EL ESPÍRITU DEL 15-M ME ATRAPÓ...

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Y ya no puedo ver las cosas como antes. Durante años los que salíamos a manifestarnos teníamos más de 40 tacos y muchas canas. De repente, los jóvenes salieron a la calle y todos rejuvenecimos. Este espíritu es evocado en momentos de profunda indignación, por ejemplo en 2004 por el tratamiento a los atentados de los trenes “¿Quién ha sido?”, pero ahora ha venido a quedarse.

El espíritu del 15-M viene a transformar todo lo consolidado, desde cómo elegir a los gobernantes hasta cómo afrontar la deuda o el déficit. Tras el 15 de mayo de 2011, el espíritu se filtró en los barrios y las plazas y disolvió poco a poco la resignación “Sí, se puede”. Provocó Mareas que inundaron la tierra hasta entonces seca. Se filtró en un partido político que no es un partido político sino una metodología. Se está filtrando en coaliciones de ciudadanos que nadie sabemos lo que son, pero en las que sí sabemos cuál es el objetivo y la “prioridad 1”: las personas. Nos conecta también con todas las heridas del planeta.

El espíritu no pide sangre pero no confía en nadie y exige tributos muy altos: transparencia absoluta en la gestión de los gobernantes y capacidad de revocación de los mismos, consulta permanente a la ciudadanía, tolerancia cero ante la corrupción... y más cosas.

Los atrapados a veces tenemos dudas ¿será éste el camino? pero se nos disipan cuando vemos los índices de pobreza, de exclusión social, la tasa de paro, la evolución de la contratación, los comedores sociales, la mendicidad en cada esquina, las mafias. Las dudas se nos disipan cuando vemos (o vislumbramos) la corona al desnudo, la desfachatez o la prepotencia de muchos políticos, los vericuetos de la justicia, las cuentas en los paraísos fiscales. Sí, será difícil hacerlo peor, muy difícil.

Cuando el espíritu te atrapa comprendes que el enemigo no es una persona, ni una organización; no es Draghi, ni Putin, ni Obama, ni un decreto de Gallardón, ni siquiera un perverso Tratado de Libre Comercio. Los verdaderos enemigos son los dragones que viven dentro de nosotros: la pasividad, la ignorancia, el sectarismo y el miedo, pero el espíritu es muy activo, es muy sabio, es universal y no tiene miedo. Es muy etéreo y sutil, como todos los espíritus, pero es muy poderoso. De hecho, con un soplo, puede derribar castillos inexpugnables.

El espíritu del 15-M no descansará en paz mientras haya trabajadores sin trabajo, familias sin casa o niños sin merienda.

 

 

 

 

Elena Anadón Santafé

 

  • El Partido Popular (PP) y el presidente Mariano Rajoy no son esperanza de futuro. En sus cuatro años de Gobierno, han empobrecido tanto a los españoles por las reducciones salariales por ellos impulsadas que, al vergonzoso mileurismo que existía, le han quitado de doscientos a  cuatrocientos euros al mes, creando más que nunca “pobres con empleo”.

  • Ningún gobierno de la democracia española había dejado un rastro tan negativo en lo que a involución de derechos y recorte de libertades se refiere que el ya terminal Ejecutivo de Rajoy: ahí están, como flagrante ejemplo de ello, la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana, (“la Ley Mordaza”), o la regresiva reforma del Código Penal. A ello hay que sumar la penosa situación actual de la Justicia en España: escasez de medios personales y materiales con el consiguiente colapso de los Juzgados, sin olvidar las reformas del anterior ministro Gallardón y su intento de control gubernamental de la Judicatura, unidas a otras medidas regresivas (modificación de la Ley del Aborto, imposición de tasas judiciales, privatización del Registro Civil, limitación del principio de justicia universal). A este panorama hay que añadir los numerosos (y polémicos) sumarios judiciales que están en la mente de todos: Gürtel, Nóos, Bárcenas, Bankia, Púnica, Pokemon o los EREs de Andalucía.

