UN ARTÍCULO QUE NO GUSTARÁ

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Fernando Bolea Rubio

 

 

 

Los errores ideológicos y políticos cometidos por los gobiernos socialistas, junto con la desorientación política de personas progresistas con equivocas e ineficaces inclinaciones electorales, debilitan electoralmente a la izquierda socialista retrasando el cambio político al que urge llegar. Para que esa manzana caiga, el árbol lo agitan la derecha política y mediática. Con el empuje de grupos confusos con buena intención pero desorganizados, al no saber que sin un partido fuerte detrás, todo será, según me temo, simples fuego de artificio. Más intereses electorales de otras izquierdas, a veces disfrazadas de Robin Hood, como arqueros del bien, cuando no tienen unión ni posibilidades para quitar del reino al príncipe Juan sin Tierra.

El PSOE es en realidad la única izquierda real con posibilidades transformadoras. Sin embargo, estos días he oído decir: “El Partido Socialista Obrero Español no es de izquierdas”. Bueno, el pensamiento es libre y esta forma de degradar típica de aliados de otra trinchera. Así diré, que el PSOE es socialista. Si se quiere más exactitud, socialdemócrata. Dado que desde el congreso extraordinario de 29 de septiembre de 1979, en el que Felipe González le hizo renunciar al marxismo, no es marxista. En él, se retiró la transformación en una sociedad socialista sin clases, ni propiedad privada; como en los demás partidos socialdemócratas europeos ya se había hecho. Se aceptó el mercado como guía general, separándose del Estado neoliberal de la derecha al optar por un Estado social de orientación socialdemócrata, amparado en el Estado del bienestar.

En el contexto político e ideológico de aquel año, este cambio se consideró lógico. Porque como el PSOE ha sido siempre un partido de gobierno, esa iniciativa era necesaria, para desactivar los demoledores ataques que los conservadores les hacían en las campañas electorales, asustando a los ciudadanos por el referente marxista. Así, la espoleta se desactivó pronto. En las elecciones de 1982, el PSOE aventajó a la derecha en 20 puntos, permaneciendo en el Gobierno durante 14 años. Implantando en ese tiempo, todos los grandes avances sociales que los españoles disfrutamos, como la sanidad universal, educación gratuita, igualdad de oportunidades, un estado de derecho envidiable, apertura del país en el mundo, prestigio gubernamental en Europa y otros logros.

Pero como si todo esto no fuera nada, ahora se suele mentir principalmente por ignorancia, mala fe, o intereses partidistas concretos, diciendo: PSOE y PP la misma birria (m...) es. A estos tipos, este artículo no les gustará. Ahora bien, como Elena Valenciano alega: “El PSOE y el PP no deben ser lo mismo, cuando los populares están quitando las mejoras y derechos que los socialistas implantamos”. Ante todo lo cual y en términos opcionales e izquierdistas, cabe preguntarnos. ¿Izquierda Unida, el movimiento Podemos, los televisivos y presuntamente radicales en boga, hubieran tenido la lucidez suficiente y hubiesen sido capaces de hacer política de tal altura, dando vida a la izquierda y ese bienestar real al pueblo español? ¿Cuántos de los que piensan que el Partido Socialista no es de izquierdas y ellos sí, se sienten socialistas marxistas de verdad y dispuestos a tumbar la sucia sociedad capitalista como tal, copiando modelos desaparecidos de los que no queda casi ninguno en pie?

Hay que ser marxistas de corazón en su recuerdo y consideración, no intelectualmente. Por hacerlo mal, la humanidad se ha dejado perder esa ideología y ya no volverá, al menos en los países desarrollados. Aunque también hay que decir, que en la Unión Soviética comunista se veían colas de personas en los supermercados esperando ser servidos; pero no gente rebuscando comida en los contenedores de la basura, como en España esta pasando.

Por lo tanto, el Partido Socialista es socialdemócrata. Ser así, quizá no parezca ortodoxo. Sí bien, es de tal condición, lo mismo que lo son la inmensa mayoría de los partidos de la izquierda europea. En Alemania, Francia, Reino Unido. ¿Eso es poco? Es la izquierda que gana y gobierna, en la que confían millones de europeos y de ciudadanos en el mundo. ¿Es ser de izquierdas? Por supuesto que sí. ¿El PSOE es de izquierdas? Claro que sí. E, incluso mucho más, es socialista. El socialismo democrático es, la única izquierda, a la que el conservadurismo teme todavía. A pesar de las andanadas celosas que le lanzan desde cañones diversos.

Sí la izquierda real no fuera la socialista, apañados íbamos a ir, con el resto de los grupos que quedan criticando mucho al PSOE, a veces con razón, pero sin saberse organizar ni actualizar. Los neoliberales están saqueando el país, mientras en la izquierda hacemos ciencia ficción. Quijotadas. Y menos manifestaciones de colores, con todos a una e igual fin. La política no es un juego de niños, es hacer que la sociedad viva mejor o peor.

