“LAS LUCHAS ANTI FRANQUISTAS Y POR LA DEMOCRACIA”

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Guallar Rodrigo, Santiago

Para la generación de los nacidos entre los cuarenta y los cincuenta , en nuestro primeros años el franquismo lo cubría todo: la escuela, la iglesia, las fiestas, la cultura, el trabajo, la ciudad, los pueblos, los barrios, la universidad, el ejército, la familia, el sindicato, la prensa y radio ( No había TV.)

Para los de esa generación nuestra peripecia vital transcurría pareja al desarrollo del Régimen. El Franquismo era omnipresente en nuestra infancia. Anunciaba ciertos rasgos de descomposición en nuestra juventud y en la madurez fuimos testigos del final de la Dictadura a la vez que nos incorporábamos al trabajo, e iniciábamos nuestra andadura personal y vital tras nuestra emancipación de la casa paterna.

Con Franco a punto de morir, el que suscribe, hacia la mili y se casó; empecé a trabajar como profesor y nació mi primera hija

Nuestra época de formación corrió pareja a las postrimerías del franquismo y ya desde el instituto pudimos vivir las primeras algaradas en las que los grises se empleaban a fondo en su represión y erradicación.

Nuestro periodo universitario (69-74) coincide con una de las épocas más politizadas de la universidad. Pudimos participar en las luchas universitarias muy importantes en Zaragoza, que junto a las luchas vecinales y al movimiento obrero constituyen los pilares esenciales del antifranquismo.

Todo ello en un ambiente terrible de miedo, represión y de clandestinidad. El régimen aniquilo y arraso con todo lo que supusiera recuerdo y memoria de los logros de la República. Y para ello había utilizado todas las fórmulas posibles: condenas, depuraciones, represión, encarcelamiento, campos de concentración y de trabajos forzados, ensañamiento con familiares, con las mujeres y con los hijos de los perdedores.

Por eso las mínimas acciones que se dan desde los sesenta en los ámbitos de luchas anti franquistas en las postrimerías del Régimen tienen un carácter clandestino y minoritario

En nuestra Universidad desde finales de los sesenta y en los primeros setenta eran constantes las asambleas, comunicados, manifestaciones, huelgas que supusieron la declaración de varios estados de excepción y el cierre repetido de la universidad.

EL PCE y organizaciones a su izquierda como el MCE ejercían un protagonismo indudable,

Los comités de estudiantes universitarios (CER) y los comités de Curso, mantenían la actividad reivindicativa con constantes acciones que eran seguidas por una minoría. La mayoría apenas era consciente de este movimiento y se puede decir que la mayor parte de los estudiantes nunca participaron en el.

La lucha tenía carácter clandestino, empezaba en un momento puntual en una facultad determinada, se extendía a veces a otros recintos universitarios y en ocasiones a las calles para apagarse hasta que otro conflicto surgía de nuevo.

La BPS estaba infiltrada en la universidad y la policía que estaba presente en los pasillos, fue reclamada a veces por las autoridades universitarias lo que produjo no pocas protestas, seguidas de detenciones y encarcelamientos de los responsables de las mismas.

La universidad de Zaragoza fue epicentro de las luchas antifranquistas desde mediados de los 60, en consonancia con los grandes centros universitarios del país. Son destacables las luchas contra la ley general de educación en 1970, las movilizaciones en torno al proceso de Burgos en el 72 y la caída de todos los miembros del rectorado de Justiniano Casas ( Usón, Canellas), las luchas contra las condenas a muerte de militantes del FRAP y de ETA. Para frenar tal conflictividad se decretó el estado de excepción con el cierre de la Universidad.

Los incidentes en Ciencias con el levantamiento de un muro de ladrillos para impedir la entrada de los estudiantes que habían ocupado la facultad. La entrada al rectorado en Derecho y el posterior “vuelco” del coche del Rector-, el atentado contra el cónsul Francés Roger Tur y la detención de sus autores - estudiantes de la universidad de Zaragoza- y de familia de la burguesía, fueron noticia en los periódicos de los días siguientes, incluso a nivel nacional por lo insólito de las acciones.

La supresión de las clases por el cierre de la universidad produjo la creación de la universidad paralela que se desarrollaba en los colegios mayores.

Hubo huelgas en distintas facultades; las asambleas, comunicados, manifestaciones dentro y fuera de los recintos universitarios eran constantes. A la vez se intentaba conectar con las movilizaciones de los trabajadores de las distintas empresas en lucha.

