Socialista o neoliberal

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Fernando Bolea Rubio

Pedro Sánchez dirige de nuevo la nave socialista. El 39º Congreso del 16-18 de junio, lo ha ratificado como secretario general por el 70% de los votos, un 20% más de los que obtuvo en las elecciones primarias que ganó. Sea pues, bienvenido de nuevo al liderazgo del partido, en el que seguirá contando con mi humilde apoyo de militante. A la vez que, muestro mi satisfacción, porque por fin veo materializados principios y reivindicaciones sociales y socialistas en el programa aprobado. Pedro se ha comprometido a subir las pensiones, el salario mínimo, a derogar la reforma laboral, a recuperar la negociación colectiva y optar por la conciliación laboral.

Sánchez se ha acompañado en la comisión ejecutiva -como secretario de empleo-, por el sindicalista, Toni Ferrer, que sin duda es la persona que mejor conoce los estragos laborales que la derecha del Partido Popular ha hecho desde el Gobierno. Sí hubiera algún olvido importante, Toni lo recordará. Ya que como dice: “El PSOE está obligado a recuperar su alianza con la clase trabajadora”. Algo que ya ha empezado a hacer, porque por primera vez los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Fernández Toxo, intervinieron en el acto de apertura del congreso socialista.

El Partido Socialista se ha actualizado, aunque como Sánchez dice: “El nuevo PSOE es el de siempre” -no el de los últimos años, de triste recuerdo-. Por supuesto, sigue siendo socialdemócrata y, como se dice, estratégicamente situado en la izquierda para ganar el centroizquierda. La presidenta del partido, Cristina Narbona, subraya que el PSOE no solo debe ser de izquierdas sino “parecerlo”. Y, añade: “La sociedad está esperando a un partido de izquierdas para gobernar con los pies en el suelo, pero con los ojos mirando al cielo y con ambición”. E, igualmente comenta, “en el PSOE no sobra nadie que asuma reorientar el socialismo español”. La elección de esta mujer es magnífica por su gran valía. Lo mismo que son destacables por su mérito y entrega: Margarita Robles, ahora portavoz en el Congreso y la aragonesa Susana Sumelzo que, se hace cargo de la política municipal, después de haber sido la principal valedora de Pedro Sánchez en Aragón.

De las resoluciones del congreso, la que más ruido político y mediático ha hecho, ha sido el aprobarse la condición de que España llegue a ser plurinacional. El plurinacionalismo ayuda a evitar la división de sociedades en estados o países, significando que hay varias naciones que forman un cuerpo dentro de una comunidad organizada. En concreto, según la resolución socialista sería, una “nación de naciones” pero con un estado único que evitaría los referéndum de autodeterminación para salir o no de España, que con tanto ahínco los independentistas catalanes defienden hoy, quedando al acecho los vascos y gallegos.

Pedro Sánchez y el Partido Socialista Catalán (PSC) hacen esta sagaz propuesta, para evitar la paralización que el Presidente Mariano Rajoy está teniendo con Cataluña. Mientras en esa comunidad, se mantiene el alto porcentaje de independentismo, sin que el Estado español sepa que hacer, excepto enviar jueces con porras. El tema catalán esta podrido por culpa del PP, siendo necesario que el PSOE dirija el Estado para cubrir esa carencia. Rajoy es incapaz de solventar el independentismo catalán, únicamente Sánchez lo podrá hacer y para eso se prepara.

En este blog he escrito dos artículos referentes al problema catalán: “Cataluña la política sin fin”, en octubre de 2014; “Cabos sueltos”, en septiembre de 2015. No obstante, lo que estos días no es entendible es, que mientras la socialdemocracia catalana y española se esfuerzan por integrar a Cataluña y para que éste sea un único país; se quiera hacer oposición interna en el partido utilizando la plurinacionalidad, como torpemente Susana Díaz hace. Ella quiso mostrar su incomodidad con el carácter plurinacional de España, que el congreso del PSOE había aprobado el día anterior (17-J), declarando en los medios: “Yo me siento cómoda con el artículo 2 de la constitución y de ahí no me voy a mover”.

Pues bien, como las falsedades tienen corto recorrido, en el libro: “Al fondo a la izquierda” que el periodista y tertuliano, Jesús Maraña, acaba de publicar (pagina 325), se hace referencia a una entrevista que en primavera le hizo a Susana Díaz, en la que ella le dijo: “Mira, te voy a confesar algo. Yo creo que algún día habrá que reconocer que somos un estado plurinacional, y asumir a todos los efectos que Cataluña tiene singularidades. Lo complicado es hacerlo sin provocar desigualdades”. ¿Vas a defender expresamente que España es un estado plurinacional?, le preguntó; “En su momento, cuando toque, paso a paso”. Confirmándose con claridad que, si ella hubiera sido la secretaria general, hubiera hecho lo mismo. De todas maneras, después de las elecciones primarias que perdió, Susana Díaz a nivel nacional es historia. Y todo lo que pueda decir, cada vez importará menos fuera de Andalucía.

En el articulo de opinión “El PSOE siempre a la altura”, que Pedro Sánchez ha publicado en El Mundo, escribe: “A crear ese espacio de diálogo y trabajo parlamentario conjunto llamaremos a las fuerzas del cambio y a los colectivos sociales en las próximas semanas. Y lo haremos mirando a todos los progresistas que quieran un cambio político en España”. “Pero si continúan los vetos -entre Podemos y Ciudadanos-, buscaré decididamente ese apoyo mayoritario al cambio en las urnas”.

Me parece muy bien, pero en ese diálogo tengo pocas esperanzas. Tanto Iglesias como Rivera quieren ser presidentes del gobierno e, ideologías aparte, por eso se llevan tal mal. El Partido Socialista tiene que marcar más distancia electoral con Podemos y Ciudadanos, para que sus tesis puedan salir adelante. Como ya lo hace, el partido se tiene que dedicar a crecer más, dando solidez a su condición de líder de la oposición, como primera cualidad, para una buena gobernabilidad posterior. Ya hay encuestas con un empate técnico entre el PP y el PSOE. Pedro Sánchez será el próximo presidente del gobierno.

El secretario de organización, José Luis Ábalos ha dicho: “No renunciamos a pactar con Podemos, pero tienen que madurar”. Margarita Robles: “La victoria de Sánchez esta poniendo nerviosos al gobierno y al PP”.

Para el portavoz, Oscar Puente, el 39º Congreso Federal que se ha cerrado supondrá: “El final de la etapa de las baronías en el PSOE”. Rajoy le ha pedido a Sánchez moderación y éste a aquel decencia, decencia y ejemplaridad. Algo que con la corrupción -del no me acuerdo, no me consta, lo desconozco-, no tiene ni tendrá.

En el interior del partido, los afiliados tenemos que convivir entre los que luchamos para que el partido sea socialdemócrata de verdad; con los colegas que siguen las directrices de Felipe González, Pérez Rubalcaba, Susana Díaz, de hacer un gobierno neoliberal de coalición PP-PSOE-Ciudadanos. Hay que elegir entre ser socialista o neoliberal... No hay más.

23.06.2017 Fernando Bolea Rubio
Sindicalista

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