harían falta cientos o miles de depuradoras ya que actualmente, ¿cuántos vertidos se hacen a los ríos sin depurar las aguas residuales? Y eso nos va a costar mucho dinero de la Comunidad Europea, creo que es hasta el año 2008 ó 2010 y como no las tengamos hechas nos van a dar pero bien.

 

 

 

V. Morlán: La verdad es que poco puedo comentar porque ha sido una exposición en la que no ha planteado ninguna duda en particular, lo que sí le puedo decir es que el embalse de Santaliestra, para mí y a lo mejor me equivoco, está muerto,

 

Yo creo que tiene tantos problemas, dificultades y datos en contra que yo creo que ese embalse, que en el presupuesto figura con 21 millones pesetas, y que figura en presupuestos como que se va a hacer, yo creo que no se hará, tiene demasiadas dificultades y habrá que buscar alguna alternativa y además es un embalse cuya cerrada inicial se pactó con todos los Ayuntamientos y después como el coste de esa cerrada era muy exagerado se llevó 100 ó 200 metros más abajo y que a partir de ese momento se fue todo al traste.

 

Así que un embalse que podía haber estado hecho porque había un acuerdo municipal de todos, por esas decisiones del señor Benigno Blanco al final no se ha hecho y ha tenido todos los problemas que ha tenido.

 

En cuanto al Pacto del Agua y al trasvase les tengo que decir una cosa, no me digan cuanta es la cifra de ejecución del Pacto del Agua porque ellos están diciendo que son el 60% y las cifras que tenemos nosotros son del 20%, pero el problema es que un trasvase con todas las dificultades que ha tenido, con toda la oposición social, territorial y de los Gobiernos Autonómicos que ha tenido, lo quieran tirar hacia delante y dentro de unos días colocan las dos primeras piedras una en Murcia y otra en Almería para demostrar que lo quieren hacer.

 

Sin embargo el partido del Gobierno no ha tenido esa fuerza política para sacar adelante un Pacto del Agua en el que había muchas actuaciones que llevar a cabo, muchas dificultades que solucionar y no lo han sacado, a mí nadie me puede dar ninguna explicación razonable que me diga por qué razón el Pacto del Agua tiene tan poca fuerza política para el Gobierno y el trasvase tiene tanta, salvo que tenga otro tipo de planteamientos o connotaciones electorales o de rechazo hacia un determinado Gobierno que yo no quiero ir más allá comentándolas.

 

En cuanto a la Litera Alta es un proyecto que está ahí, lo que pasa es que no está ejecutado, tienen unas ganas de regar inmensas pero no hay manera porque ese proyecto no ha salido adelante.

 

Y después yo no sé si el Negratín es la última regulación que se hizo, lo que sí que le puedo decir es que la regulación del Alqueba, que es una pantano que se hace en Portugal, la vamos sufrir en España y es un pantano que no tiene nada que ver con el de la Serena, el de la Serena se queda corto, la presa del pantano portugués que está hecha sobre el Guadiana está a muy pocos kilómetros de Portugal, que en el vaso del pantano cogen algunas hectáreas de Extremadura y la regulación nos va a traer dificultades en lo que es la zona baja del Guadiana y por lo tanto en la provincia de Huelva.

 

 

 

Intervención: Me gustaría transmitir todo lo que yo sé, primero a los políticos, al señor Aznar que voté y nos ha engañado a todos, primero porque dijo que no se haría el trasvase, no acierta más que una de cada mil y de casualidad porque todas no las puede errar.

 

He sido de derechas y voy a ser la peor revolucionaria, no hay derecho a lo que nos están haciendo, Aragón es un pueblo dormido, somos inútiles, vagos, no nos informamos, ¿por qué hablan tanto los políticos? Para marear la perdiz, para engañarnos cada vez más, en Aragón tenemos que estar unidos, vamos a dejarnos de pantanos, no al trasvase todos unidos, llevan años hablando de trasvase, ¿cómo lo consentimos?, ¿cómo consentimos a Aznar que venga a Cariñena?.

