EL ECO DE LOS TAMBORES GRIEGOS

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Fernando Bolea Rubio

 

En Grecia debido a las elecciones anticipadas del 25 de enero y por sus posibilidades de ganar, suenan los tambores del partido de izquierda radical Syriza, llegando su eco hasta aquí, a través del español Podemos. Ahora se hace política ruidosa, de mucho ruido. Syriza y Podemos son ruido con más ruido. Cuando a la hora de la verdad, estos partidos no serán en la Unión Europea ni ruido o el ruido de dos cascabeles solitarios sin efectividad. ¿A quien quieren engañar? Hacen ver que son potentes fuerzas políticas, capaces de dar la vuelta a la política y a la economía europea; aunque en realidad no serán casi nada, en ese Parlamento Europeo tan amplio. Acaso ser pulgas en el trasero del capital. Porque además, la izquierda socialdemócrata es la única, que puede llegar a tener capacidad y poder para cambiar Europa, e internamente a cada uno de sus países. Sin su abrigo, los ruidosos pasarán frío.

Sin embargo, en Grecia hasta el socialismo democrático está mal. El Partido Socialista Panhelénico (Pasok) -considerado como el Partido Socialdemócrata de Grecia, miembro del Partido de los Socialistas Europeos y de la Internacional Socialista- lo fundó en 1974 Andreas Papandreou. En 2004, fue elegido como máximo dirigente del Pasok, Yorgos Papandreou, hijo del fundador. El cual, en 2009, ganó las elecciones por mayoría absoluta con el 43,9% de los votos. Y así, por presiones políticas y económicas de Berlín y Bruselas; en 2012, perdió la mayor parte de su apoyo, quedándose únicamente con un 12% de sostén electoral. Influyendo en el declive, el abandono y la falta de apoyo que sufrió de la socialdemocracia, para mí injustamente. Quiso hacer un referéndum, para que los griegos aceptaran o rechazaran los recortes y la austeridad económica que se le exigía; pero la Troika financiera (Comisión Europea, BCE, FMI) se lo impidió. A la vez, moviéndole la silla, para que dejara la Presidencia del Gobierno.

En los dos últimos años, el Pasok ha cometido el error de apoyar al Gobierno de la derecha, desmoronándose aún más porque las actuales encuestas apenas le vaticinan un 4%. Con todo, el 3 de enero de 2015, llegó la mayor sorpresa, porque ante su anulación electoral casi total; el ex primer ministro y antiguo líder del Pasok, Yorgos Papandreou, presentó la formación de un nuevo partido, llamado: Movimiento de los Socialistas Democráticos. Este sin duda supondrá la tumba para su primer partido y, posiblemente, para el segundo; si el socialismo heleno, no actualiza su política y su organización. Eligiendo también, un líder acorde con las necesidades y los tiempos; como el PSOE ha hecho, con Pedro Sánchez.

Por otro lado, Syriza y Podemos no son lo mismo, a pesar de tener un programa económico común. Yo diría que coinciden también, en el populismo agreste, tipo peronista que -si no se sabe de política o no se piensa-, convence a sus adeptos. El nombre de Syriza son, las siglas de coalición de la izquierda radical griega: Synaspismós Rizospastikís Aristerás, que surgió como coalición de partidos en 2004. Agrupando a socialistas del Pasok, comunistas, eurocomunistas, maoístas y otros que, en vez de ocultar su ideología como hace Podemos, se sienten orgullosos de proclamarse de izquierdas. Que por cierto, como socialista, me encanta que lo hagan.

En mi opinión, Syriza es un partido de izquierdas y Podemos un fraude, dado que ideológicamente no se definen, o un día dicen una cosa y otro otra. En todo caso, Syriza es como Izquierda Unida al agrupar en su seno -como ellos- a personas de varias tendencias y no como Podemos, que no quiere alianzas con ninguna otra organización. Si bien corren como galgos a apuntarse para sí, una amistad oportunista con Syriza que como formación no les corresponde. IU y Podemos pelean por ser el partido Syriza español. ¡Que locura! ¡Cuánto manejo!

