REVOLUCIÓN CONSERVADORA EN DURA INTERVENCIÓN

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Fernando Bolea Rubio

Vistos los resultados después de siete meses del Gobierno popular, la valoración suya más exacta que puede hacerse desde el sindicalismo y la izquierda es, que la derecha esta gobernado exclusivamente para su clase: los capitalistas, empresarios, banqueros, personas adineradas, altos ejecutivos, funcionarios de élite, la jerarquía de la iglesia; siendo ese su único fin e interés. Este partidismo clasista, lleva a la clase más vulnerable hacia la miseria, a los trabajadores a la eliminación de sus derechos y a la radicalización por honor -como revulsivo a la imploración que sin duda sus enemigos desearían-, a la clase media a vivir sujeta y cada vez peor.Sin pérdida de tiempo, hizo un primer regalo a las patronales con una reforma laboral salvaje, desde hacia años anhelada por ellas y los malos empresarios, que ha desvirtuado el mundo del trabajo. Dando a las relaciones laborales una vuelta al revés, para sumirlas en la indefensión de parte y en la desprotección. Anulando de paso o hiriendo, los avances de participación compensada de los trabajadores en la empresa, que tan buenos resultados comunes estaban obteniendo. Esa reforma que es mala, desastrosa, para los asalariados, las empresas, el país; solo ha servido para abaratar y facilitar el despido, incrementando el paro hasta rozar el 25 % y dejando las empresas semivacías o cerradas. La desgracia del alza del desempleo, debía ser una vergüenza para el Partido Popular, sus ideólogos ultraliberales de FAES, Mariano Rajoy y la indocumentada y provocadora ministra responsable Fátima Valle. Esta última, dedicada ahora de forma partidista e irresponsable, a filtrar a un medio afín, la documentación reservada de un expediente de regulación de empleo, instado por el PSOE en su ministerio. Esta reforma es un autentico desastre. Un paso atrás para el fortalecimiento de la economía productiva, para la mejora de la productividad, para todos los negocios en su conjunto; dado que supone tanto, como desconfiar de la capacidad y la profesionalidad de los trabajadores, de las personas, relegándolas a simples sujetos tayloristas en su método dictatorial de desconsideración humana. Por descontado, esta reforma no era necesaria ni conveniente. Su implantación solo obedece, en mi opinión, a que aprovechando la crisis, Mariano Rajoy esta implantado descarada e injustamente una rancia revolución conservadora que, colma su ideario ideológico, llenando los bolsillos de los más pudientes, relegando a los necesitados. A este hombre se le ve feliz, cada vez que la caída de la economía, le permite argumentar un nuevo recorte social. Es como si pensara, otro euro que voy a quitar a un pobre, a otro viejo que le voy a robar el bastón.   El siguiente paso esta siendo, la eliminación progresiva del Estado del bienestar. Si lo permitimos, pronto se atreverán a decir, que ya no existe porque no se podía mantener y zanjarán el asunto. Están anulando las subvenciones a la dependencia (a los mayores), para antes de acabar la legislatura abolirlas definitivamente, derogando la ley. Eliminan ayudas a discapacitados, para que realicen trabajos apropiados fuera del hogar, limitándolos a quedarse en casa, mirando todo el día por la ventana. Lo cual es un recorte roñoso y repugnante, propio de políticos incapaces y de gente sin corazón. Lo mismo, que hacer pagar una parte de los medicamentos a las jubiladas y jubilados, cuando algunos de ellos, a partir del veinte de cada mes ya no pueden comprar el pan, o no tienen bastante dinero para calentarse en invierno. ¿Muchos abuelos, si tienen que elegir entre comer o calentarse y pagar un medicamento, que decisión tomarán?  