 

A Rudi que la votamos a ella como Alcaldesa, Aznar se la llevó para meternos al Atarés, al cabezón, no podemos consentir esto, tiene que haber más hombres y mujeres como yo, que ya voy dejando la vergüenza en casa cuando vengo a las reuniones, porque los políticos, la mayoría la vergüenza la perdieron hace mucho, la política hay que cambiarla señores, planeta no tenemos más que uno, tenemos problemas muy graves, ¿cómo ustedes se plantean tanto pantanito? Se harán, claro que se harán, los que necesitemos en Aragón.

 

 

 

Pilar de la Vega: Este es un acto que está pensado para reflexionar, para ver los problemas de esta tierra, si son los mismos hace veinte años que ahora, ese es el planteamiento, si usted tiene alguna sugerencia o alternativa, hágalo, pero el planteamiento que hace no es para este acto, respetándole su opinión.

 

 

 

Misma intervención: Perdón, de todo lo que hablan yo lo sé hace ya dos o tres años y ellos se maravillan porque parece que saben, pero si una persona normal con mediana inteligencia, simplemente con interés y amor al prójimo, en conclusión, yo era del PP después de los socialistas y ahora no soy de nadie, don Pedro Arrojo, está en posesión de la verdad, tenemos que cambiar la cultura, desperdiciamos agua y luego mirar lo económico pero no es lo principal, porque habrá que dejar un futuro para nuestros hijos y nietos.

 

Luego, la desalación es perfecta, nadie habla de la desalación más que este señor.

 

Perdonad porque me excito porque me duele el corazón y la inteligencia de lo que estoy oyendo en Aragón, cada uno sólo quiere llenar sus bolsillos, los políticos, los agricultores, y lo económico no es lo principal porque nos destruimos y nos van a destruir.

 

Vamos a ver si estudiamos un poco lo que dice Pedro Arrojo y a ver si sabemos de la agricultura, cuántas subvenciones y que se paguen ellos los regadíos, yo tengo mucha tierra de regadío sin cultivar y les vendo a los agricultores cantidad de hectáreas, lo puedo demostrar, así que si alguno de ustedes es agricultor, yo se la vendo.

 

 

 

Intervención: Soy vocal de la Junta de Explotación nº1 Ebro cabecera-Pantano de Mequinenza y coincido en las tesis del señor Morlán en el sentido de que el tema del agua es trascendente, pero sin embargo no se conoce bien la gestión del agua, es un interés de todos los electores pero sin embargo solo un pequeño porcentaje conoce en profundidad la cuestión y esto es una problemática, y es que los actores de esta circunstancia están movidos por intereses políticos fundamentalmente, en particular los regantes, que son títeres de una serie de elementos que quiere movilizar a algunos sectores del poder que representa el agua.

 

Las Confederaciones Hidrográficas que las ha tocado el señor Morlán bastante bien, está claro que nacieron hace 75 años con una matriz sindical y han tenido que ser las expertas de la gestión de ese agua y entender ese recurso ya que tienen 75 años y han sido pioneras en Europa en el criterio de la unidad de cuenca, etc.

 

Llegados a éste punto todas sabemos lo que es actualmente la Confederación más antigua, la Confederación Hidrográfica del Ebro, que es un apéndice político del Ministerio de Medio Ambiente, toda esa cadena que dicho así parece muy sencilla, es muy compleja, entre otras cosas en su nacimiento no fue así y ha ido evolucionando y como todos saben aquí se han ido colocando, fundamentalmente en las figura de sus Presidentes, alternativas políticas distintas en la mayoría de los casos poco técnicas y que conocían mal la gestión del recurso.

 

Ese barro ha traído estos lodos, entre otras cosas, y lo que sí que está claro es que a lo largo de esos 75 años la Confederación Hidrográfica del Ebro ha ido perdiendo su papel, en consecuencia no ha sido el organismo de cuenca que se pretendía, sino que ahora es un mero agente administrativo con un retraso de gestión muy grande y esta es una de las cuestiones que se debería de plantear en la próxima acción política, el hacer un cambio.

 

Ha hablado muy bien el señor Morlán del tema de la dinámica concesional, es el principal problema, pero es que estamos a unas alturas que la norma que ahora la rige, por ejemplo, otorga a Comisaría de Aguas la posibilidad discrecional de conceder esas concesiones.

