Una idea olvidada de Europa

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Marquesán Millán, Cándido

Intuyo que los dirigentes de la UE todavía no se aperciben de su situación crítica. Su respuesta en lugar de más Europa, debería ser una Europa mejor. Y hoy la UE sufre un gran problema: sus dirigentes y la inteligencia europea, si todavía queda algo de ella, han perdido toda capacidad de imaginar el futuro, y solo saben insistir en los viejos dogmas neoliberales ya fracasados. Estamos en manos de burócratas, que nos recuerdan El Castillo y El Proceso de Kafka y que se limitan a seguir a rajatabla a tecnócratas. La política ha desaparecido. ¿Dónde está el pensamiento creativo en el espacio europeo? ¿Dónde están los pensadores, poetas, artistas que inyecten visión e imaginación para el futuro de Europa? El pensamiento brilla por su ausencia. El conformismo y el dogmatismo son los aspectos dominantes del discurso político. Y nacionalismo, populismo, xenofobia y racismo. No obstante, también los hay grandes pensadores, cuyas visiones de Europa, nos pueden proporcionar un resquicio de luz para salir de este túnel. Uno de ellos es George Steiner, que en un librito titulado La idea de Europa, producto de una extraordinaria conferencia en el Nexus Institute en Ámsterdam en 2004, expuso, a partir de cinco axiomas, la idea de que Europa es una unidad cultural con sentido y no una asociación arbitraria y azarosa de países.

Europa en primer lugar son sus cafés. Lugares para la cita y la conspiración, para el debate intelectual y el cotilleo, para el poeta o el filósofo con su cuaderno. En el Milán de Stendhal, en la Venecia de Casanova, en el París de Baudelaire, el café albergó a la oposición política. Danton y Robespierre se reunieron por última vez en el Procope. Jaurés en 1914 fue asesinado en un café. En otro café de Génova escribe Lenin su tratado sobre empirocriticismo. Los bares americanos son otra cosa muy distinta, nadie escribe tratados políticos en ellos.

Europa ha sido y es paseada. Su cartografía tiene su origen en las capacidades de los pies humanos. Los europeos han caminado por sus mapas, de pueblo en pueblo. Hay cumbres, ciénagas, terrenos áridos, pero no son obstáculos insalvables. El paisaje ha sido moldeado y humanizado. La diferencia con USA es inmensa, con grandes extensiones, desiertos, bosques. A ojos americanos, las nubes europeas parecen domesticadas.

En Europa el pasado pesa mucho, mientras que en USA es el futuro. Las calles en las ciudades europeas llevan nombres de políticos, artistas, literatos, científicos, filósofos. En USA las calles se designan por números, por letras y a veces nombres de árboles y plantas. Europa es el lugar de la memoria. La cultura norteamericana está orientada hacia el futuro, por eso Henry Ford señaló que “la historia es una estupidez”.

Europa se ha formado a través de una doble herencia: Atenas y Jerusalén; o lo que es lo mismo, de la razón y de la fe, de la tradición que humanizó la vida, posibilitó la coexistencia social, trajo la democracia y la sociedad laica; y la que produjo los místicos, la espiritualidad y la santidad, y, también, la censura y el dogma, el fanatismo religioso, las cruzadas, las grandes matanzas justificadas en nombre de Dios y la verdad religiosa.