Su fijación continua ha sido, atacar con toda su sinrazón a la sanidad y a la educación. Allí, el objetivo es doble. Por un lado, disminuir el gasto público como su teoría enfermiza les marca. Por otro, reducir el servicio, dejando hueco para que la iniciativa privada se meta en él para ganar dinero. Ante lo cual, surgen dos observaciones. Una, si la derecha no cree en la actividad pública, ¿para qué se presenta a las elecciones para gestionarla, si en realidad la quiere eliminar? Otra, ¿qué clase de empresarios son esos que, solo saben hacer negocios, si se los arrebatan a la Administración? ¿Qué juego de coincidencias hay allí? Todos los que buscan obtener beneficio de las necesidades de la población, en detrimento de los servicios públicos, no parecen ser unos emprendedores súper competentes, más bien se comportan como unos pedigüeños en busca del tesoro público. Como la iglesia hace en la educación. El capital y la derecha española ven que, los servicios públicos mueven muchos millones, queriendo que pasen a engrosar sus cuentas. Para eso cuentan con el marianismo, que les esta haciendo un magnifico servicio. En su maquiavélico fin, irán destruyendo la Seguridad Social, la educación, las pensiones, las protecciones por desempleo, el Estado social y de derecho que protege a los ciudadanos. El PP acabará con todos los vestigios sociales que encuentre. La estrategia del ataque conservador, consiste en aplicar un recorte social e inmediatamente otro, sin dar tiempo a censurar al primero. Todo va muy rápido, de manera que una medida nueva haga olvidar a la vieja. A esta maraña manipuladora, le añaden una dureza extrema de planteamientos, no cambiando ninguna de sus propuestas por muchas razones que les invoquen, ni por mucha que sea la presión sindical que se les pueda hacer. UGT y CCOO, el 29-M, hicieron la segunda mayor huelga general de la democracia en contra la reforma laboral y, como nunca ha ocurrido, el Gobierno popular no ha cambiado nada de la misma. Los sectores de sanidad y educación, llevan varios meses en la calle protestando por sus recortes, cambios laborales y pérdida de empleo de miles de interinos; sin que los seguimientos masivos de los afectados y de infinidad de padres y ciudadanos, hayan conseguido mover la posición de los ministerios. Otro procedimiento es, actuar como si los sindicatos no existieran, no teniéndolos en cuenta para nada. A la vez, que reducen los liberados sindicales y eliminan las subvenciones a las centrales sindicales, por la prestación de servicios que realizan. Debe quedar claro, que una de las metas del conservadurismo mariano, es acabar con los sindicatos de clase, concretamente con CCOO y UGT, al ser las únicas organizaciones con capacidad de oposición a las políticas antisociales gubernamentales. El PP y su derecha extremista, deben creer que con las campañas mediáticas que han hecho en contra de las organizaciones sindicales, estas ya no debían existir con el impulso necesario para movilizar e imponerse a sus políticas. Pero se están equivocando, cometen un gran error, la fuerza sindical es mayor a la que imaginan. Tanto con más como con menos liberados, o con subvenciones o sin ellas, los sindicatos mayoritarios continuarán vivos y activos, por mucho que a Mariano Rajoy, tanto como a la derecha y la ultraderecha del Partido Popular les pueda pesar. Que sigan adelante, que les saldrán al paso. Ya han convocado una nueva movilización para el 19 de julio.  Sin embargo, es totalmente irresponsable seguir esa política gubernamental de desconsideración sindical, debido a que los conflictos acaban radicalizándose, lo que tiene que ser siempre un motivo de preocupación para todos, como desde hace tiempo lo es para mí. Si no se alivian, las ollas a presión explotan. Si quieren sindicalismo de confrontación, lo tendrán, no me cabe ninguna duda. UGT ha sido y es, un sindicato negociador, su estrategia es la de negociación-presión, siempre por este orden; pero cuando la negociación fracasa, es el primero en movilizarse y con más fuerza que nadie. Como estos días lo demuestran los mineros aragoneses, asturianos, leoneses, en