EL PRESUPUESTO DE BUSH

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Cándido Marquesán Millán

Además ha revelado su intención de llevar de aquí a 2012 las cuentas públicas al equilibrio, todo ello rebajando los impuestos, especialmente a los ricos. También en este saneamiento se quieren recortar cerca de 66.000 millones de dólares del programa para jubilados Medicare, que beneficia a cerca de 43 millones de ciudadanos, y otros 12.000 millones de Medicaid, que ofrece ayuda sanitaria a gente sin recursos, durante los próximos cinco años, como también la reforma del régimen de la Seguridad Social, sobre todo en las pensiones. De lo que se trata es eliminar o reducir la financiación en un total de 141 programas sociales. Tampoco debería sorprendernos esta actuación. Es más de lo mismo. Y eso que las bolsas de pobreza son inmensas, sobre todo, entre la población negra o latina. Según la Oficina del Censo, el año 2006, aumentaron 1,5 millones los pobres con respecto al año anterior. Tras descender con Clinton, con Buhs han aumentado en un 20%. Según un Programa de desarrollo humano, de la ONU, un niño afroamericano de Washington tiene más posibilidades de perecer en el primer año de vida que en una ciudad india del estado de Kerala. En la capital norteamericana la tasa de mortalidad infantil es el doble que en la china. En Estados Unidos ha aumentado la tasa de mortalidad infantil, algo que no ocurría desde el año 1958. En el año 2006 había 40 millones de pobres, la mitad de ellos niños. Existen 45,8 millones de ciudadanos sin protección de la Seguridad Social. Lo ha conseguido, aunque no lo cuenta, gracias a los recortes presupuestarios, las bajadas de impuestos y el incremento de gasto militar. Ha conseguido debilitar los servicios públicos de sanidad, educación o pensiones como nunca; siguiendo una política neoliberal a ultranza, inaugurada por Reagan, que preconiza el adelgazamiento del Estado, para traspasar todo, cuanto más mejor a la iniciativa privada, ya que esta acudirá presta y veloz a solucionar los problemas de los ciudadanos, allí donde estos aparezcan. Todo esto es obra del gobierno Bush.

Así era previsible el desastre de Huracán Katrina, ya que faltaba más de 1/3 de la Guardia Nacional de Luisiana y casi la mitad de Misisipí al estar en Irak. No actuaron, como debieran, los Servicios de Protección Civil, al estar más preocupados en la lucha contra el terrorismo y la vigilancia en las fronteras para controlar la entrada de emigrantes, que en proteger a los ciudadanos norteamericanos en un desastre de la naturaleza.

Mi presupuesto refleja las prioridades a día de hoy de Estados Unidos, aseguraba el presidente, que intentaba justificar sus cifras recurriendo a la seguridad de la nación y su lucha contra el terrorismo. Con estas palabras intenta chantajear a los demócratas y a la sociedad americana en su conjunto, ya que si alguien no acepta estas prioridades presupuestarias será acusado de antiamericano. Y se queda tan tranquilo, ya que Bush se cree bendecido por Dios para realizar una misión histórica y tiene la convicción de estar dirigiendo el país del “Destino Manifiesto”. Fundamentalistas religiosos americanos le han hecho creer que es el enviado de Dios, en una especie de providencialismo. En la cruzada contra el Eje del Mal, Dios está de su lado. Su misión imperial es de derecho divino.

Además, todo el discurso y la actividad política de Bush demuestra una concepción maniquea de tonos apocalípticos, que sirve de justificación para cualquier actuación El representa el Bien Absoluto y otros, en contraposición irreconciliable, el Mal Absoluto. Por ello Estados Unidos es el país que representa el Eje del Bien, como no podía ser de otra manera, de ahí su indiscutible legitimidad para luchar contra el mal. Este maniqueísmo implica que hay que tomar postura; no vale la indiferencia o la neutralidad. O se está con el Imperio del Bien o se está con el Imperio del Mal. Esto justifica también una venganza implacable. El primer nombre que se dio a la operación militar contra Afganistán en respuesta a los atentados del 11-S, fue “Justicia Infinita”. Esta expresión supone la puesta en marcha la ley del talión. El conflicto por ello se convierte así en una Guerra Santa. Para conducirla a buen término no se deben reparar en medios, de ahí un militarismo a ultranza con los consiguientes y justificados incrementos en presupuestos armamentísticos. Debemos, tenemos que estar seguros. La defensa de la gran nación justifica la extensión de la violencia y de la muerte por todo el mundo, sin detenerse en la población civil, sean ancianos o niños, como está ocurriendo actualmente en Irak. Ya van más de 3.000 soldados estadounidenses, sobre todo hispanos y afroamericanos, muchos miles de iraquíes civiles y el desplazamiento de más de un millón de personas. Mientras tanto, como ha señalado recientemente Paul Kennedy, es un insulto que políticos, empresarios y profesores universitarios pidan desde sus cómodas poltronas un mayor despliegue de tropas en Irak, mientras sus hijos estudian en Harvard o Yale. Lamentable y vergonzoso.

