Momentos de una vida

Palmira Pla Momentos de Una VidaEl 7 de julio de 2002 el periódico El País publicaba un artículo muy acertado bajo el título de “La hermosa fortuna de Palmira Pla”. Hoy, con la publicación de este libro, se consigue lo obligado, que esa fortuna interior y personal sea una vez más socializada y que nos enriquezca a todos, porque Palmira Pla, al margen de tópicos, encarna una clase de madera humana envidiable que necesitamos injertar, aunque sea a través de la lectura, en nuestras vidas. Fuerza, dignidad, acción y compromiso social, serían algunos de los brotes con que, primavera a primavera y desde comienzos del siglo pasado, Palmira va alegrando y ennobleciendo el paisaje humano universal.

Mi tropiezo afortunado con ella se produjo a comienzos del 2002, cuando daba por finalizada mi investigación sobre la historia de las colonias escolares creadas en la retaguardia de Aragón durante la guerra civil; ese fue mi encuentro físico, porque su nombre –“Palmira Pla”- ya lo había encontrado unos años antes al leer la revista de la FETE que el Magisterio editaba en Barbastro. La primera vez fue en el número 18 de febrero del 37, en el que ella hacía una proclama como Delegada de Colonias del Gobierno de Caspe sensibilizando a los maestros y a las familias sobre la necesidad de crear centros de internado para preservar a la infancia de los horrores del frente. Luego, en números posteriores, iría desgranando su labor en notas y artículos hasta que en marzo de 1938 llegó la Ofensiva de Aragón.

Algo especial debí intuir en su discurso cuando, de forma recurrente, siempre intuí que debía de saber más de ella hasta que, por fin, tirando del hilo, pero saliéndome al encuentro la fortuna, descubrí sorprendido que formaba parte del Patronato de la Universidad Carlos III, que había sido, por el grupo socialista, una de las veinte primeras diputadas en las cortes constituyentes, que tenía reconocimientos del gobierno venezolano por su labor educativa en dicho país y que apoyaba con becas a jóvenes de Maracay para que estudiasen en España. Todo eso, ni más ni menos, más lo que decían sus expedientes de los dos planes de Magisterio cursados en Teruel y las alusiones indirectas que a ella se hacían en unas cuantas biografías; todo un perfil vital dibujado o intuido que se colmó de satisfacciones cuando una mañana primaveral del 2002 me recibió junto al mar en su apartamento de Benicàssim.

Palmira encarna una de esas hebras diáfanas que, atadas a las clavijas de la Ilustración y pasando por la ILE, por la Escuela Nueva y por la escuela social y liberadora, en suma,  ha llegado a nuestros días; recta, fuerte, sabiendo de donde arrancaba y a donde debía llegar porque, una vez más, con su ejemplo ha hecho realidad el mito del Magisterio de la Segunda República, llevándolo hasta  niveles de dignidad y profesionalidad carismáticos.

Pocos trayectos biográficos conozco como el de Palmira Pla Pechovierto. Poco hay como el suyo, siendo mujer, habiéndose educado en el ambiente que lo hizo y habiéndole deparado el momento histórico un desenfrenado rosario de pruebas que ella siempre afrontó con coherencia, fuerza y dignidad.

Momentos de una vida

Palmira Plá Pechovierto

 

Descargar índice y capítulo: PDF  EPUB 

Leer en: Flash

Colección: Isidoro Achón, 3

ISBN: 84-933202-2-6

Páginas: 454

Tamaño: 21,5 x 15,5

PVP: 18.00 € carro compra

 

"...Yo creo que en mi niñez me afectaron muchas cosas, actos, incluso palabras o reproches, habidos en la escuela de mi pueblo que yo rechazaba y que en ocasiones me repetía en silencio pero con una gran fuerza interior: 

“cuando yo sea maestra no lo haré así...”,   “cuando yo sea maestra no diré eso...”, “cuando yo sea maestra querré a todos los niños por igual...”

Palmira Pla