Son tiempos de homenajes y de recuerdos. Treinta años de la transición democrática. Setenta y cinco años de la II República. Setenta años de la sublevación militar contra ese régimen legítimo. Sublevación que dio alas para acabar con la vida y las ilusiones de gentes como Beraza.
Después vinieron años de silencios: los de sus familias, amigos. Los de la opresión y ausencia de libertades. Y tras el silencio, el olvido. Para evitar el olvido es necesaria la recuperación de la historia del movimiento sindical y socialista. Porque la historia de esas organizaciones durante esa etapa "turbulenta" es la historia de España. participaron desde su nacimiento en los estertores del siglo XIX y durante los primeros cuarenta años del siglo XX en el acontecer histórico, aportando para la construcción del país una propuesta modernizadora, democrática, social, y de convivencia pacífica. La que hoy vivimos. Con esa pretensión la recuperamos. Como decía Arsenio Jimeno: No se trata de clamar venganza... la memoria histórica del pueblo no debe estar inscrita en la arena del olvido para que la borre el lengüetazo de una ola