  • Existe en Europa, una situación anómala: el conflicto de Chipre, un país dividido y parcialmente ocupado por Turquía y cuya capital, Nicosia, tiene la triste condición de ser la única capital europea dividida, un problema enquistado desde hace 41 años en esta isla del Mediterráneo oriental que es miembro de de la Unión Europea (UE) desde el año 2004.

  • Cuando en política no se tiene la medida exacta de las cosas, el fracaso es seguro y llega pronto. Como en Grecia acaba de ocurrir, con las andanzas del partido gobernante Syriza y de su primer ministro, Alexis Tsipras. Lo que allí ha pasado es bochornoso e inimitable, tanto en España como en cualquier parte del mundo. Al convocarse un referéndum en medio de una negociación, pidiendo el “no” en él; para después de conseguir en la consulta un “no” rotundo, tal como se pedía, firmar de inmediato -por su cuenta y riesgo y sin respetar la voluntad popular-, un acuerdo más malo que el existente antes de votar. Siendo lo peor, el que con todos los graves problemas y sufrimientos que los griegos padecen, se ha ido para atrás; cuando la izquierda está para avanzar y no retroceder. La población lo pasa muy mal y no se merece que le hayan hecho esto. Hasta el Nobel de economía, Paul Krugman, que tanto ha defendido la necesidad de una quita de la deuda griega, ha confesado que se siente “decepcionado” con Tsipras.

  • Si el vino no es de total agrado no se arranca la viña, se mejora su elaboración con un buen enólogo. Figura ésta, que no debe haber en la bodega del gobierno griego, dado que actuó por la fuerza, al romper las negociaciones con el Eurogrupo y convocar un referéndum, como método de presión a las instituciones europeas. Pero negociando en confrontación nada acaba bien, porque en el mejor de los casos todo el mundo pierde, sobre todo la parte más débil y necesitada como vemos con toda claridad, con las filas ante los cajeros por el corralito heleno que la ruptura ha generado. Por tanto, ¿cómo acabará la negociación? En mi opinión no de la mejor manera, ya que el triunfo de una parte a la brava, rompiendo el cántaro del agua de la fuente, queda siempre a la espera de la reacción de la otra parte. La cual a la primera ocasión, tratara de reponerse de la pérdida obligada a ceder, en caso de haberlo hecho. Mucha gente no cree en la negociación. La negociación es un arte que no todas las personas tienen.

  • No hay mejor imagen de lo que representa el proyectado Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, el conocido como TTIP, sus siglas en inglés, que la del caballo de Troya, adoptado como símbolo por el creciente número de detractores que dicho tratado suscita. Si en la antigüedad clásica el caballo de Troya fue un regalo envenenado de los aqueos para apoderarse astutamente de la ciudad troyana, ahora, tras este ambicioso acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos, se esconden planteamientos preocupantes que pueden convertirse en un auténtico golpe contra la democracia y el Estado de Bienestar.

  • Por la temporada de desorientación que se da en la izquierda no socialista o socialdemócrata, sobre todo, en Izquierda Unida (IU). Yo considero de cierta urgencia que, esa izquierda -en parte sin brío, descolocada, dudosa de su futuro- ha de hacer un alto en el camino; para pensar con más detenimiento y profundidad, su trayectoria y la vía que ha de elegir, para ser más útil a sus votantes y a la gobernabilidad del país.

  • En el resultado de las últimas elecciones del 24-M extraña, la diferencia de votos obtenida en las candidaturas de Podemos que se presentaron solo como tales y las llamadas de confluencia, entre Izquierda Unida (IU), gente de Podemos y otros partidos. Las primeras, lograron un resultado más bien modesto: Un 14% en las autonómicas, cuando había encuestas que les suponían el doble (a las municipales, este partido no se presentó o lo hicieron en candidaturas confluentes). Las segundas, fueron más votadas, fundamentalmente las pertenecientes a los ayuntamientos de Madrid, con Manuela Carmena; Barcelona, Ada Colau; Zaragoza, Pedro Santisteve.