su lucha ejemplar en defensa de sus puestos de trabajo. La mayoría de ellos, con la pegatina de UGT en el gorro y la camiseta, porque son afiliados y militantes de la organización. El Gobierno no cede en nada, pero cuando caiga lo hará a plomo. Yo rechazo la violencia sindical, pero me parece gracioso el temor de algunos voceros mediáticos del PP, que se asustan porque ven a mineros con lanzacohetes, enfrentándose a la policía. ¿Qué pensaban estos señores, que eran las luchas obreras en un contexto de confrontación? Esos artefactos del miedo, ya se usaban hace años en la reconversión industrial y por eso, no estalló ninguna revolución, todo continuó en paz. Sí se debería pensar, que el conflicto minero esta radicalizado, porque el Ejecutivo no hace caso de sus reivindicaciones. Fenómeno este que debe hacer pensar a los ministros, porque puede extenderse a otros colectivos afectados por los recortes, si estos presionan y reciben como contestación, la misma dosis de silencio gubernamental que se usa como norma. El conflicto minero, es consecuencia de la arrogante e imperfecta política negociadora del Gobierno. Él es el culpable y tiene que rectificar. La sana lucha de los mineros, ha levantado la moral de la clase trabajadora española. Ellos tienen toda la razón y el ministro ninguna. Estos compañeros, defienden el pacto de continuidad de las minas, que tienen vigente hasta el 2.018 y que el actual gobierno incumple, recortándolo en un 60% este año, lo que se teme que será el cierre de las minas. Siendo maravilloso verlos entrar el día 11 en Madrid, después de que 200 mineros hubieran andado 400 kilómetros desde sus lugares de origen, en la llamada “marcha negra”; recorriendo después la ciudad por la noche, con el foco del casco encendido, acompañados de 200.000 madrileños que los fueron a recibir. Todo un fenómeno nunca visto, que las televisiones no transmitieron en directo, aunque a la selección de fútbol sí. A la mañana siguiente, miles de personas llegadas en 500 autobuses desde las cuencas mineras, los acompañaron por la Castellana hasta el Ministerio de Industria; pero fiel a su recetario, ningún representante del departamento recibió a los mineros. El conflicto seguirá y lo ganarán. Aún quedamos muchas personas que les podemos ayudar. Un niño de 12 años dijo: “Si cierran las minas nos quedamos sin cuartos” Un día después, el titular de Industria, José Manuel Soria, solicito comparecer en el Congreso, por el tema del carbón. Según el diputado asturiano Gaspar Llamazares: “Él ha decidido incendiar y él tendrá que apagar el fuego”. Joaquín Carbonell ha escrito: “Los mineros son la representación de la dignidad obrera”. El recortazo que hundirá España En eso estábamos, cuando el 11 de julio (una fecha para recordar), el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en uno de sus días más felices, presentó en el Congreso de los Diputados, el recorte más brutal e irracional imaginable, recibido con gran enojo por los ciudadanos y con grandes sonrisas y aplausos en la bancada popular, lo que fue ofensivo para la población (también para recordar). Las medidas con recortes para funcionarios, parados, dependientes y subidas de impuestos; lograrán un ajuste de 65.000 millones de euros en los próximos dos años. A ellos se suman los 27.000 millones que el Gobierno recorto en diciembre. Más los 18.000 que están recortando las comunidades autónomas. Lo que suma una reducción de 110.000 millones de euros. El anterior Ejecutivo del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, recortó 15.000 millones en dos años. Las medidas principales son: 1.      Incremento del IVA general en tres puntos, del 18% al 21%. El tipo reducido del IVA pasará del 8% al 10%. Se mantiene el tipo superreducido en el 4%. La recaudación del IVA, ha retrocedido un 10,1% hasta mayo. Ahora se contraerá más. Ya se dice: ¡IVA España! 2.      