ENCONTRAR LA CIUDAD

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Pilar de la Vega Cebrián

Nuestra ciudad ha recuperado su aspecto habitual, una vez concluidas las fiestas del Pilar. En estos días muchos han sido los visitantes que llenaron nuestras calles y plazas. Ellos fueron partícipes de un ambiente festivo, alegre y acogedor. Pero, ¿ cómo es nuestra ciudad? Tiene muchas casas, calles y plazas, lo que le hace ser una urbe, pero, no por ello, una ciudad. Nosotros hablamos de ciudad, es decir de "civitas",de la que proviene civismo, civilidad, civilización, que se fundamenta en unos derechos y deberes, implica y compromete..

La ciudad decía JoséOrtega y Gasset, no precisa casas, sólo fachadas que den a la plaza: "Hay que salir de las casas para encontrar la ciudad". Puede haber una urbe sin plaza, pero no una ciudad. Puede haber territorio pero no espacio público. Las casas no hacen la ciudad, sino las personas que se encuentran en la plaza. Sólo la ciudad hace ciudadanos y sólo éstos hacen ciudad.

El ciudadano siente su ciudad, la lleva dentro. Para él es una mezcladesentimientos, de estados de ánimo, de tradiciones, de culturas, de lugares, de signos, de imaginario, de valores y todo eso influye a la hora devalorar a los que rigen nuestra ciudad. Así lo hemos constatadocuando la semana pasado HERALDO hizo público los resultados dela encuesta A+M realizada a 800 zaragozanos.

Los sondeos son considerados por algunos como la expresión de la opinión ciudadana en la democracia. Entendiendo que ésta, ya no es un concepto heredado de la Ilustración, concepto normativo de una opinión (idealmente) formada con la razón, sino que designa más bien la masa segmentada de opiniones particulares en las que se expresan intereses divididos y hasta conflictivos. Algunos destacan el papel contradictorio de estos, pues los responsables de las instituciones públicas suelen realizarlos para comprobar sus índices de popularidad. De tal manera que se habla incluso, de la sondomanía.

El profesor Muñoz Alonso en su libro "Democracia mediática y campañas electorales", critica la necesidad continua y el abuso de los sondeos, ya que los suelen utilizar para legitimar sus posiciones de manera que: " vienen a ser como el espejo de la madrastra de Blancanieves: reflejan la imagen que desean quienes los encargan, que sólo buscan de ellos la confirmación de la propia belleza".

En los procesos electorales se ha ido aceptando, en los últimos años, que lo importante es ganar votos y no desarrollar un debate de propuestas. Las tácticas del marketing político, de la imagología y las encuestas de popularidad de los candidatos, se están convirtiendo en la parte central de lo que realmente no es más que una espectacularización de la política. El ciudadano se convierte exclusivamente en un voto, y no en un sujeto político.

Entiendo que sería importante lograr involucrar al ciudadano en el proceso, y no solamente en el paso final, cuando deposita el voto ¿Cómo se puede conseguir dicho propósito? Una posible formula consistiría en propiciar un diálogo en los medios de comunicación, favoreciendo el debate construido sobre las preocupaciones e intereses de los ciudades. De tal manera que más que electores sonciudadanos, que pueden y deben construir la agenda temática, alrededor de la cual deberán pronunciarse los que quieran representarles, y así se conectarán con los intereses y necesidades de los que viven en su ciudad. Con ello se podría lograr que se hicieramás viable la democracia en nuestras sociedades masivas, al poner los medios de comunicación a disposición del diálogo público.

Este proceso de preguntar a los ciudadanos por sus necesidades, es decir, por construir una "agenda ciudadana" la hemos leído eneste periódico en los últimos meses. Dicha agenda entra, entonces, a competir con la de los políticos e incluso con la de los medios de comunicación, pues pone de manifiesto necesidades, inquietudes y propuestas que demandan los ciudadanos y que pueden ser desconocidas o no valoradas suficientemente.

De este modo los sondeos se convierten en un medio de comunicación política, con un papel importante y legítimo para expresar la opinión de los ciudadanos. La ciudadanía no la dan los genes. Por estos se es, tan sólo, gente. Tampoco la dael permiso de residencia, sino el derecho a participar en la ciudad, en la "polis", en la vida política.

La diferencia entre demografía y democracia se explica por los valores, por el civismo. ¿Qué es la vida en la ciudad? Contestaba Walt Whitman: "Donde la autoridad externa se aparta siempre al paso de la interna. / Donde siempre el ciudadano es el ideal y el jefe, el presidente, el alcalde, el gobernador y todos los demás son agentes a sueldo del ciudadano . / Donde, junto a los hombres, en la calle, en las manifestaciones públicas, desfilan las mujeres. / Donde, junto a los hombres, para tomar parte de ellas, entran las mujeres en las asambleas públicas , / Allí se alza la gran ciudad".

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