Y en quinto lugar Europa desde siempre ha albergado una autoconciencia de su posible desaparición, mucho antes del apocalíptico diagnóstico de Spengler en su obra La decadencia de Occidente. En el cristianismo existe la creencia en el Juicio Final. En Europa, a diferencia de otras civilizaciones, siempre ha intuido que un día se hundiría bajo el peso de sus conquistas, de su riqueza y de su compleja historia. Dos guerras mundiales y los recientes genocidios en los Balcanes “llevaron este presentimiento al paroxismo entre 1914 y 1945, de Madrid al Volga y del Ártico a Sicilia, unos cien millones de seres humanos -niños, ancianos, mujeres- perecieron por obra de la guerra, las hambrunas, la deportación, las limpiezas étnicas y las "bestialidades indescriptibles de Auschwitz o el Gulag". Y a veces, como si no tuviera bastante aquí, necesita saciar esa capacidad destructiva fuera de sus fronteras. Jean Paul Sartre en el prólogo de Los condenados de la tierra de 1961 de Frank Fanon afirma: No hace mucho tiempo, la tierra estaba poblada por dos mil millones de habitantes, es decir, quinientos millones de hombres y mil quinientos millones de indígenas. Los primeros disponían del Verbo, los otros lo tomaban prestado. Entre aquéllos y éstos, reyezuelos vendidos, señores feudales, una falsa burguesía forjada de una sola pieza servían de intermediarios. En las colonias, la verdad aparecía desnuda; las "metrópolis" la preferían vestida; era necesario que los indígenas las amaran. Como a madres, en cierto sentido. La élite europea se dedicó a fabricar una élite indígena; se seleccionaron adolescentes, se les marcó en la frente, con hierro candente, los principios de la cultura occidental, se les introdujeron en la boca mordazas sonoras, grandes palabras pastosas que se adherían a los dientes; tras una breve estancia en la metrópoli se les regresaba a su país, falsificados. Esas mentiras vivientes no tenían ya nada que decir a sus hermanos; eran un eco; desde París, Londres, Ámsterdam nosotros lanzábamos palabras: "¡Partenón! ¡Fraternidad!" y en alguna parte, en África, en Asia, otros labios se abrían: "¡...tenón! ¡...nidad!" Era la Edad de Oro…

Escuchen: "No perdamos el tiempo en estériles letanías ni en mimetismos nauseabundos. Hace siglos que en nombre de una pretendida aventura espiritual ahoga a casi toda la humanidad”. Abandonemos a esa Europa que no deja de hablar del hombre al mismo tiempo que lo asesina por dondequiera que lo encuentra, en todas las esquinas de sus propias calles, en todos los rincones del mundo. Hace siglos....que en nombre de una pretendida aventura espiritual' ahoga a casi toda la humanidad."

Steiner se pregunta si este presentimiento podía hacerse realidad algún día, como consecuencia de dos peligros: “la reducción de la vida espiritual en Europa”, en razón de la americanización de sus costumbres —vaticinada por Weber—, y la posibilidad de que Europa olvide hoy como en otras ocasiones que en ella nacieron la filosofía y la idea de la razón. Por ende, “Los odios étnicos, los nacionalismos chovinistas, las reivindicaciones regionalistas han sido y siguen siendo la pesadilla de Europa”. La limpieza étnica y el intento de genocidio en los Balcanes, son una muestra de una peste que llega desde Irlanda del Norte a las rivalidades entre flamencos y valones.

 

Cándido Marquesán

REPRESALIADOS POR EL FRANQUISMO EN ARAGÓN

Apellidos, nombre, alias... Localidad
ACHON GALLIFA ISIDORO ZARAGOZA
ALADREN MONTERDE BERNARDO ZARAGOZA
ALBAR CATALAN MANUEL ZARAGOZA / QUINTO DE EBRO
ARNEDO CALVO JUAN TARAZONA
AZORIN IZQUIERDO FRANCISCO MONFORTE DE MOYUELA

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  • Sánchez tiene que gobernar en unos momentos extraordinariamente complicados. Con una pandemia, que ha paralizado la economía y que traerá consigo una depresión con un descenso sostenido de la producción y el consumo, con altas tasas de desempleo y quiebras empresariales. Todavía no podemos calibrar su magnitud. Con un gobierno en minoría. Además de gobernar en coalición. Esto último inédito en España a nivel estatal. Se dirá que es un solo gobierno. Cierto. Pero compuesto por dos partidos con sensibilidades distintas, lo cual hace inevitable que se generen fricciones entrambos, que ya la mayoría de los medios al servicio de los grandes poderes económicos se encargan de airearlas y agigantarlas, cual si fuera un servicio patriótico, con el exclusivo objetivo de su ruptura.