No se puede obviar el llamado “frente cultural” que en Aragón se manifiesta con la presencia de grupos artísticos como FORMA , AZUDA y otros. Más tarde con la creación del semanario Andalán, la organización de semanas culturales y de cine fórums, con los cantautores, y con actividades de distintas entidades como el Café Levante, Casa Emilio, el Picarrál y el Centro Pignatelli

En el campo político sólo existe el PCE, que es el partido, el único partido cuyo secretario general en la clandestinidad y tras la legalización fue Vicente Cazcarra

Poco a poco se recuperan siglas históricas CNT, UGT, PSOE a las que les cuesta conectar con la realidad del país ya que básicamente desde la guerra habían desarrollado su actividad en el exilio. Surgen otras nuevas. CCOO, CSUT, EL FRAP, MCE, PTE. La LIGA, la ORT,

A finales de los sesenta y en los primeros setenta pudimos vivir las primeras luchas obreras. Balay, Tudor, La WALTON, KARPETAN, TUSA. TACA, Criado y Lorenzo , La textil Tarazona, Fibras ESSO, movilizaciones en Sabiñánigo y Monzón . También las primeras huelgas. La huelga del metal en la que se forjaron muchos de los líderes obreros en la órbita de las CCOO que era la organización predominante.

Se desmorona el sindicato vertical que para intentar subsistir organiza elecciones sindicales de las que surgen los enlaces y jurados de empresa.

CCOO con la política del “entrismo” se aprovecha de las estructuras del vertical y es la organización hegemónica. USO recoge de alguna manera las luchas de organizaciones cristianas como la HOAC y la JOC en la que se forjaron muchos líderes obreros que tuvieron responsabilidades en los sindicatos que se legalizaron años después.

CSUT, SU, CNT continuarían a su manera las “luchas autónomas” (al margen de las centrales).

UGT dirigida desde el exilio apenas tiene incidencia y practica una política que no es entendida, de dudosa eficacia, consistente en un total rechazo al vertical que le hace ser irrelevante hasta la legalización. UGT pedía la supresión y el desmantelamiento de la CNS mientras otras organizaciones se aprovechaban de las estructuras existentes.

El fenómeno de la inmigración de las zonas rurales a las ciudades trae consigo el crecimiento de los barrios que crecen rápido, desordenados y faltos de equipamientos.

Las familias que se han traslado de los pueblos a los barrios en busca de mejores condiciones de vida, viven hacinadas en pisos pequeños que se levantan en calles sin asfaltar y en ocasiones sin los mínimos servicios básicos. Es una época, gris con mucho miedo a todo. En un clima de vigilancia y de represión.

Los hombres desempeñan largas jornadas de trabajo de más de 12 horas con frecuencia en dos lugares distintos. Las mujeres para las que no hay trabajo hacen en casa tareas de manipulado o ensamblage de piezas de textil, de juguetes con las que obtienen recursos “para comer” dado que el grueso de los salarios se destina a pagar la letra del banco por la compra del piso.

Para dar respuesta a estas necesidades de servicios, escuelas, ambulatorios, transporte, surgen las organizaciones vecinales que de pedir semáforos e instalaciones de equipamientos y servicios, se convierten en un pilar del antifranquismo y foco de luchas por la participación y por la democracia.

Para vencer ese miedo se realizan largas reuniones en donde se toma conciencia de los problemas del barrio. Son abiertas a todos y no hay representación política en principio, aunque poco a poco se pueda ir descubriendo la adscripción a unos grupos o a otros de algunos de los asistentes.

Estas reuniones se hacían por lo general en parroquias, uno de los pocos recintos que se creía que eran seguros. Se experimentaba así una sensación parecida a la que podían sentir los estudiantes en sus luchas en la universidad y los trabajadores en las luchas obreras autónomas que sólo eran consentidas dentro de las fábricas.

Solo se consiguió superar el miedo y hacer frente a la represión cuando se ocuparon los espacios públicos. El régimen no permaneció indiferente y se opuso a esta toma de conciencia y la ocupación de los espacios públicos con todos los argumentos legales represivos y con la actuación implacable de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, la Policía, la Guardia Civil y otros servicios.

Al agobiante clima de miedo, sumisión y represión en no pocas ocasiones se sumaron los empresarios y la burguesía imperante que solo se ocupaba de obtener enormes beneficios y de especular especialmente con terrenos sobre los que se iban a levantar barrios enteros.

En esta época es destacable el papel de algunas parroquias y la actuación de una pequeña parte del clero secular y regular que se enfrenta a la jerarquía. Todo eso motivado por los efluvios del Concilio Vaticano II.

Es significativo el papel de los curas obreros que aparecen en lugares de toda España. Aquí conocimos al “cura Paco” (Francisco García Salve) que años después figuró en alguna candidatura del PCE) y a otros como Ramón en la parroquia de Montemolín en San José.

En otro orden de cosas en relación con los cristianos de base se puede hablar del movimiento de los curas de Fabara.

Este movimiento que nace en los pueblos, se traslada más tarde a Zaragoza. Viberto en Valdefierro- Oliver y otros en distintos barrios en los que pronto son referentes, contribuyeron a ligar las reivindicaciones campesinas con las de los barrios, los estudiantes y los trabajadores. Se produjeron se produjeron las primeras tractoradas, clásica manifestación que hoy todavía goza de total protagonismo en las movilizaciones agrarias.