 

Y lo hace sistemáticamente en función de unos intereses que nunca están aclarados, y se lo digo porque lo hago todos los días, en consecuencia ésta sería una de las cuestiones que habría que cambiar fundamentalmente, ese reglamento de gestión de la Confederación Hidrográfica del Ebro debe ser cambiado de inmediato, lo mismo que algunas cuestiones de la Ley del Agua como es el mercado del agua. Y hasta que el lenguaje no llegue a toda la sociedad con la claridad necesaria y con las cuestiones técnicas importante, nunca jamás habrá a un acuerdo porque seremos monigotes de algunos intereses particulares. Muchas gracias.

 

 

 

V. Morlán: A las Confederaciones no se les da mucha importancia pero indudablemente la tienen y es que son las que están en relación con los usuarios directamente, las que ven sus problemas y la que adoptan sus decisiones y lo que sí es cierto es que las Confederaciones tienen que cambiar la estructura y no puede ser que sea únicamente Administración Central en algunos casos, alguna Comunidad Autónoma en función de que guste o no guste al Gobierno Central la presencia de esa Comunidad Autónoma y los usuarios que siempre se identifican con los regantes, y eso no es así porque es usuario del agua desde el que abre el grifo y bebe, hasta el que abre su contador cuando lo hay, que también era un compromiso el de instalar contadores en todas las fincas para dar más eficiencia al sistema de riego y esto no se ha hecho, y eso está en la ley.

 

Tiene que haber una configuración de la Confederación en la que en los determinados organismos que existen haya presencia también de aquellos sectores sociales o colectivos afectados, para mí un colectivo afectado no es solamente el regante, también lo es un Ayuntamiento que tiene que gestionar el agua de su propia ciudad, los grupos ecologistas para mí son grupos interesados así como los sindicatos, no sé por qué razón no tienen que estar presentes en determinados órganos de debate de estas Confederaciones o de decisión.

 

Nosotros en la propuesta que tenemos elaborada de la reforma de los organismos de cuenca, planteamos que en determinados elementos como puede ser la Junta de Gobierno de la Confederación, tienen que estar todos, tienen que estar las Comunidades Autónomas, que parece que están siempre como las marginadas en el proceso de la gestión del agua y las Comunidades Autónomas tienen competencia en muchísimos de los aspectos de la gestión del agua, en abastecimientos, en depuraciones, en saneamientos, no sé por qué razón no tienen una presencia mayor, por qué razón no se hace la gestión integral del conjunto del agua en el conjunto de la cuenca, porque a la postre no estamos hablando sólo de la agua para riego sino también del agua para boca y cuando hablamos de agua para boca los agentes afectados son muchísimos y tiene que haber un sistema de representación de esa gente en lo que es un órgano de decisión como es la Junta de Gobierno de la Confederación.

 

También tendría que haber alguien en la Junta de Explotación, no encuentro que tenga que haber participación de agentes sociales en la Junta de Obras, pero sí que tiene que haber participación de los usuarios y cuando hablo de usuarios estoy hablando de los que de verdad están usando el agua de una manera directa, no de los que hacen estudios, informes o están interesados.

 

Es decir, yo creo que las Confederaciones adecuándolas a lo que es normativa europea tienen que modificar su estructura y tienen que modificar sus pautas de funcionamiento y desde luego tienen que recoger y resumir todo lo que han sido las competencias que ha habido en las Sociedades de Agua, y la verdad es que me parecería muy bien que en ese tipo de nuevo modelo de Confederación no pudiéramos hablar de sectores discriminados porque al fin y a la postre, el tema del agua es un tema tan serio que no se puede dejar en manos de dos o tres.

 

 

 

Pilar de la Vega: En el segundo debate que realizamos, que tuvimos como ponentes al exconsejero Andrés Cuartero y al subdirector de El Periódico de Cataluña Juancho Dumall, planteamos cuales serían las claves de la identidad aragonesa y entonces se planteó el tema del agua, como parece que nadie lo plantea y yo he estado de moderadora en todas las mesas me parece que deberíamos de plantearlo hoy aquí a las dos personas que han hecho el debate del agua.

 

¿Sigue siendo el agua una señal de identidad de Aragón?