Diario de Teruel, 12 de febrero de 2007.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Entre los múltiples despropósitos y torpezas del presidente norteamericano Donald Trump en materia de política internacional uno de los más graves ha sido la ruptura el pasado 8 de mayo del Acuerdo nuclear con Irán cuyas consecuencias futuras resultan imprevisibles.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    El asesinato del periodista Jamal Ahmad Khashoggi, ha vuelto a poner de actualidad a Arabia Saudí, un país que siempre ha hecho gala de un absoluto y flagrante desprecio por los derechos humanos y en donde las ejecuciones públicas son práctica habitual.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    En el conflicto político originado en Cataluña como consecuencia del procés independentista, la voz de la Iglesia católica apenas se ha dejado oír. Es por ello que resultan interesantes las reflexiones recogidas en el documento Es posible renovar la convivencia, elaborado conjuntamente por los colectivos Cristianisme i Justìcia, vinculado a la Fundació Lluís Espinal de Barcelona y EntreParéntesis del Centro Fe-Culturas-Justicia de Madrid, en un intento de tender puentes y buscar soluciones consensuadas ante un conflicto que, como bien señalan, no debería nunca haber salido del debate político y que produce una gran incertidumbre ante el futuro inmediato de Cataluña y el temor a que aumente fractura social surgida entre partidarios y detractores del procès.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Desde que en el 2008 estalló la crisis global ya nada es igual en nuestras vidas: cambios profundos y retrocesos graves han sacudido la economía, el sistema político y, en consecuencia, nuestra sociedad. Tenemos la sensación de que lo que hasta entonces era nuestro modelo de vida ha entrado en un declive (¿irreversible?) que está resquebrajando el Estado del Bienestar, Y esta situación de desencanto y pesimismo parece mostrarnos un futuro incierto ante lo que hasta ahora eran nuestras evidencias y seguridades, azotadas éstas por un triple vendaval.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Nos hallamos en pleno debate político y ciudadano en torno a la exhumación del general Franco de la Basílica del Valle de los Caídos, del panteón de Cuelgamuros, edificio del Patrimonio Nacional en el que por espacio de más de 4 décadas se ha seguido honrando

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Resulta preocupante la aprobación el pasado 19 de julio de la Ley Básica del Estado-Nación Judío por parte del Parlamento de Israel, un ejemplo más de la deriva cada vez más derechista del gobierno de Binyamin Netanyahu, alentado por el apoyo entusiasta que le brindan los EE.UU. de Donald Trump. Y es que tan polémica ley, pretende imponer el predominio del carácter judío del Estado por encima del carácter democrático del mismo y, en consecuencia, supone una inaceptable exclusión para los ciudadanos árabes israelíes (el 21% de la población) y demás minorías no judías como es el caso de los drusos y los cristianos, además de otros aspectos muy negativos como la declaración del hebreo como único idioma oficial, excluyendo de tal condición al árabe, o el apoyo a los asentamientos judíos en territorio palestino, ya que la ley señala expresamente que el Estado los considera como “un valor nacional y actuará para promover su establecimiento y consolidación”, toda una pésima noticia que termina de volatilizar los anhelos de una paz justa entre Palestina e Israel.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Hace unos días, Pedro Luis Angosto escribía que nos hallamos ante uno de los momentos más peligrosos de la historia de la Humanidad desde que acabó la II Guerra Mundial. Tras esta contundente afirmación aludía a los negativos efectos de la globalización, tanto en cuanto ha supuesto un brutal ataque a la democracia, así como al resurgir de actitudes xenófobas y fascistas que, utilizando temas tan sensibles como la migración, y bien que lo constatamos diariamente, están captando adeptos entre una población cada vez más temerosa ante una supuesta e imaginaria "invasión" de nuestra civilizada Europa. Así las cosas, la situación se agrava mientras la derecha democrática coquetea con algunos de los postulados de la ultraderecha fascista y la izquierda europea se halla desarbolada, incapaz de articular un programa social y solidario que recupere los valores esenciales de la democracia y que sirva de dique efectivo ante semejante ofensiva reaccionaria.

  • José Ramón Villanueva Herrero

    Muchas cosas han cambiado desde que Mustafá Kemal proclamara en 1923 la República de Turquía, instaurándose así un nuevo sistema político que ponía fin al caduco Imperio Otomano. Fue entonces cuando, mediante una serie de profundas reformas, se pretendió crear un nuevo estilo de ciudadano turco, republicano, nacionalista y secular similar al existente en otros países europeos. Estas reformas supusieron la adopción del alfabeto latino y el calendario gregoriano, los códigos legislativos europeos, se promovió la forma de vestir occidental y también, algo muy importante para un país de mayoría musulmana: la desaparición de la religión del ámbito educativo y de la judicatura. De este modo, la religión se puso bajo el control del Estado y en 1928 se suprimieron los artículos de la Constitución de 1924 que conferían al islam el título de religión oficial de Turquía. De igual modo, se emancipó el papel social de la mujer, caso inédito en el ámbito musulmán de la época, permitiendo su plena inserción en el sistema educativo y laboral, concediéndole además el derecho al voto en las elecciones municipales en 1930 y para las generales en 1931, antes que muchos países de Europa, incluido el caso de España, donde el derecho al sufragio femenino se lograría en 1933.