  • La pandemia del covid-19 ha roto muchas costuras de nuestra sociedad. Ha servido para que afloren determinadas realidades, que estaban ocultas para la gran mayoría de la sociedad, aunque para una minoría eran visibles, y si esta las denunciaba era marginada. Hablare brevemente de algunas de ellas y me extenderé al final en otra con mayor amplitud.

    La pandemia ha desmontado el mantra de «tenemos la mejor sanidad del mundo». Ha puesto patas arriba nuestra sanidad, colocándola al borde del colapso, no por falta de profesionalidad del personal sanitario, sino por carencia de medios. Los recortes al final pasan factura.

  •      Si la pandemia del coronavirus está teniendo devastadores efectos en el ámbito de la salud pública, de la sociedad y la economía, las noticias que conocidas en estas últimas fechas sobre las actuaciones de Juan Carlos I, todas ellas en demérito del rey emérito, han tenido también efectos igual de devastadores y han socavado los cimientos de la monarquía surgida de la Con

  • Llama poderosamente la atención que en nuestra Carta Magna hubo tres instituciones a las que se les concedieron grandes privilegios y que quedaron blindadas: Monarquía, Iglesia y Ejército.

    Una fue la Monarquía –especialmente blindada frente a eventuales reformas por el artículo 168, que para su revisión o eliminación se requiere aprobación por 2/3 de ambas Cámaras y disolución de las Cortes; las nuevas Cámaras deberán ratificar y estudiar la revisión por 2/3, y posteriormente referéndum.

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         No hay duda de que las redes sociales han cambiado nuestras vidas y ya no nos podemos imaginar una existencia sin ellas, desde en los aspectos más cotidianos, hasta la forma de ver y participar en nuestro entorno social y político.

  • Estas líneas están motivadas por el breve relato, pero de profundo calado y pleno de dramatismo, "La bandera quemada" del socialista Arsenio Jimeno de su libro "Zaragoza en la tormenta. Memoria de un superviviente".Para entender tal relato haré una reseña biográfica del autor, un comentario del libro y una contextualización histórica del triunfo del golpe militar de julio de 1936 y sus dramáticas consecuencias en Zaragoza.

    Arsenio Jimeno nace en Fuentes de Jiloca (Zaragoza), 7 de octubre de 1909 - Zaragoza, 1991). De familia de artesanos y campesinos, realizó en Zaragoza y Tarrasa estudios de técnico industrial. A los dieciocho años, en plena Dictadura de Primo de Rivera, ingresa en el P.S.O.E. y U.G.T. y es elegido años más tarde vocal del Comité Nacional del P.S.O.E. En estos primeros años de la República es presidente de la Federación provincial zaragozana de las Juventudes Socialistas. Candidato a diputado por la circunscripción de Huesca en noviembre de este año.

  • Einstein predijo que las perturbaciones gravitacionales importantes, cómo la oscilación o el colapso de estrellas de gran masa provocarían ondas, alteraciones del continuo espacio-tiempo, que se expandirían a la velocidad de la luz.

    Por otra parte, los relativistas afirman del continuo que, según ellos, está curvado en las proximidades de objetos masivos, actitud esta del continuo que comparto, pues para eso de las apreturas soy muy mío y si los objetos masivos son de invadir el espacio del prójimo no queda otra que la contorsión para evitar los roces.

  • No citaré los últimos acontecimientos del Rey emérito. La sociedad española es suficiente madura para valorarlos. No obstante, a los representantes públicos en una democracia se les debe exigir un plus de ejemplaridad, como expresa en su libro Ejemplaridad pública , el filósofo Javier Gomá . Toda vida humana es ejemplo y, por ello, sobre ella recae un imperativo de ejemplaridad. Este imperativo es muy importante en la familia, en la escuela, y sobre todo, en la actividad política, ya que el ejemplo de sus dirigentes sirve, si es positivo, para cohesionar la sociedad, y si es negativo, para fragmentarla. El espacio público está cimentado en la ejemplaridad. La política es el arte de ejemplificar. Los políticos, sus mismas personas y sus vidas, son, lo quieran o no, ejemplos de una gran influencia social.