De todos modos, cada uno que piense lo que quiera y vote en conciencia o al más pintado, si su color le gusta. Lo único que me preocupa es, el que por simples diferencias de matiz, la izquierda pierda votos inútilmente cuando tan necesarios son. Debiéndose tener en cuenta, el que cuando el socialismo falla, sus votos perdidos no van más a la izquierda, su efecto en ella es mínimo y en realidad desaprovechable. Van a la abstención, a la derecha y a la ultraderecha, como en las municipales francesas acaba de ocurrir. Lo que no es óbice, para dar un viva muy fuerte a la socialista de origen español, Anne Hidalgo, por convertirse en la primera alcaldesa de París.

 Aun así, yo no pretendo decir, que todos los votos tengan que ser socialistas. Sí pediría, mucho más respeto para unas siglas y una organización como el PSOE, en recuerdo de lo que históricamente ha aportado a la política y a las clases populares españolas; a pesar, de las correcciones que necesita, lo mismo que los demás partidos. Sacrificando miles de vidas, soportando cárceles, miserias, calamidades. Aportando esfuerzos, sacrificios, iniciativas para una vida mejor. Todo ello, desde que el partido fue fundado por el padre de la izquierda española, Pablo Iglesias, el 2 de mayo de 1879, en Casa Labra (aun abierta) de Madrid. Hace exactamente 135 años. ¿Se ha pensado en lo que este país sería, si el Partido Socialista no hubiera existido? Para todos los que lo insultan y desean eliminarlo porque sí, para ocupar ellos su espacio electoral, vaya mi reprobación más absoluta.

 Y, por supuesto no, a las falsas apariencias. Debido a que observo, que hay personas que parecen enamoradas de sí mismas, yendo felices por la vida, con la simpleza de decir que son de izquierdas y que el PSOE no lo es. Cuando en ellos se ve menos izquierdismo del que aparentan, ni entienden que la derecha esta ahí atornillando a la gente y de verdad hay que apartarla de los gobiernos.

Asimismo pienso que, la juventud está más organizada y sensibilizada de lo que parece. Pero por desgracia, en ellos no cala el discurso de los partidos tradicionales de la izquierda; sin duda porque se lo han ganado a pulso, al estar más pendientes de ellos mismos que de formar política y socialmente a los jóvenes. Lo que ha derivado en que éstos, en vez de pensar en unidad, lo hacen en diversidad. Les gusta lo diferente valga o no. Adoran cualquier aire que sopla la vela, no el huracán de izquierdas en unidad que entre todas ellas hay que hacer para vencer. “Yo lloro cada vez que veo esa película”, decía por la calle un mozalbete ya hecho. Así vamos mal. Que la juventud tenga más coraje, siempre dentro del pacifismo. Con mayor sentido organizativo en los partidos y sindicatos estables, para asumir las responsabilidades político-sindicales correspondientes a su época y condición. Como en su día los jóvenes las asumimos para instaurar el sindicalismo de clase, la democracia, la libertad. Si no lo hacen, se arrepentirán siempre.

 La candidata socialista a las Elecciones Europeas también afirma: “El 25 de mayo tiene que ganar la izquierda, pero sólo la izquierda que “puede” y “sabe”: La socialdemocracia. “Ha llegado la hora de la izquierda al timón. Y me refiero a la izquierda que puede, que sabe, que ofrece soluciones de verdad. La única alternativa real que existe en este momento en Europa”. Es verdad.

 Hace unos días, el doctor en filosofía y autor del libro “Sociofobia”, Cesar Rendueles, conocido simpatizante de los nuevos movimientos políticos de calle, impartió una conferencia invitado por UGT. En el debate que después se generó, ante un comentario que le hice, sobre la importancia del PSOE en la izquierda y la necesidad de unirse toda ella. Me contestó indicando: “El centro político ha girado hacia la derecha y ha de volver a la posición anterior”. Estoy de acuerdo. Al actor José Sacristán, refiriéndose a la política retrograda del Gobierno, le he oído decir: “Esto es como una revolución al revés”. Es cierto, también. En todo caso, quien tendrá más fuerza para virar el rumbo: ¿Un trasatlántico con la bandera de la unidad de la izquierda, con los botes salvavidas del socialismo democratico europeo, o el velero pirata de tres palos y sin catalejo del capitán Garfio

 La izquierda obrera y sindical quiere que la izquierda se una de una vez y sin zarandajas. La realidad y la coherencia del electorado... situará en su sitio a los discrepantes.

 

 

      1. Fernando Bolea Rubio

 

Sindicalista

 

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