Experimentamos en nuestra carnes las consecuencias de las crisis económicas del 67 y del72 y los intentos del régimen para neutralizar sus efectos en una clase trabajadora que sufrió sus consecuencias más que nadie y de ahí las primeras luchas por la mejora de las condiciones de vida y trabajo .Vivimos los intentos de apertura y reforma del régimen con el espíritu de febrero de Arias y la Ley de asociaciones. Apertura que nadie llego a creerse.

Los movimientos antifranquistas eclosionaron con la muerte del dictador en octubre del 75, hecho que muchos lamentan y de ahí las enormes colas y acciones de luto. En cambio otros en número significativo pero menor, brindan con Champan.

A Partir de aquí todo se precipita.” Libertad, amnistía, legalización, democracia y si no la hay sin dudas la habrá”.

Llega la legalización de los partidos, de los sindicatos, y hasta finalmente del PCE y del PSUC, y se va a elecciones en junio del 77. Las gana UCD y todos bailan al ritmo de Suarez. Es la época de la “la purísima transición” que nos lleva en el setenta y ocho a la “Santa Constitución”.

La transición que se ha definido como un fenómeno político casi perfecto y nada traumático no está exenta de luchas, tensiones, y acciones violentas por parte de la ultraderecha y por los cuerpos y fuerzas de Seguridad. (Los grises) del estado. Los asesinatos de Atocha y de otros militantes de partidos y de estudiantes que luchaban por las libertades y por la democracia, son buena prueba de eso.

En el 79 la izquierda se hace con el poder municipal y gobierna en coalición- lo que son las cosas. Los principales ayuntamientos.

En el 81, el 23 de febrero y Tejero supone el último intento de involución de la ultraderecha, del ejército y del franquismo. La victoria socialista en octubre del ochenta y dos pone el colofón a una época en que los hechos se suceden a una velocidad vertiginosa.

Se pasó o de una dictadura a una democracia y de una España franquista a una de centro izquierda con un gobierno socialista. ¡Y todo ello en media docena de años!

En definitiva hablamos de una década tan especial que tiene 14 años o más pues se extiende desde el mayo francés del 68 a octubre del 82 socialista. En medio, el final del Franquismo, la legalización de los partidos y sindicatos, la amnistía, la llegada de la democracia, las primeras elecciones, la Transición y la Constitución.

Sirvan estas líneas de crítica y rechazo total a personas que aún están entre nosotros, que ejercieron la represión y actuaron con saña violentando lo esencial de los derechos humanos y a la vez de reconocimiento a otros hombres y mujeres que dieron lo mejor de sí, algunos incluso hasta la vida, y otros sufriendo el exilio o torturas, represión, humillaciones hasta la consecución de las libertades y de la democracia.

 

Santiago Guallar Rodrigo

REPRESALIADOS POR EL FRANQUISMO EN ARAGÓN

Apellidos, nombre, alias... Localidad
ACHON GALLIFA ISIDORO ZARAGOZA
ALADREN MONTERDE BERNARDO ZARAGOZA
ALBAR CATALAN MANUEL ZARAGOZA / QUINTO DE EBRO
ARNEDO CALVO JUAN TARAZONA
AZORIN IZQUIERDO FRANCISCO MONFORTE DE MOYUELA

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  • Sorprende que el neoliberalismo, que no solo es una política económica, sino también una antropología con unos determinados valores, siga vigente todavía.

  • El pasado día 3 de marzo tuvieron lugar en Calatayud los actos del Día de la Memoria Democrática de Aragón, tal y como se contempla en la Ley 14/2018, de memoria democrática de Aragón.

  • Montesquieu señalaba que el poder corrompe y si el poder es absoluto corrompe absolutamente. Tal frase se refería al ámbito político. Mas, hoy podría aplicarse a las grandes empresas tecnológicas o digitales que se esconden tras las iniciales de GAFA.

  • La noticia de la adopción la recoge la prensa zaragozana, el diario “Amanecer”, de 18 de marzo de 1942, con el titular “HÍJAR ADOPTADO POR EL CAUDILLO” de una manera muy pormenorizada por el corresponsal de Híjar.

  • La última semana publiqué en este medio el artículo La (auto) derrota de la clase trabajadora en los últimos 40 años ha sido una tragedia de la civilización humana. El título era suficientemente explícito.

  •       La ciudad de Amsterdam siempre ha sido un ejemplo de libertad y tolerancia.

  •       En un mundo cada vez más globalizado, sometido a tensiones multipolares, a crisis de modelos sociales y políticos, obsesionado por amenazas reales o imaginarias, desde el terrorismo al riesgo de colapso medioambiental, se ha ido abriendo paso una tan importante como creciente preocupación por el concepto de “seguridad humana”.

  • Para la generación de los nacidos entre los cuarenta y los cincuenta , en nuestro primeros años el franquismo lo cubría todo: la escuela, la iglesia, las fiestas, la cultura, el trabajo, la ciudad, los pueblos, los barrios, la universidad, el e