 

¿Hay que construir un Aragón sólo sobre esa seña de identidad o habría otras señas de identidad de esta tierra?

 

Yo creo que éste es un debate muy interesante y yo se lo planteo a los dos.

 

Rafael lo ha planteado diciendo que para un Aragón agrarista que es el que podría representar Joaquín Costa tenía sentido como señal de identidad el agua, ahora el Aragón actual, ¿tiene como seña de identidad única y exclusivamente el agua o hay algo más?

 

¿Se puede construir el futuro sólo sobre el agua?

 

Planteo esto a los dos porque me parece que no podemos dejar pasar la tarde sin plantearlo.

 

 

 

R. Bardají: Todo esto de decir señas de identidad a mí me asusta porque pasamos de la Virgen del Pilar al invento de una lengua o al agua, entonces es muy difícil, yo creo que no aprobaría en tu clase si me preguntaras esto Pilar.

 

Yo creo que el agua como una cosa más, además los de Teruel quizá están mucho menos afectados por el debate del agua.

 

Yo me acuerdo del agua cuando me bañaba en el río a los quince años en el Ésera, ahora no lo puedo hacer, y era cuando me surgía toda mi fuerza erótica del momento cuando tenía quince años y venían las chicas francesas en bikini, es el mayor recuerdo que se ha quedado en mi mente, pero para otros el agua es la del grifo, y para otros, para un manantial será el cómo la explotan, los de Veri o los de Agua del Ribagorza, por cierto tres manantiales, incluyo el de la Vilas de Turbón que ya no tienen capital aragonés, me parece que los de Jaraba sí que siguen teniendo capital aragonés.

 

Entonces yo esta pregunta no te la puedo contestar y creo además que no nos ponemos de acuerdo a pesar efectivamente del esfuerzo que se está realizando, de la capacidad de sacrificio y de buena voluntad que existe por parte de algunas organizaciones como es el caso ADELPA que yo creo que hay que aplaudir aquí, y aquí está su máximo representante Pedro Santorromán, el esfuerzo que está realizando para intentar llegar a un acuerdo en un asunto extraordinariamente difícil.

 

Yo soy muy pesimista, cuando Victor Morlán dice que no se va a hacer Santaliestra, yo he escrito alguna vez en mi periódico que es muy difícil que se haga tanto Yesa, Biscarrués o Santaliestra, es posible que los otros sí, aún así estamos luchando para llegar a un acuerdo y a mí me parece absolutamente loable y espero que no tenga que venir un milagro de la tecnocracia opusdiana, ahora que San José María es santo, para tener que resolver este asunto.

 

Entonces yo creo que el agua es una identidad, efectivamente, pero como otras muchas y aparte sería peligroso cerrarnos a una identidad porque eso nos cierra mucho el marco.

 

 

 

Pilar de la Vega: y ¿El futuro de Aragón es el agua?

 

 

 

R. Bardají: No, el futuro de Aragón es el agua, la OPEL, el desarrollo territorial, el factor humano, el saber hacer unas ciudades habitables, el saber hacer un Pirineo equilibrado, que en Teruel exista equilibro entre los distintos sectores económicos, entonces el agua sí, pero hay muchos más. Sería peligroso decir que la identidad y el futuro de Aragón es el agua.

 

 

 

V. Morlán: Si uno se da una vuelta por España y habla con los diversos representantes públicos todos dicen lo mismo, el agua es fundamental, es vital, da la impresión que en cada Comunidad o territorio el agua es la prioridad y yo creo que no es la prioridad, es un elemento necesario.

 

Lo que sí es cierto y yo eso se lo he oído decir muchas veces al Presidente de la Comunidad Marcelino Iglesias, es que los aragoneses nos tenemos que creer que somos aragoneses, que servimos para algo, nosotros tenemos capacidad de desarrollarnos y trabajar sin ninguna dificultad y tenemos que sentirnos orgullosos de ser aragoneses y de que sabemos hacer las cosas bien.