Recorte del subsidio de desempleo a partir del sexto mes, del 60% al 50% sobre la base reguladora, para “animar la búsqueda activa de trabajo”. Piensan que los parados no trabajan porque son vagos. Al oír la medida, la diputada popular Andrea Fabra dijo: “¡Que se jodan!”  3.      En 2.012, suspensión de la paga extra de Navidad a los funcionarios. Lo que se deje de percibir se les devolverá a partir de 2.015 a través de un fondo de pensiones. Cuando se plantea algo así, al final no se suele cobrar nada. Que se vayan preparando los jubilados. 4.      Más impuestos, posiblemente a través del céntimo verde, una tasa sobre los hidrocarburos que supondría un recargo de entre tres y cinco céntimos por litro de carburante. Lo que le faltaba al sector del automóvil. 5.      A partir de 2.013, se elimina la reducción por la compra de vivienda para los nuevos compradores. 6.      En la Ley de Dependencia, se revisará el baremo y las prestaciones del 2.013. 7.      En las administraciones locales, reducción del 30% de concejales por tramos de población. 8.      Drástica reducción de empresas públicas en el ámbito local. 9.      Flexibilización de horarios comerciales. 10. Recorte adicional de un 20% en las subvenciones a los partidos políticos, sindicatos y organizaciones patronales. “¡A trabajar, vagos!” y “¡A Cuba!” gritaban energúmenos diputados populares, cuando Rajoy hablaba de reducir el numero de liberados sindicales en la administración. Cuando tiene ocasión, la ultraderecha del PP enseña su patita.  11. Recorte en los ministerios de 600 millones de euros en las partidas de gastos. 12. Reducción de empresas públicas y fundaciones. 13. Se abre la puerta a una rebaja de las pensiones. El Gobierno llevará al Pacto de Toledo un nuevo proyecto de ley sobre el sistema de pensiones, para acelerar la aplicación del “factor de sostenibilidad” y abordar la jubilación anticipada. Será un empeño más, a favor de las pensiones privadas.    14. Una rebaja de dos puntos en las cotizaciones sociales de las empresas a la SS. Un punto en 2.013 y otro en 2.014. Otro regalito a la patronal. 15. Liberalización y, en su caso, privatización de los servicios asociados al transporte ferroviario, portuario y aeroportuario. La RENFE se va a liberalizar, o sea a privatizar. En total quince nuevos recortes, que se suman a los anteriores y que habrá que añadir a los siguientes que faltan por venir, porque con esta política austera recortista que sigue haciendo el Gobierno, se terminará de hundir España. Debido a que cada día la economía irá peor, siendo menor progresivamente la recaudación fiscal del Estado, por la caída paulatina de la actividad y del consumo. El Ejecutivo seguirá diciendo, como no tengo voy a recortar más, sin que sea capaz de sacar el país de esta rueda infernal. En todo lo propuesto por el Presidente, no hay ni una sola medida dedicada a la creación de empleo y al crecimiento. ¿Quién puede pensar, que con esta economía cobarde y de rapiña, se puede salvar el país? Felipe González se cansa de decir: “Sin crecimiento España se arrastrará por el barro durante 10 años. El que no crece no paga”. Siendo igualmente clarificador lo escrito por el exministro y líder del Partido Verde alemán, Joschka Fischer: “Queda aún por verse cuanto daño político habrá causado al sur de Europa la política de rescates de Alemania para la Eurozona, con su mezcla de austeridad, desempleo a gran escala y depresión económica. Es importante reducir los desequilibrios económicos, e igualmente coordinar las políticas europeas para estimular el crecimiento”. Siendo totalmente vergonzoso, el que nuevamente todos los sacrificios y recortes de Mariano Rajoy van siempre para el mismo lado: las clases media y baja, nunca para la alta. Podía haber establecido: “Un impuesto a las grandes fortunas y a las grandes empresas”. “No se recorta nada a La Iglesia, a la Casa del Rey, en el gasto de Defensa”. No se incrementa “el impuesto sobre el patrimonio”. No se incide “en la economía sumergida”. No