FANATISMO Y CONDUCTA POLÍTICA

Imagen de fbolear
Fernando Bolea Rubio

Las relaciones personales y la defensa de la democracia, siempre han de estar por encima de las opiniones extremas. Pero no todo el mundo piensa así y se incrementan las políticas de confrontación y los debates y comentarios mordaces y excluyentes desde la ultraderecha y la derecha, sin importar las consecuencias y las secuelas negativas que pueden dejar en la sociedad.

Así diré, que la ultraderecha se ha impuesto históricamente por la mentira y el terror, fomentando el fanatismo y el odio como procedimiento. No tiene otra forma de lograr su fin y en ningún caso se debe caer en sus tesis provocativas e insultantes. La población sabe muy bien que con esta gente violenta no se ha contar y los limita electoralmente a la mínima expresión.

Sin embargo, como la mala hierba, la ultraderecha fanática ha vuelto a nacer en programas de radio y TV que, basándose en una manipulación descarada y aun siendo minoritarios, tratan de que influya su nefasto discurso en personas de buena fe, mal informadas y políticamente poco preparadas. Yo me río cuando los escucho, porque da risa oír lo que dicen; pero claro, aunque poco, algo consiguen. Hace unos días lo pude constatar con un señor muy de derechas él y fiel seguidor de esos irracionales programas, cuando con un tono fanatizado arremetió contra los socialistas, por supuesto sin escuchar porque las personas así no escuchan ni asumen los argumentos del contrario, debido a que sus verdades los ciegan. Me dio una pobre impresión. Lo sentí por él y quedamos como amigos. 

Pues bien, sirva lo anterior para destacar que lo fundamental es la consideración personal. Se puede ser de izquierdas o de derechas, de una u otra ideología, empresario o trabajador, blanco o negro, pensar de una u otra manera, tener mucha o poca razón; es lo mismo, la consideración hacia el interlocutor que no es o no piensa igual debe estar por encima de todo y a un nivel muy superior. No faltaría mas. Somos personas civilizadas, comprensibles, no violentas y en general con buenos sentimientos, a pesar de que todas no los tengan. Por tanto, que estos principios influyan cada día mas en nosotros practicándolos continuamente, dado que será la mejor forma de erradicar los mensajes desmedidos que se pregonan. Si la formación es continua, la formación en el comportamiento político también lo ha de ser.

Si se desconoce la política y los partidos por dentro, quizá se piense que, vistos los enfrentamientos verbales que mantienen, las relaciones personales entre ellos serán pésimas y de un enfrentamiento casi físico a cualquier hora del día y lugar en que se hallen. Pues no, no es así. Ellos distinguen muy bien entre lo que es su labor política, a veces extremadamente electoralista y demagógica, eso si; con la educación y la estimación que con sus oponentes profesan. No son enemigos, solo contrincantes y en algunos casos amigos o al menos toman café juntos cuando los focos se apagan. Así, si ellos se llevan bien nosotros también y si su relación fuera peor, que nunca se establezca en España una violencia verbal desmedida, ni ningún otro tipo de violencia para imponerse a los diferentes, porque por ese camino, como ya ocurrió, nadie ganaría nada. La ultraderecha española ganó la guerra en 1939 y la perdió en 1977. Aun así, es necesario que el PP rebaje su soberbia y modernice su estilo porque con su confrontación permanente genera inseguridad y cierto hastío. Los líderes populares suelen hablar estratégicamente con tono amenazante. No se a quien quieren convencer, si así producen mas temor que simpatía.

Ahora en el primer partido de la oposición esta ocurriendo de todo y poco bueno: corrupciones sin par, falta de liderazgo, hace la política que al partido le conviene y no la que el país necesita, espera que la crisis y no sus meritos le lleven al Gobierno. Por estos y mil motivos mas, lo mismo que el PSOE, el PP tiene defectos que corregir. No obstante hemos de considerar que el mal funcionamiento de los partidos mayoritarios, en realidad no es bueno para nadie, porque debemos llegar a la clara conclusión de que la democracia necesita dos grandes formaciones políticas, una de izquierdas y otra de derechas o, mejor dicho, una de centroizquierda y otra de centroderecha para poderse desarrollar. Los dos partidos son necesarios. Por consiguiente, bienvenidas sean las críticas partidistas y de gestión entre ellos y en consecuencia entre nosotros, ya que se depura, fortalece y avanza el sistema político y con el la sociedad; pero que la crítica no levante pasiones destructivas ni delirantes hacia el adversario popular o socialista, dado que si estos partidos no existieran... se tendrían que fundar. Así pues, menos fanatismos y en los dos sentidos más críticas razonables y constructivas, manteniendo siempre el máximo respeto personal, porque la democracia a la que tanto queremos nos lo agradecerá. Miguel Hernández escribió: “Tristes armas si no son las palabras, tristes, tristes”, aunque las palabras de los fanáticos políticos también pueden conducir hacia el mal.

