REINICIAR LA LUCHA... PARA EVITAR EL FIN

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Fernando Bolea Rubio

Los gobiernos del Partido Popular, están llevando la democracia y la situación político-social de España a una degradación absoluta. Aprovechan la crisis para hacer sus tropelías ideológicas, valiéndose de mensajes insulsos del tipo, “no nos gustan los recortes, pero..." “el país estaba peor de lo previsto y...". Con un patriotismo cutre envuelven sus vergüenzas. Sus oscuros fondos de financiación, exasperan a los ciudadanos. En un año, ya han demostrado que no saben gobernar, mas manipulan la realidad argumentando sin moral, con el descarado apoyo de infinitos voceros de parte.

Así, privatizan la sanidad de Madrid, como ensayo general al objeto de extender la mancha en todo el país, anulando servicios y todo lo bueno que ésta tiene, pasando a ser los pueblos simples villorrios en asistencia; en una vergonzosa operación política, que no esta recibiendo la suficiente contestación popular. Ha habido una fuerte y admirable movilización de la marea blanca del sector, de muchos madrileños; mas falta  apoyo de la población, dado que ante tal demencial e interesado propósito: ¿Por qué no ha   saltado a la calle todo el pueblo de Madrid, a pelear por su sanidad pública con decisión y mala cara? ¿No se tendría que apoyar desde fuera a la población de esa ciudad, en su justo y en realidad común propósito, de luchar por lo suyo antes de que se lo quiten? Que en las comunidades tomen nota para que llegado el momento, esta carencia no se de. Por la sanidad pública, debemos hacer todo lo que podamos y más. Es uno de los pilares del Estado del bienestar.

 

En educación, la derecha gobernante esta haciendo lo mismo. Ha subido los ratios de alumnos por profesor, no cubre todas las plazas de las jubilaciones, no renueva contratos de interinos. Por todos los medios a su alcance, hace que decaiga la calidad de la enseñanza pública, para presentar a la privada como remedio. Éste es otro pilar que se hiere, en mi opinión también con excesiva complacencia, a pesar de las protestas y las huelgas del colectivo. Si la operación ladrillo, le pudo servir al PP para obtener la supuesta financiación corrupta de la trama Gürtel, una vez agotada esta, al estar la vivienda estrujada y muerta. ¿No podría ser la mina de la privatización de los servicios públicos, de sanidad, enseñanza, un nuevo foco para obtener dinero fácil e ilícito? Yo me sumo a las personas que piensan así. 

 

Pero claro, si van quitando todo, ¿hasta cuando van a esperar las españolas y los españoles para reaccionar en profundidad, reiniciando la lucha de antaño para evitar el fin? Procede recordar, que en España la democracia se implantó principalmente por las movilizaciones del movimiento obrero y la presión de la calle. Él fue el primer actor y el garante del proceso. Sin la monarquía también hubiera llegado. Los renovadores franquistas se amoldaron a ella por supervivencia política. La prensa progresista jugo un importante papel. Los partidos de izquierdas fueron fundamentales. Una parte de la Iglesia, con sus curas obreros empujaron de buena fe. Los cantautores, despertaron conciencias dormidas.

 

Sin embargo, no todo fue perfecto y digno de admiración. Se hizo una democracia con una débil cultura democrática, la oposición de muchas personas, existiendo infinidad de picaros y granujas con intereses netamente individualistas, cuando los idealistas no pensábamos que pudiera existir gente así. Con el tiempo, ese entorno de pillos sin escrúpulos, desde fuera y desde dentro de la política, han ido corrompiendo el sistema con corrupciones de dinero vergonzosas, debiéndonos llevar a la conclusión de que tenemos una democracia imperfecta, sin suficiente valor ético real.

 

Por ello, el estado democratico español necesita una urgente regeneración, debiéndose iniciar volviendo al espíritu trasformador del principio de la transición. Aun sabiendo, que el movimiento sindical ha perdido su empuje anterior y le será difícil reconducir el proceso, para hacerlo girar hacia la vía de la honestidad y la pureza política. La juventud no tiene una ideología de izquierdas firme, como antes. La prensa cada día es menos progresista. Habrá que empezar por limpiar los partidos, ante las graves desviaciones que han cometido. Ahora hay mucho cura neoliberal. No tenemos cantautores, aunque aun nos queda Joaquín Carbonell, con sus magnificas columnas en el Periódico de Aragón. Si se pasa lista para volver a esa vieja lucha, yo estoy presente.

 

Ahora el caso Bárcenasgate ha saltado a la prensa de todo el mundo, por ser un gran escándalo del extesorero del PP, al haber ocultado en Suiza 22 millones de euros. Sin que se sepa en realidad de quien es el botín, ni la procedencia del mismo. La trama Gürtel puede que tenga la mano muy alargada, siendo quizás mucho mayor su cuantía  depositada en paraísos fiscales. Para más vergüenza, presuntamente este tipo repartía sobres con dinero negro de dudosa legalidad, con visos de haber sido uno de los receptores el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, si bien éste lo acaba de negar. Según como acabe toda esta maraña en el Parlamento y en los tribunales, sabremos la calidad de la democracia que tenemos. Ningún partido puede ser una mafia. ¿Alguno lo es?

 

 

3.02.2013                                                                                                                              Fernando Bolea Rubio

                                                                       Sindicalista

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