se persigue de verdad “el fraude fiscal y del IVA”. No se establece “una tasa sobre transacciones financieras”. Se libra “a los grandes bancos de una mayor aportación”. Por el contrario, el primer ministro francés, el socialista Jean Marc Ayrault –François Hollande es el Presidente-, anunció también ante el Parlamento nuevos impuestos para las grandes empresas y los ricos. Reinstauró el impuesto sobre las fortunas y el de sucesiones. Suprimió el aumento del IVA previsto para este otoño. Garantizó que las clases populares y las clases medias serán exoneradas del esfuerzo, mientras que los ricos deberán contribuir mucho más. Además de crear una tasa especial para los bancos y las empresas petrolíferas. Han establecido una imposición del 45% para los más ricos y del 75% a partir de un millón de euros anuales de ingresos. Pero claro, con ese programa francés, Mariano Rajoy no podría hacer su mísera revolución a favor de los de arriba, quitando todo a los de más abajo. Si al menos las pérdidas fueran repartidas entre unos y otros, o como mínimo que hubiera una sola medida para ellos y el resto para nosotros, sería otra cosa. Sin embargo, ni aún eso se hace. Así diré, que yo no creo que los recortes o la política económica concreta se imponga desde Bruselas. De entrada y durante mucho tiempo, desde el Fondo provisional EFSF, se va a rescatar a la banca española con hasta 100.000 millones de euros, lo que significa que España está duramente intervenida y vigilada porque el que presta quiere cobrar. Pero se ha de saber, que el cobro se tendrá en todo momento asegurado, con el memorando que la troika (FMI, BCE, CE), con sus guardianes los hombres y mujeres de negro, hará cumplir a los bancos intervenidos. Además de contar con la garantía final del aval del Estado, tal como ese propio fondo de rescate exige en sus normas. En el futuro puede ser diferente, al poder desaparecer la garantía pública de pago; pero yo dudo de que lo vaya a ser. En mi opinión, la Comisión Europea, la troika, junto a todos los estamentos europeos y mundiales, lo que de verdad quieren es, que el Ejecutivo español alcance el objetivo de déficit del 3%, ahora en 2.014. Y en eso son y serán muy firmes. Ese objetivo, es tan difícil de alcanzar y, el recorte de tal envergadura, que al país no se le pueden poner más obligaciones. Ya tiene bastantes. Yo creo las palabras del ministro De Guindos, cuando dice, que nadie les ha impuesto nada. En las reuniones internacionales, en principio se confía en cada delegación, como se fiaron de los griegos y hasta ahora de los españoles, aunque con alguna duda, por la informalidad gubernamental. Por eso se marcan los objetivos a cumplir; pero en la forma de alcanzarlos en cada país, se responsabilizan las representaciones locales. Al menos esa es la experiencia que yo tengo. No verlo así, me parece equivocado.  Así, el 3% del déficit fijado, se puede obtener haciendo que paguen más los que más tienen, e incrementando los ingresos y reduciendo los gastos. Pero difícilmente se podrá lograr, pagando la factura los pobres y recortando únicamente los gastos. Hollande ha elegido la primera vía y Rajoy la segunda y ambas son admitidas en Bruselas. En nuestro caso, previa inspección de la Troika. Por lo tanto, todo lo malo que se está haciendo aquí, es responsabilidad del Gobierno del Partido Popular. Que los populares no se escuden en nadie, buscando culpables para sus fracasos. De los triunfos de la revolución conservadora, se vanagloriará Mariano Rajoy, con el desprecio absoluto del pueblo español. Ese será su castigo. El Presidente sí debe saber que, si no consigue el déficit estipulado, la troika lo hará caer... como ha hecho con otros. Hoy, los trabajadores públicos han tomado la calle.          13.07.2012                                                                                                  Fernando Bolea Rubio                                             Sindicalista