 

Yo creo que nos falta un poco de autoestima en muchas ocasiones, porque da la impresión que el derrotismo nos puede a veces y que otros no superan, y no, la gente aragonesa que está aquí y que está en otras partes de España es gente que trabaja y que sale adelante, y yo creo que el elemento necesario y fundamental somos nosotros, después tendremos el agua, las comunicaciones, las nuevas tecnologías, haremos todo lo posible para que Teruel siga viviendo sin ninguna dificultad, tenemos que hacer lo posible para que en Huesca y Zaragoza se viva bien, pero eso depende de nosotros y de nuestro esfuerzo para llevarlo a cabo.

 

José Ramón Val: En estos problemas tan complejos en los que el diálogo es deficitario, los políticos tienen que tomar decisiones un poco desagradables pero la política está para eso, está para decidir aquello en lo que no hay un acuerdo social si no sería muy fácil.

 

El problema del agua en Aragón no se va a resolver recurriendo al diálogo, el diálogo es una palabra mágica pero no es suficiente, es también deficitario, el diálogo también es el bien más escaso que tenemos, es más escaso el diálogo que el agua, entonces recurrir sólo al diálogo, pues el problema del agua sólo con el diálogo no se va a resolver.

 

Sobre todo cuando se habla por ejemplo de la dignidad de la montaña, eso es un mito, estamos entrando ya en los símbolos, cuando una persona de Tiermas naturalmente evoca todo su sentimiento porque le inundan el pueblo, esa dimensión simbólica que es muy real, con la que hay que contar, es muy difícil planteando los problemas así desde la hondura del sentimiento, desde la dignidad de la montaña y si sumas a los ecologistas con su mística también de alguna manera y después los intereses de los sindicatos del Alto Aragón y Bardenas y los Monegros.

 

Esto lo tienen que resolver los políticos y elegimos a los políticos para que tomen decisiones, por tanto hay que llegar a un Pacto del Agua si es que hay consenso entre los partidos en revisar el Pacto del Agua, parece que sí, hágase una revisión y el Gobierno que lo haga cumplir, siempre habrá minorías resentidas, siempre habrá sentimientos heridos, siempre habrá símbolos que caerán pero esto es inevitable, los políticos tienen que asumir la responsabilidad.

 

 

 

Intervención: Yo quería hacer una pregunta, si el recrecimiento de Yesa es necesario para modificar el suministro de Zaragoza, es decir, para que el suministro de agua de boca de Zaragoza en vez de ser Canal Imperial de Aragón sea agua del Pirineo.

 

Porque usuarios del agua somos muchos y hay veces que hay cosas que se entienden poco, una expropiación de una vivienda, de una propiedad particular pues lógicamente es dolorosa, la pérdida de una actividad económica es dolorosa, pero hay ejemplos, los mineros de Teruel se están prejubilando con rentas vitalicias, pero lógicamente las cosas no salen adelante si se prometen unas cosas y luego no se da nada.

 

Comento esto porque yo creo o por lo menos lo que siento, estuve diez años fuera de Zaragoza y al volver vi otra vez la manifestación del 12 de octubre, los 400.000 que estábamos allí, yo personalmente no acababa de entender muy bien por qué estaba, no estoy a favor del trasvase por supuesto, porque creo que hay planteamientos alternativos de gestión del agua mejores y demás, pero es tan fetiche, ahora estaba pensando que impacto ambiental es más grande, la observación de la presa de Búbal o el pantano de Lanuza, o la casa de muñecas que es Biescas.

 

Y te vas situando en una posición en relación a el agua y yo soy de los que hizo un cartel hace muchos años con una calavera que decía “Aragón tiene sed”, pero estamos en una posición realmente muy poco racional en todos estos movimientos políticos y de movilización que se han venido generando históricamente en nuestra Comunidad.

 

 

 

V. Morlán: Cómo me parece que José Ramón Val se ha referido a mí con el tema del diálogo, cuando yo he planteado el tema del diálogo es porque es una exigencia que en la política española últimamente no se ve, nos meten en una guerra y nos meten sin hablar y nos meten un trasvase y nos lo meten sin querer y nos enteramos por el Boletín.