El Periódico de Aragón el 30 de abril de 2010
  • José Ramón Villanueva Herrero

    En los momentos actuales, ante la irrupción en el panorama político de peligrosos populismos derechistas de corte autoritario, cuando no abiertamente fascistas que apelan a las pasiones y a la visceralidad en sus mensajes políticos, resulta más necesario que nunca que los sectores progresistas reafirmen su defensa de los valores de la memoria democrática que, a fecha de hoy, sigue siendo una de

  • José Ramón Villanueva Herrero

    El 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, se ha convertido en una profunda reivindicación y defensa de los derechos de la mujer en sentido amplio, a la importancia de la misma en la sociedad actual y, en consecuencia, en la lucha contra e

  • José Ramón Villanueva Herrero

    En pleno fragor pre-electoral, en estos días en que se recuerda el 80º aniversario de la triste muerte en el exilio de Antonio Machado, nos viene a la memoria aquellos versos del poeta cuando en su célebre «Retrato»

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Durante la última década la Unión Europea (UE) ha sido golpeada por una creciente marea de un euroescepticismo cuyas olas, bien fueran debidas a las consecuencias de la crisis económica global o bien a los efectos de las políticas migratorias, h

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Resulta evidente que la crisis global iniciada en 2008 ha socavado los cimientos de nuestro modelo de Estado del Bienestar y esta devastación ha tenido un soporte ideológico, el neoliberalismo, que ha dado muestras de una codicia desmedida, abanderando así un agresivo fundamentalismo antisocial. Este fenómeno ha sido analizado por Naomi Klein en su libro Doctrina del shock, obra en la que condena de forma contundente los abusos de lo que llama “capitalismo del desastre”...

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Con profunda tristeza he sentido el fallecimiento el pasado 28 de diciembre del escritor israelí Amós Oz, al que siempre he admirado no sólo por su calidad literaria sino también por su firme compromiso ético y polí

  • José Ramón Villanueva Herrero

    La XXI Conferencia sobre Cambio Climático celebrada en París en 2016 fue decisiva para afrontar el gravísimo problema del calentamiento global que afecta a nuestro planeta. Allí se ratificó el conocido como Acuerdo de París en el cual se fijaron una serie de medidas para lograr la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y, de este modo, como se señalaba en su artículo 2º, “reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza”. Este Acuerdo, del cual se ha desentendido con la irresponsabilidad que lo caracteriza el presidente norteamericano Donald Trump, pretende limitar el aumento de la temperatura media global del planeta por debajo de los 2º C con respeto a los niveles pre-industriales y hacer esfuerzos para limitar dicho aumento a 1,5º C, así como el de lograr emisiones netas de carbono cero en la segunda mitad de este siglo para así conseguir un equilibrio entre las emisiones y la absorción de las mismas, en lo que se conoce como “Neutralidad en carbono” o “nueva economía hipocarbónica”, objetivo éste que ya contemplan las legislaciones de Francia, Islandia, Nueva Zelanda o Suecia.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Europa salió de los tiempos de tinieblas del Medievo gracias al Humanismo del Renacimiento. Fue entonces cuando, recuperando los valores de la cultura clásica, este movimiento filosófico, intelectual y cultural, reemplazó la visión teocéntrica imperante por el antropocentrismo, esto es, por dar valor y significado al ser humano como medida de todas las cosas, a la vez que impulsaba una moralidad altruista y un anhelo de construir un mundo más justo para el conjunto de la humanidad: ahí están, por ejemplo, las ideas de pensadores como Tomás Moro y su célebre Utopía, obra en la cual plasma el sueño de una sociedad ideal, justa y solidaria.