CARA Y CRUZ DE LAS ENCUESTAS.

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Deberíamos preguntarnos: ¿para qué sirve una encuesta? La respuesta suele ser que éstas son la primera fuente de información que tienen las empresas, las instituciones o los partidos políticos para intentar, a partir de esta foto fija en blanco y negro, conocer la gama de colores cambiantes de la sociedad.

Si recuerdan aquellos cuentos infantiles, que leíamos de pequeños, el rey siempre quería saber que opinaban sus vasallos. Disfrazado de pordiosero recorría el mercado preguntando que opinaban del rey. Los modos de recoger la opinión de la gente a lo largo de la historia han ido variando y perfeccionándose hasta llegar a lo que hoy conocemos como sondeos de opinión.

El antecedente más remoto que se conoce de medición de datos por un método más o menos serio se remota a 1854, durante la guerra de Crimea. Allí, la enfermera Florencia Nigthingale luchaba duramente contra la muerte, sobre todo porque a sus pacientes les faltaba lo más elemental para sobrevivir. Para obtener la información que necesitaba elaboró formularios para las encuestas que iba a realizar en los hospitales de campaña.

Después de 150 años de acontecimientos, la recolección de datos estadísticos, la comprobación de hipótesis y los estudios de opinión pública – sobre todo para la elaboración de pronósticos electorales- se han convertido en temas de absoluta actualidad., pues los sondeos de opinión actúan como si fueran una institución más del sistema democrático. En la actualidad las encuestas se han convertido en un instrumento que se aplica a la política, a la publicidad y a la investigación de mercados.

Recientemente leía las declaraciones del fundador del grupo Ikea, en relación al por qué de su entrada en nuestro país. El manifestaba que:"creía que los españoles tenían buen gusto y que el diseño a buen precio era importante para estos. Seguro, que si en aquel momento hubiera hecho un estudio de mercado, sobre la conveniencia de entrar en el país, los resultados hubieran sido negativos. Pero, como en otros muchos casos, me fié más de la intuición, del sentido común. La entrada fue un éxito". Sorprende estas afirmaciones cuando hoy día nadie se suele atrever a lanzar al mercado ningún producto nuevo sin determinar previamente quién lo va a comprar.

También antes se solía hablar del "olfato" de los buenos políticos, que intuían y anticipaban las repercusiones que tendrían sus decisiones. Hoy día las encuestas son, no sólo fuentes de información, sino factores influyentes y decisorios de los procesos electorales. La aparición de los resultados de éstas en los medios de comunicación producen temor en la clase política, sobre todo a los candidatos que ven diluirse sus posibilidades de gobernar o de dejar de hacerlo.

Los sondeos sirven para comunicar opiniones y juicios de los ciudadanos entre el lapso que media entre dos elecciones. Acercan el pensamiento y deseos de los ciudadanos a sus representantes, para hacer consciente al gobernante de los problemas que ellos consideran prioritarios. Algunas veces, cuando los resultados les son desfavorables, menosprecian en público a los sondeos, arguyendo que no sirven para nada. En una economía de mercado algo que no sirve sería rápidamente eliminado, dado que no son baratos.

Las encuestas también suelen influir en la selección de los candidatos. ¿Será candidato el Sr. Atarés o el Sr. Buesa? Los partidos políticos buscan elegir aquellos que cumplan los requisitos que exige la ciudadanía. Para ello es necesario que los partidos estén abiertos a la sociedad, que tengan capacidad de diálogo con las gentes, que conozcan sus necesidades y que los ciudadanos reconozcan la fuerza de las convicciones de los que les quieren representar y la capacidad de poder transformar la sociedad de acuerdo con el sentir mayoritario de la ciudadanía.

Buen ejemplo de esta sintonía ha sido la elección de Michelle Bachelet para la presidencia de Chile por una mayoría importante de ciudadanos. A los chilenos les ha fascinado su capacidad de hablar y actuar sobre los problemas importantes con un vigor que demuestra su identificación con las esperanzas de la gente. En su gobierno acaba de aplicar el principio de paridad y también en los niveles superiores de la administración. Al analizar el modelo chileno Alain Touraine considera que la representación de las mujeres tienen un significado que no se reduce a ellas mismas: son la seña de identidad que asume una población cuyas preocupaciones más directas y más privadas han invadido el ámbito público. Entiende que presencia de los temas femeninos han supuesto un cambio radical en las relaciones entre la población y el sistema político.