 

Hay decisiones políticas muy serias, muy graves, que se están tomando por la fuerza de los votos o de los escaños, que no han tenido una previa contrastación por el Gobierno de turno, indudablemente lo que echa en falta la sociedad española es conocer muchas cosas que han resultado desconocidas en decisiones políticas que se han tomado en los últimos tiempos y una de ellas desde luego es ésta, y la gente no entiende en Aragón cómo es posible que el trasvase que hace dos años que se puso en marcha estén a punto de poner la primera piedra y que el Pacto del Agua que llevamos desde el año 90-92 nos encontramos con que no ha avanzado lo más mínimo o ha avanzado muy poco.

 

A esto es a lo que me refiero yo con el diálogo y lo que sí que es cierto es que el diálogo no significa sólo hablar, el diálogo al final acaba siendo un pacto y en una política democrática lo que funcionan son los pactos y los acuerdos, y en un momento determinado tienen que ceder las dos partes, yo no tengo porqué tener el 100% de la razón, a lo mejor conformándome con un 60 o un 40% resuelvo un problema que puede haber en un momento determinado en una sociedad.

 

Por eso he planteado yo la exigencia del diálogo, porque creo que no se da últimamente, no porque exima a los políticos de ninguna responsabilidad, porque los políticos tienen que tomar decisiones pero para llegar a esta toma de decisiones tienen que saber por qué las toman y en qué se basan para tomarlas y para ello es necesario que exista una recopilación de información, unos acuerdos que permitan tomar una decisión, que sea la que sea, defienda más intereses generales que intereses particulares, como en algunos casos se está planteando.

 

Respecto al tema del recrecimiento de Yesa y Zaragoza, aquí se ha producido una cosa curiosa, el recrecimiento todo el mundo hemos pensado que era un recrecimiento en el cual 90 hm3 ó 100 como mucho, eran para suministrar agua de calidad a Zaragoza y en un momento determinado, como consecuencia de la financiación europea, se planteó que Europa no financiaba el recrecimiento de Yesa si era para suministrar agua a Zaragoza.

 

Entonces se montó un expediente en el Ministerio de Medio Ambiente y en el Ministerio de Economía de Madrid para justificar ante Bruselas que el recrecimiento de Yesa necesitaba financiación porque no era para Zaragoza, porque para Zaragoza ya teníamos La Loteta.

 

Pero al final me da la impresión que Zaragoza sí necesita agua, debido a su progresivo incremento de población y de su necesidad de agua y vendrá de Yesa, porque entra dentro de ese cómputo que puede posibilitar hacer el recrecimiento sin que tenga que llegarse a la cota máxima que se está planteando, ni muchísimo menos, porque con una cota que no inunde Sigüés es suficiente para hacer frente a todas las necesidades que existen.

 

Lo que sí que está claro es que el agua es sentimiento y eso es peligroso, porque a mí me parece muy bien que el agua la necesitamos para nuestro desarrollo, para nuestra actividad industrial, para beber etc., pero creo que los que tenemos algún tipo de responsabilidad o los que la puedan tener en el futuro, tienen que bajar un poco el pistón e intentar reflexionar y racionalizar sobre cómo tiene que llevarse a cabo la gestión del agua.

 

Pero también es cierto que ante una agresión no consultada, no consensuada, no entendible cómo es un trasvase, es lógico que una sociedad vaya contra esa decisión política, sobre todo cuando se ha observado que todo lo que se ha hecho por parte de que quien lo ha propiciado no tiene ninguna justificación.

 

Es que desalar agua en Murcia puede costar de 0’30 a 0’40 céntimos de euro el metro cúbico de agua, el llevar agua a Murcia a través del trasvase resulta que como poco se sitúa entre los 0’70 ó 0’80 céntimos de euro metro cúbico de agua, el llevar agua a Almería se está situando en torno al 1’2 ó 1’3 euros el metro cúbico.

 

A ver quién puede hacer frente a una producción agraria en esa tierra pagando de agua 1, 2 ó 1,3 euros el metro cúbico.

 

Cuando se plantean soluciones irracionales e injustificables como ésta y además políticamente muy apoyadas, porque cuando estuvo aquí Aznar dijo: “Yo apoyaré el trasvase porque creo que es lo más lógico, lo más racional y lo más positivo para todos” pues eso es como cuando vino la Ministra Rodríguez a Huesca a decir que el Pacto del Agua es maravilloso y el trasvase una delicia.