A mí me da la impresión, de que Syriza no es tan fiera como los alemanes y la derecha la pintan. El economista keynesiano, James K. Galbraith ha escrito en The New York Times: “Solo Syriza puede salvar a Grecia”. Soledad Gallego-Díaz comenta: “El programa de Alexis Tsipras habla de socialismo democrático”. Otros analistas como, Josep Borrell, opinan: “Aunque su líder, Alexis Tsipras, insiste en que no quiere salir del euro, sus planteamientos en materia de ingresos y gastos públicos pueden hacer muy difícil que se quede”. José Carlos Díez: “Syriza propone impagar la deuda, especialmente el rescate bancario, y un aumento del gasto público del 7% del PIB griego. Esto quebraría al sistema bancario, forzaría al BCE a cerrar el acceso a la financiación y en 24 horas Grecia debería dejar el euro. Haciendo quebrar a bancos, familias y empresas”.

Por lo tanto, la situación puede llegar a ser muy delicada si no se procede con sabiduría. El primer enemigo que se van a encontrar será la derecha alemana y del continente. El semanario Der Spiegel, a modo de filtración-presión, ha publicado que el Gobierno alemán ve “inevitable” una salida del euro de Grecia si gana las elecciones el partido izquierdista Syriza con su propuesta de reestructurar la deuda. E incluso, hay líderes europeos que hablan abiertamente de ello: “Grecia debería ser expulsada de la zona euro, pero no de la UE”. Según el diario El País: “Lo que teme Berlín es un desafío a su política; una rebelión que podría extenderse a otros países del sur”, como España.

Mucha culpa de lo ocurrido en Grecia la tiene la Troika capitaneada por Alemania, con la soga al cuello que les pusieron a los griegos; obligándoles, a que siguieran la política económica dictada por ellos, con la amenaza de dejar sus arcas del Estado vacías si se incumplía. Esa política económica salvaje, hizo caer al Gobierno socialista y a su partido el Pasok. Eliminando de hecho, que en el país existiera una opción de centroizquierda que hoy iría muy bien.

 En mayo de 2010, en España hicieron algo similar con el gobierno Zapatero, pagando el PSOE electoralmente las consecuencias. Actualmente, esos mismos culpables, se quejan del extremismo y de los populismos griegos y español, que ellos ayudaron a generar con su austeridad desmedida, con su política muerta.

Gane o no Syriza, toda la izquierda europea ha de ir a una. Los griegos no están locos, están hartos. Que voten en libertad. Bastantes calamidades han pasado ya, para soportar más miedos y humillaciones. Syriza y la izquierda han de contar en todo momento con la socialdemocracia; porque solo junto a ella, se harán visibles al recibir la fuerza de los grandes partidos socialistas de España, Francia, Alemania, Italia y de todos los demás. Sumando mayorías efectivas que cambien las políticas, fortalezcan el Estado del bienestar, devolviendo la esperanza y la alegría a los europeos. Con la firme voluntad de que, en caso de ocurrir, la socialdemocracia evitará que a Grecia la echen del euro y de la UE.

Angela Merkel con sus políticas económicas equivocadas, nos ha conducido a la Unión Europea del 1%. Y, de allí, es incapaz de pasar. Un 1% de crecimiento, un 1% de inflación. Habiéndose llegado al estancamiento económico que se padece, similar al que Japón sufrió durante tanto tiempo. En EEUU la economía crece al 5% y aquí tendría que hacerlo como mínimo al 3%, con una inflación del 2%, para que las economías empezarán a producir empleo de verdad.

En superar esa decadencia, se tendría que unir asimismo la izquierda, de todos los colores y condición. Que este propósito empiece a reverdecer, para que con tanta división y exclusivismo en la izquierda, el bien social europeo... no caiga todavía más.

 

 

 

      1. Fernando Bolea Rubio

 

Sindicalista

 

 

 

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