MARÍA DOMÍNGUEZ, PENSAMIENTOS FEMENINOS

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José Benito Butera Aured

Si mi última colaboración concluía con unos “Pensamientos Femeninos” que habían sido estampados por Maria Domínguez Remón, en Ideal de Aragón en enero de 1918, justo un año antes el diecisiete de febrero del año anterior, aún cuando el envío tiene fecha anterior fin de enero, y que aquí se reproducen, al igual que los pensamientos anteriores, en mi intento de divulgar el hacer de un icono del feminismo, aunque así no esté considerada, para mí lo es.   

MI PATRIA

Ni soy alemana ni soy portuguesa,

Ni soy oriunda de Rusia o Japón;

Ni admitimos leyes que las que me dictan

Mi clara conciencia, mi sana razón-.

En mi fantasía las fronteras rompo,

Y a todos los seres los trato de igual,

Reniego de todas las idolatrías,

Y sólo predico la fraternidad,

Que no hay en el mundo barreras ni vallas

                  Que impidan al hombre andar por doquier;

Y sólo hay un suelo y un Sol para todos,

Y blancos y negros vivimos en él.

 Yo no hallo distingos de razas humanas,

Ni odio la herejía ni la religión,

Sólo odio del mundo las hipocresías,

La guerra, el orgullo y la inquisición.

Y no me envanezco de ser española,

Y no siento orgullo por ser de Aragón;

Mi patria es el inundo, mi ley la conciencia

Y todos los seres mis hermanos son.


Mendiola, 30-1 -1917.

Si el lector se molesta en ver el ya citado anterior artículo, vera que la temática de María tiene un “leitmotiv” constante. La libertad, tanto si es de conciencia como de entendimiento; esto en cuanto al lado espiritual. Luego en el material, se puede apreciar como en ambos escritos aparece la negación de la diferencia de los hombres por su color y la imposibilidad de las fronteras porque no son cosas naturales, ya que según ella se expresa “no hay vallas que limiten el círculo de la tierra”.

En cuanto a la palabra patria; título de esta anterior colaboración, si en la segunda dice que habría que suprimirla de los diccionarios, para ahorrar el derramamiento de sangre de los humanos. En esta poesía que titula con esa palabra que un año después recomienda suprimir, puede verse que no es la misma patria que en los diccionarios se describe. Su patria es otra. Es la que describe en los versos. Es la voluntad interior que le dicta su conducta, y sin renegar de su naturaleza, la pone en segundo plano para que sobresalga su predica de fraternidad universal.

Cuando María escribe esta poesía, está viviendo una situación que podríamos considerar mística; aunque en la practica no lo fue, la dureza de la vida rompió su sueño cuando lo estaba alcanzando.

Se ha divulgado y está documentado su intento de ser maestra de escuela, lo intentó en Zaragoza y en Pamplona, diversas circunstancias no se lo permitieron. El píe del artículo cita un topónimo, que si lo buscamos en la actualidad, no existe en el territorio navarro, ya que según su propio testimonio. Testimonio que se produjo algunos años después, cuando alcanzó la notoriedad que le supuso el título de primera alcaldesa de España, es entonces cuando ella a quien  entrevistan algunos periódicos dice: por mediación de un amigo consiguió la plaza de maestra en un caserío del valle de Baztán, a una hora de camino del pueblo de Almandoz, donde ejercía la enseñanza su amigo. Lo conocía de su larga militancia en el republicanismo aragonés además de haber estampado sus firmas en las mismas páginas de Ideal de Aragón y de estar casado con una amiga y paisana de María; aquella que le proporcionó el dinero para huir de su marido. Este amigo no era otro que Pedro Rubio, que fue redactor de Ideal de Aragón, y al que María en ese medio le dedica algún que otro elogio.

Esa hora de distancia entre el caserío y el pueblo – cuatro o cinco kilómetros – recorrida cuatro veces al día por María, que en su afán de superación y ante las carencias pedagógicas que ella misma se reconocía iba esas dos veces; la primera a las diez de la mañana, cuando había cerrado la escuela en que desde las siete trataba de enseñar a los niños del caserío, llegada al pueblo recibía y repasaba con Pedro la lección que había de impartir por la tarde, y cuando a las tres de la tarde había cerrado por aquel día la escuela volvía al camino, para preparar la lección del siguiente día      

Vistas estas vivencias, que son relatadas por ella misma al periodista Vicente Sánchez-  Ocaña, de la revista Ahora, cuando, ya lejos de aquellas idas y venidas; asentada emocionalmente; además de alcanzado el prestigio que tanto su militancia como su independencia empujaron al Gobernador Civil de la provincia; Manuel Álvarez Ugena a nombrarla Presidenta de la Comisión Gestora, que debido a las disensiones producidas en el seno del Ayuntamiento de Gallur fue nombrada para dar solución a los problemas planteados en el pueblo por las distintas corrientes que convergieron en la candidatura triunfante en los comicios de 1931.

Ese prestigio alcanzado era debido a haber sido unos años antes, al final de la dictadura de Primo de Rivera, junto con su segundo marido, Arturo Romanos, quien impulso y aglutinó a los trabajadores de Gallur en torno a la Unión General de Trabajadores; trabajadores por entonces numerosos en la villa ya que la industria azucarera daba trabajo a un buen número de galluranos, atrayendo hacía el pueblo a otros trabajadores. Su censo en diez años de 1920 a 1930, creció en más de cuatrocientos habitantes, hecho este que no se puede atribuir al crecimiento vegetativo. En este contesto; ya cumplida la cincuentena, asentado su espíritu, feliz en su vida afectiva; que además le proporcionaba una estabilidad económica que hasta entonces había dependido solamente de su esfuerzo; después de algunos años en los que las desgracias parecían haberse cebado con su persona. Abandono de sus proyectos profesionales, enfermedades gravísimas que a punto estuvieron de costarle la vida, por fin después de un largo y antiguo compromiso con la causa republicana; cuando éste régimen se instauró en España, reavivó su sentir republicano y dedicó sus esfuerzos, desde la ideología socialista a la que había llegado por convencimiento, a la defensa y a la propaganda de las virtudes del nuevo régimen. Prueba de esta última dedicación son las cuatro conferencias dictadas en Gallur, Ejea, Monzón y una que no está documentada donde se celebró y que fueron editadas por una editorial madrileña; precisamente cuando ya había abandonado su cargo. Cargo al que no había aspirado y al que fue propuesta por otro republicano de prestigio como lo era el entonces gobernador de Zaragoza ya citado anteriormente.

Ya expresé  en el anterior artículo su final trágico, conocido por todos. De ese final no tenemos más testimonio, que el recogido por las historiadoras que han trabajado en su biografía y que también expuse en mi anterior buceo en la producción literaria de esta mujer. No se le abrió por parte de sus verdugos ningún expediente de responsabilidades políticas; cuando fueron las únicas que había desarrollado, y que le acarrearon su condena sin juicio; lástima porque de ahí se podría haber escudriñado más en la vida de esta mujer, ya que los expedientes abiertos por la dictadura aportan un acopio tal de información que contesta muchas de las preguntas que se pueden hacer sobre las vidas de aquellos a los que se les sometió a ese procedimiento.                       

Fuentes de información:
Revistas Ahora, y Crónica: Hemeroteca Nacional de España,
Ideal de Aragón y Heraldo de Aragón: Hemeroteca Municipal de Zaragoza, Rollos 268 y 568,.
Opiniones de Mujeres, edición facsímile realizada por la Diputación provincial de Zaragoza  141.7 DOM. opi Signatura de la Biblioteca de Aragón .

 

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