 

Eso es provocar, si ante ese tipo de provocaciones la gente no reacciona es muy complicado, otra cosa es que el sentimiento que hay por el agua nos provoque determinadas reacciones que a veces no controlamos, porque sí que es cierto que no lo racionalizamos.

 

Pero sin lugar a dudas si alguien se sienta con tranquilidad y reflexiona sobre lo que hay que hacer en esta Comunidad, sobre que manera es la más correcta para gestionar el agua, sobre cómo tienen que vivir los pueblos en el llano y en la montaña, porque estamos hablando de los pueblos de la montaña, pero los del llano cada vez que tienen que modernizar sus hectáreas de regadío para hacer un uso más eficiente del agua, tienen que gastar 3 ó 4 millones de pesetas por hectárea, y como me decía el otro día un regante de Monegros quién paga eso, cuándo lo pago y con qué lo pago.

 

Es decir, que son muchos elementos los que intervienen en este proceso de gestión del agua, que indudablemente hay que bajar un poco el pistón, hay que oponerse a lo más duro y lo más radical que existe, pero después para ver cómo tenemos que trabajar, tenemos que buscar el diálogo como recurso previo a la decisión final, que tendrá que ser un acuerdo y el acuerdo significa cesiones y pactos.

 

 

 

Intervención: Me gustaría saber si el desarrollo sostenible es el rafting que hay en Murillo, desde Carcavilla hasta el puente de Santa Eulalia de Gállego, en el cual están pasando anualmente 60.000 personas y genera 350 puestos de trabajo, eso no sé si es desarrollo sostenible, ¿ me lo podría decir usted?

 

Ya que me gustaría saber en el pantano de Biscarrués para que se va a emplear el agua, que hagan unos estudios muy fehacientes para ver si van a utilizar ese agua para lo mismo que están haciendo en el río.

 

Además, ha hablado usted de las diferencias entre la dictadura y la democracia, hace dos semanas, ustedes ya lo saben, fue a expropiar Confederación Hidrográfica del Ebro a la gente de Artieda, de 650 hectáreas que tienen de tierras que la gente está viviendo de ella a expropiarles 350 hectáreas.

 

Erés en el pantano de Yesa, un pueblo a inundar por el pantano, que llevamos 20 años con el nudo en el estómago, están para expropiar a toda la gente que tenemos nuestras tierras y dicen que no van a inundar más pueblos, sólo Erés, pero nos vamos a tener que marchar porque si nos expropian las tierras entonces, ¿de qué vamos a vivir?.

 

Y por último, en tercer lugar, el pantano del Val, el primer pantano hecho con el Pacto del Agua que lleva 5 ó 6 años terminado y lleno, ¿para qué van a utilizar el agua?

 

 

 

V. Morlán: Cuando se habla de desarrollo sostenible yo me imagino que todo el mundo sabrá a qué nos estamos refiriendo, nos estamos refiriendo, en términos coloquiales, a que las decisiones que tomemos ahora sean decisiones que permitan vivir a nuestros hijos y nuestros descendientes en una situación igual o mejor que la que tenemos actualmente.

 

En desarrollo sostenible hay que mezclar tres conceptos que son básicos, que son los aspectos económicos, los sociales y los ambientales, a la hora de tomar decisiones y por tanto cualquier decisión que se lleve a cabo en la política de este país a partir de ahora, tiene que tener este componente.

 

Eso es a lo que nos hemos comprometido con la Unión Europea y eso es a lo que se comprometió el Gobierno del Partido Popular, con el señor Aznar a la cabeza, en un acto precioso en el año 2001 en la Moncloa, en el que nos anunció que iba a sacar adelante una campaña de desarrollo sostenible para que todo el mundo entendiera que estos elementos económicos, sociales y medioambientales iban a formar parte de cualquier decisión política que se tomara a partir de ese momento.

 

El señor Aznar no lo ha puesto en práctica en modo alguno, porque tampoco se lo ha creído, únicamente se han lanzado una campaña publicitaria en la que se gastarán 11 millones de euros al año en los próximos cuatro o cinco años, para que todo el mundo vea en la televisión, en los periódicos, la preocupación medioambiental que tiene el Gobierno del Partido Popular.

 

Después de esto, usted me está hablando de un pantano que es el pantano Yesa y que se quiso expropiar el otro día en Artieda una serie de hectáreas que no afectan en principio al funcionamiento del pueblo y al desarrollo del pueblo de manera destacada, además muchas de esas hectáreas son de la propia Comunidad Autónoma, no son propias de vecinos de allí, no sé en qué volumen y en qué cuantía son, pero esa es la idea que yo tengo sobre ese tipo de hectáreas.

 

Estoy de acuerdo con ese recrecimiento, con esa condición de que no haya inundación de pueblos habitados y de que no se merme la posibilidad de desarrollo de esos pueblos y yo creo que así como el pueblo de Sigüés se encontraría inundado por una cota máxima que significaría que desaparecería el pueblo y las tierras, en Artieda ese fenómeno no se da y por lo tanto no es la situación tan grave como podría ser Sigüés y que es perfectamente compatible con ese recrecimiento el que no se inunde Sigüés.

 

En cuanto a Biscarrués, sí que es cierto que es un pantano en el que se llevan a cabo en lo que va ser la cola del mismo, en los Mallos de Riglos, una serie de actividades de ocio que para esa zona están viniendo muy bien y que indudablemente en el momento en que eso pueda llevarse a cabo, si es que alguna vez se lleva a cabo, habrá que tenerlo en cuenta.

 

Pero hasta ahora lo que sí que he observado es que el Gobierno del señor Aznar lleva ocho años gobernando, que puso en marcha este proyecto de Biscarrués, que después se tuvo que paralizar, no sé si se ha reanudado y tampoco sé si lo quieren hacer, por dificultades administrativas o de otro tipo.

 

El caso es que se proyectó y se paró y ahora no sé qué tipo de proyecto quiere poner en marcha el señor Aznar, lo que sí es cierto es que el esfuerzo que habrá que hacer en Biscarrués tendrá que ser para que ese tipo de actividades que se han generado últimamente no sufran ninguna merma, la zona de Ayerbe y Riglos no se vean afectadas o resulten mínimamente afectadas en el caso de que ese pantano se construya, pero creo que es perfectamente compatible con ese concepto que usted decía de desarrollo sostenible.

 

Y en cuanto a la presa del Val lo que sí sé desde hace un tiempo, en este momento no recuerdo si sigue en la misma situación, es que se hizo la presa pero no se hizo el canal de desagüe y ahí hubo un problema con el propio proyecto y por lo tanto hasta que no esté hecho, el agua almacenada difícilmente se va a poder utilizar.

 

 

 

Pilar de la Vega: Otro jueves más hemos tenido un debate largo, hasta las nueve y media, como casi todos los días.

 

Sólo me queda para concluir agradecer a Víctor Morlán y a Rafael Bardají que hayan estado esta tarde con nosotros, a todos ustedes por su participación y por supuesto invitarles a que vengan el próximo jueves.

 

Parece ser que todos están de acuerdo en que la clave es el capital humano y la formación y el tema del próximo día trata precisamente de esto.

 

Vamos a hablar de la investigación y el desarrollo en Aragón con una de las personas que ha trabajado muy bien este tema, es un experto en él, ha desarrollado su labor de investigación y desarrollo en organismos de la Comunidad Autónoma y es Catedrático del Departamento de Informática e Ingeniería de Sistemas del CPS, él es Manolo Silva y le acompañará para dar el punto de vista de la opinión pública Encarna Samitier, Subdirectora del Heraldo de Aragón.

 

Les esperamos el próximo jueves.

 

Muchas gracias.

 

 

 

 

 

 

ponente1: 
Víctor Morlán /Rafael Bardají

Añadir nuevo comentario

Filtered1 HTML

  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • You may post Display Suite code. You should include <?php ?> tags when using PHP. The $entity object is available.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Global tokens will be replaced with their respective token values (e.g. [site:name] or [current-page:title]).

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunat sirve para determinar que usted es una persona real y no software mal intencionado
9 + 3 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.

REPRESALIADOS POR EL FRANQUISMO EN ARAGÓN

Páginas